El examen del carnet de la DGT acumula 85.000 aspirantes bloqueados en Cataluña: han aprobado el teórico, han completado las prácticas y no encuentran examinador para la prueba final.
La solución que ha puesto encima de la mesa el Departament d’Interior pasa por los mossos d’Esquadra que ya no patrullan. La consellera Núria Parlon defendió en el pleno del Parlament que los agentes en segunda actividad —la situación administrativa a la que se accede por edad o por una limitación física que impide el servicio en la calle— pueden hacer ‘muy buen trabajo’ como examinadores del carnet.
El tapón tiene una consecuencia medible: en Catalunya pasan ocho meses desde que un alumno aprueba el teórico hasta que consigue plaza para el práctico. En Tarragona hay casi 3.000 personas esperando solo para el teórico. Y eso después de que la DGT anunciara en abril un plan de choque que, sobre el terreno, no ha revertido la situación.
Qué ha planteado la Generalitat para desatascar el examen
El diputado de Junts Josep Rius abrió el melón en la cámara al pedir que el Govern reclame al Consejo de Ministros un real decreto que faculte a funcionarios de la Generalitat para examinar. Parlon respondió que esa petición se ‘planteará’ al Gobierno, pero fue un paso más allá: su propuesta es reciclar a los mossos que ya no están operativos.
No es la primera vía que se intenta. La consellera recordó que el Servei Català de Trànsit ha propuesto sin éxito asumir la gestión de los evaluadores o reconvertir a profesores de autoescuela para reforzar la plantilla de la DGT en la comunidad. ‘No lo hemos arreglado’, admitió, aunque aseguró que seguirán ‘picando piedra’ para conseguirlo.
Reconvertir agentes en examinadores no exige una oposición nueva: exige un decreto que reparta competencias y una lista de espera que hoy se mide en meses.
Cuántos examinadores faltan y por qué quedan plazas vacías
La falta de examinadores no es un fenómeno catalán. Afecta a la mayoría de las provincias, pero en Catalunya se agrava por un detalle administrativo: no se cubren las plazas que convoca la propia DGT. El año pasado se adjudicaron 15 de las 44 ofertadas, según la Federació d’Autoescoles de Catalunya (FAC).
La Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) calcula que faltan unos 300 examinadores y cerca de 700 administrativos en toda España para atender la demanda actual. Su diagnóstico es que las ofertas de empleo público no tienen en cuenta ni el aumento de población ni la jubilación de muchos profesionales.
Cada plaza que queda vacante se traduce en menos días de prueba por provincia y en una lista que avanza más despacio. No es un problema de aulas ni de alumnos: es un cuello de botella de personal que examina.
Qué tiene que cambiar para que un mosso te examine
Examinar no es una competencia autonómica. La prueba práctica la gestiona la DGT a través de sus jefaturas provinciales, y por eso la petición de Junts pasa por un real decreto estatal: sin ese cambio normativo, ni los funcionarios de la Generalitat ni los mossos en segunda actividad pueden firmar un apto o un no apto.
La propuesta tiene cierta lógica administrativa. La segunda actividad es una bolsa de agentes con experiencia, horario reglado y coste cero en nuevas contrataciones. En la práctica, eso significa atacar el embudo con personal que ya está en nómina, sin convocar oposiciones de examinador que, como muestran los datos catalanes, se quedan desiertas.
Conviene separar lo que es una intención de lo que ya es norma. Hoy la única vía real para que un mosso examine es una modificación estatal que atribuya esa función a personal no adscrito a la DGT. Sin ella, la propuesta queda en el terreno de las ideas y el examen del carnet de la DGT sigue dependiendo de las jefaturas provinciales.
Lo que toca vigilar ahora es el trámite: si el Govern traslada formalmente la petición al Ministerio del Interior y si esa petición acaba en un proyecto de real decreto. De momento no hay fecha. Mientras, los 85.000 aspirantes catalanes siguen en la cola y el plan de choque anunciado en abril no ha movido el reloj de los ocho meses. Si estás esperando turno, no cuentes con esta vía a corto plazo: pregunta en tu autoescuela por la próxima convocatoria y guarda los justificantes de cada trámite de tu expediente.

