Hyundai y Kia han patentado un portón trasero motorizado capaz de abrirse en dos ejes con un solo motor de accionamiento. La solicitud describe una compuerta partida en dos secciones que puede bajar entera, como la de cualquier pickup, o girar lateralmente para dejar libre el acceso al fondo de la caja. La diferencia frente a lo que ya se vende está en la mecánica: un motor mueve y otro pequeño solo elige el camino.
El documento se ha publicado en el registro de patentes de Estados Unidos y no llega solo. Solicitudes anteriores del grupo ya describían el concepto del portón de doble eje; la novedad ahora es el mecanismo que lo resuelve con un único motor de accionamiento y una lógica de control diseñada para que nada choque durante la maniobra.
Cómo funciona: un motor, dos salidas
Conviene imaginar el conjunto como una caja de cambios en miniatura. El motor de accionamiento entrega su fuerza a una de dos salidas. La primera actúa sobre la bisagra inferior y sube o baja la compuerta completa, igual que un portón eléctrico convencional. La segunda mueve un husillo —un eje roscado que transforma giro en desplazamiento lineal— que empuja o tira de una palanca y hace girar lateralmente una de las dos secciones.
El salto de una salida a la otra lo resuelve un segundo motor de menor tamaño que acciona el embrague selector. Dicho de otro modo: hay dos motores, pero solo uno hace el trabajo pesado. Meter dos motores de tracción habría funcionado igual, con más peso y más piezas expuestas a avería.
La bisagra vertical no vive en la caja, como en otras soluciones: se coloca en la junta entre las dos secciones del portón, y la mitad que gira lateralmente ancla sobre el cajón de la pickup.
La secuencia que evita el golpe
Antes de mover nada, el controlador comprueba dos condiciones: que los dos pestillos estén cerrados y que el vehículo esté detenido. Solo entonces elige la ruta de accionamiento, libera el pestillo que toca y aplica corriente al motor. Es la clase de lógica que evita el escenario caro: abrir la sección lateral con la compuerta principal sin cerrar.
El mérito de la patente no está en abrir de dos formas, sino en hacerlo con la mitad de músculo y con una secuencia que impide maniobras imposibles.
En qué se diferencia de Ford, Honda y Ram
Los portones de doble apertura ya se venden en Estados Unidos. Ford, Honda y Ram ofrecen alguna variante de compuerta partida, pero en todos los casos el giro lateral exige la mano del usuario; solo Ford motoriza la subida y la bajada completa. La propuesta de Hyundai y Kia automatiza también el giro lateral, que es justo el gesto más incómodo cuando llevas peso en los brazos.
Hay diferencias de arquitectura. Honda y Ram llevan la bisagra vertical a la propia caja; Ford apuesta por una bisagra central con un panel dentro de otro panel, rodeado de más portón por ambos lados. La solución coreana se queda en un punto intermedio: dos mitades y una bisagra en la junta.
Cuándo llega y a qué coche apunta
No hay fecha de producción, y conviene decirlo claro: una patente no es un compromiso de fábrica. Este tipo de mecanismos suele tardar años en pasar del papel al catálogo. Lo razonable es pensar en la pickup de tamaño medio con chasis de largueros —estructura de escalera, la base clásica de los todoterreno y las pickup— que Hyundai ha anunciado.
El grupo también ha registrado una capota rígida que una sola persona puede montar, pensada para el SUV relacionado con esa pickup. Nada impide que ambas soluciones convivan en los dos modelos, aunque tampoco hay garantía de que ninguna llegue a serie.
Análisis: lo que gana el conductor que usa la caja a diario
La tecnología de acceso al maletero ha dejado de ser un detalle de catálogo. En una pickup, el portón es la puerta de carga real: se abre decenas de veces al día, muchas veces con las manos ocupadas y con el coche aparcado en pendiente. Automatizar el giro lateral resuelve un gesto concreto, ese en el que el conductor apoyaría la carga en el suelo para poder liberar la compuerta.
El beneficio práctico tiene dos caras. La primera es la ergonomía: con la sección lateral abierta se llega al fondo de la caja sin inclinar el torso sobre un portón bajado, algo que se agradece con cargas pesadas o con la altura libre justa en un garaje. La segunda es la seguridad de uso: exigir vehículo detenido y pestillos cerrados reduce el riesgo de una maniobra a medias, el fallo típico de cualquier mecanismo con dos grados de libertad.
También hay letra pequeña. Un portón motorizado en dos ejes suma piezas móviles, y cada pieza móvil es un punto de avería y un coste de reparación fuera de garantía. Quien compre un coche así debería mirar dos cosas antes de firmar: el peso máximo que admite el sistema y qué ocurre si la batería de 12 voltios se agota con la compuerta a medio camino. La patente describe la secuencia de apertura, no los modos de emergencia.
El precedente del sector ayuda a situar la ambición. Los portones partidos llegaron primero al mercado estadounidense, donde la caja es herramienta de trabajo, y solo después se han convertido en argumento de imagen en versiones de ocio. La evolución lógica pasa por motorizar lo que hoy se hace a mano e integrar el portón en el resto del coche: apertura por llave, por app o por gesto, con el mismo controlador que ya gestiona el acceso al vehículo.
El siguiente hito será ver si el mecanismo aparece en la pickup anunciada y con qué nivel de acabado. Mientras tanto, la lectura útil es otra: la evolución del portón de caja va hacia soluciones que no añaden músculo, sino inteligencia mecánica. Y eso, al volante, se traduce en menos gestos incómodos y menos ocasiones de dejar la compuerta a medio abrir.
🛠️ Tecnología a examen
- Dato a tener en cuenta: dos motores en el conjunto, pero solo uno mueve el portón; el segundo, de menor tamaño, únicamente selecciona entre las dos salidas.
- Lo que equipa: motor de accionamiento único, motor secundario de embrague selector, husillo con palanca para el giro lateral, bisagra inferior de recorrido completo, bisagra vertical en la junta entre secciones y controlador con comprobación previa de pestillos y vehículo detenido.
- Así te afecta como conductor: abres la sección lateral sin soltar la carga, llegas al fondo de la caja sin inclinarte sobre la compuerta bajada y ganas una maniobra motorizada donde hoy hace falta la mano libre.

