Sin dudas, a todo conductor le ha ocurrido alguna vez que se encienda el testigo de fallo motor en el tablero del coche. Esa infortunada luz hace que salten las alarmas y que nos esperemos lo peor. Sin embargo, no quiere decir que el vehículo tenga una avería grave, aunque tampoco hay que confiarse. Ya que, son varios los motivos principales por los que se pueden activar estas señales, algunos más severos que otros.
A continuación, en el artículo haremos un repaso por las causas más habituales que seguramente darán dolor de cabeza a los propietarios.
No retrasar el mantenimiento del coche

El cuidado del coche es vital para impedir su envejecimiento prematuro. Por ende, el mantenimiento regular incluye el cambio de aceite, los filtros y líquidos. Igualmente, los fabricantes de los vehículos especifican una norma de mantenimiento diferente para cada modelo. Claramente, esto nos llevará a invertir algo de dinero y sobre todo tiempo, pero a comparación de lo que cuesta un nuevo motor o un juego de transmisión completo no es nada. ¡Presta atención a las siguientes indicaciones!
Posibles motivos del fallo

Entonces, vamos a hablar de algunos posibles motivos, pero no será hasta que el coche esté conectado a una máquina de diagnosis cuando se sepa de verdad lo que significa ese testigo de fallo motor encendido. Por ello, hay que repasar diciendo que los indicadores de color ámbar son fallos leves y que los de tono rojo son más graves. Así que, puede tratarse de algo de poca importancia. En muchos casos se debe a algunos componentes secundarios que están en mal estado.
Perdida de potencia del coche

Concretamente, la luz de avería del motor encendida llega acompañada con una perdida de potencia, que no necesariamente ha de deberse a las consecuencias del deterioro que ha provocado la iluminación del testigo. Puesto que, también puede deberse a que nuestro vehículo ha activado el modo fallo, que nos permite desplazarnos hasta nuestro centro de confianza o el más cercano sin tener que llamar a una grúa, pero limita las prestaciones para proteger la mecánica.
Reponer la batería antes de que se agote

En este caso, puede ocurrir que el motor gire porque aún hay algo de energía en la batería -pero no la suficiente como para poner en marcha el coche-, o bien que esté totalmente agotada y al girar la llave no pase nada. Luego, si el motor vira más despacio de lo normal o si vemos que la luz de cortesía es más tenue de lo usual, casi seguro que es que el depósito está con muy poca carga. La solución es conectar una batería nueva, usar unas pinzas o un arrancador.
Inyectores sucios o averiados

Efectivamente, este es una de las averías más comunes que se pueden apreciar a simple vista, ya que suele ser suciedad y deterioro de los inyectores. De este modo, es fundamental revisar cada tanto el coche, y en caso de escuchar alguna alteración o ruido extraño se debe accionar inmediatamente. Muchas veces, esto se conoce como un desperfecto de menor gravedad, mal que si no se atiende a tiempo se convertirá en un arreglo bastante costoso.
Fuga de combustible en el coche

En resumen, a veces, la fuga de un líquido puede ser imperceptible porque se va produciendo poco a poco y no se advierten. Particularmente, al ver las manchas en el suelo cuando el coche está estacionado. U otra alternativa es que, simplemente, el vehículo consuma de más perjudicado por algunas piezas que no funcionan bien (baterías, bujías, sensores de oxígeno, etc.). Además, si el derrame se ubica muy cerca del motor o del escape, podría causar un incendio difícil de dominar.
No pasar la ITV por un testigo del motor encendido

Asimismo, en los últimos años las verificaciones técnicas han endurecido la vigilancia sobre los coches que circulan en nuestro país. Por ejemplo, introduciendo la diagnosis por OBD, o comprobando que no está encendido el testigo de fallo motor. En cambio, si este componente permanece activo tras accionar nuestro rodado, se considerará un defecto grave en la ITV y, por lo tanto, no la pasaremos. Cabe recalcar, que esta medida se aplica a vehículos matriculados desde el 1 de enero de 2008.
Eliminar el testigo de fallo motor

Esta práctica no es aconsejable –de hecho no deberíamos hacerlo bajo ninguna circunstancia-, eliminar el fallo motor sin antes haber resuelto la causa que lo origina. No obstante, es cierto que si la causa está localizada, no involucra a un sistema crítico o anticontaminación, y el fallo motor no reaparece tras su eliminación, podremos superar la ITV satisfactoriamente. Al contrario, recordemos que si el fallo reaparece o persiste no será suficiente para que superemos la revisión.








































































































































































