miércoles, 25 mayo 2022

Polestar 2: probamos el antiTesla que vino de Suecia

Polestar, la marca creada al 50 por ciento entre Volvo y Geely, llega a España. Lo hace con el objetivo de llevar la movilidad eléctrica a un nuevo punto, en el que las sensaciones al volante también tengan su importancia. Y, por supuesto, con Tesla y su Model 3 en el punto de mira, además de otros rivales de combustión clásica. El Polestar 2 es el arma con el que quieren abrirse paso.

Se acabaron los experimentos y llega la hora de la verdad, tras el Polestar 1, que mostró de lo que eran capaces los de ‘la estrella del Norte’, Polestar aparece en el mercado español con el 2 como portaestandarte y con el Tesla Model 3 –aunque también modelos clásicos como Audi A4, BMW Serie 3 o Mercedes Clase C– como rivales con los que discutir la nueva movilidad entre las berlinas de corte más o menos clásico.

Porque el Polestar 2 en realidad no es clásico; sino todo lo contrario. Lo denominan Fastback pero lo podríamos definir como una berlina tricuerpo, con cierto aire coupé y una altura que lo acerca a los crossover. Es, por tanto, un cruce de conceptos del que coge un poco lo mejor de cada mundo.

Polestar 2: hecho de materiales sostenibles en el interior

Amplio por dentro, con la habitual racionalidad sueca en todo lo relativo a la ergonomía como en cuanto a los acabados y materiales –la sostenibilidad brilla en un interior creado con materiales como botellas de plástico recicladas, corcho, redes de pesca…–, ofrece espacio notable para cuatro ocupantes, aunque el quinto sufrirá un túnel de transmisión muy grande y una plaza central para usos esporádicos. Y un maletero de gran capacidad al que se accede a través de un enorme portón automático.

Polestar 2

El interior está presidido por esa racionalidad comentada que se representa en la gran pantalla central, auténtico corazón del Polestar 2 y que está gestionado por Google. Es el primer coche creado expresamente con el sistema de infoentretenimiento Android Automotive OS de Google. Lo que convierte al coche en una prolongación de nuestros entorno digital más cotidiano. Así se pueden incorporar las funciones habituales del buscador como el Asistente de Google, Google Maps con soporte para vehículos eléctricos y Google Play Store.

Y todo ello controlado por voz con el cada vez más habitual ‘Hola Google’ que reconoce, por cierto, en cualquier idioma. Todo está muy automatizado; tanto que no es necesario una llave física –puedes llevarla en tu teléfono– para entrar ni para arrancar el coche. De hecho, el Polestar 2 detecta que estás dentro y simplemente colocas el cambio en posición D o R y el coche se pone en marcha.

No es el infoentretenimiento el único aspecto en el que hay derroche tecnológico. Porque estamos hablando de un modelo que nace de la asociación entre Volvo y Geely –el gigante chino propietario de la firma sueca– y que, por eso mismo, cuenta con los avances más vanguardistas. Por ejemplo, la plataforma electrificada es la misma que Volvo utiliza en el XC40. Y si hablamos de seguridad, no hay duda de que lo que ofrece Volvo a Polestar es la ‘creme de la creme’.

La seguridad del Polestar 2, ‘made by Volvo’

Una batería de ADAS que cuenta con sistema de frenado y dirección con detección de vehículos, ciclistas y peatones. Asistente de colisión frontal, asistente de señales de tráfico, mantenimiento de carril con asistencia de dirección, alerta de conductor… Además se puede aumentar con sistema de ángulo ciego con asistencia de dirección, Cross Traffic Alert con asistencia de frenada, asistente de colisión trasero, Adaptive Cruise Control, Pilot Assist con asistencia de aceleración, frenada y dirección hasta 130 km/h… Es decir, lo más avanzado d, el sector.

Y en busca de convertirse en la marca sueca premium del sector de coches eléctricos de alto rendimiento hay otra tecnología en la que brilla: la unidad de potencia. Porque en Polestar cuentan con dos alternativas en cuanto al rendimiento –228 y 408 CV– y tres si nos referimos a la eficiencia.

La versión de accesos –Standard Range Single Motor– contará con un motor eléctrico de 170 kW y baterías con 69 kWh con lo que logra una autonomía WLTP de hasta 474 kilómetros. Por encima Long Range Single Motor aumentará la capacidad de la batería a 78 kWh y la autonomía hasta los 542 kilómetros. Claro que donde Polestar 2 hace honor a lo que significa este nombre –y su tradición en competición– es en la versión Long Range Dual Motor, que cuenta con dos motores eléctricos y la misma batería de 78 kWh, con una potencia total de 300 kW (408 CV) y 660 Nm, con una autonomía WLTP de hasta 482 kilómetros.

Polestar 2

Argumentos en forma de datos que ya hablan de que la apuesta de Polestar se dirige hacia la parte alta del segmento, hacia los modelos más premium, en los que el rendimiento es una parte vital de su encanto. Además, ese carácter deportivo se puede ampliar al máximo con el Performance Pack que incluye elementos que buscan un comportamiento más deportivo, más dinámico.

Suave y contundente al volante

En la toma de contacto realizada en Madrid hemos tenido la oportunidad de probar un Polestar 2 en versión de 228 caballos. Con un tacto firme y suave, se desliza en absoluto silencio y con total delicadeza. Nos gusta para circular en medio del tráfico de la ciudad la opción ‘one pedal’ que permite utilizar solo el acelerador, porque con solo levantar el pie el coche comienza a frenar y, por tanto, a recargar batería.

Polestar 2

En cuanto salimos a carretera, vemos cómo esa suavidad se convierte en contundencia en cuanto pisamos con decisión el acelerador. Se propulsa en un instante y en ‘progresión geométrica’ para adelantar en un santiamén a todo lo que tengamos delante. Con gran aplomo y unos frenos que no denotan un tacto ‘eléctrico’ en poco tiempo –como es habitual en los modelos suecos– el Polestar 2 parece nuestro coche.

Para que llegue a serlo falta otro paso: comprarlo. Porque Polestar apuesta claramente por la venta –o el renting– para acceder al coche. Aunque innova en la forma de conseguirlo, pues todo el proceso va a ser online. A través de la página web se configura, reserva, paga y se recibe el coche. Aunque eso no significa que la marca no vaya a tener espacios físicos donde mostrar sus coches. En Barcelona abrirán su primer Polestar Espace en junio y en Madrid en octubre… Y habrá más. Pero por ahora solo la web es la manera de encargar tu Polestar 2.

No será online el mantenimiento, eso sí. Porque Polestar se va a apoyar en la red oficial de Volvo –ventajas de pertenecer a la firma sueca– para dar servicio a todos sus clientes, entre los que esperan, por cierto, un alto porcentaje de ventas para flotas y empresas.

Ya se admiten pedidos para unas entregas que comenzarán en septiembre y cuyo precio de partida, en la versión de 228 caballos con la autonomía más ajustada, es de 47.190 euros, a los que se pueden descontar las ayudas del Plan Moves III.