Nadie «nace aprendido». ¿Cuántas veces has creído saber hacer bien algo y años después te enterabas de que siempre lo habías hecho mal? Por eso mismo, si justo estás a punto de lavar la carrocería de tu coche quizás deberías detenerte y leer los próximos consejos para evitar cometer errores de los que te puedas arrepentir. Ir con el coche sucio no es lo peor, a veces es peor el remedio que la enfermedad.
Empezaremos por lo básico. Los productos específicos para un campo concreto no valen para todo. Emplear productos de limpieza de casa en un coche puede dañar tu vehículo, así que lo mejor es recurrir a productos diseñados para la limpieza de vehículos porque, de lo contrario, terminarás destrozando la carrocería y el tapizado. ¿Quieres alargar la vida útil de tu vehículo y reducir los costes de mantenimiento? Entonces evita estos errores.
Así te cargas la carrocería: Usar crema hidratante para la tapicería de piel
No te engañes. La crema hidrantante que tienes en casa no vale para limpiar la tapicería de piel de tu coche. Nuestra piel agradece esta crema por sus propiedades y las características que nos puede aportar, pero la piel de una tapicería de coche no está muy viva precisamente.
En lugar de esto, aspira el tapizado del asiento separando las distintas piezas que lo conforman para extraer la suciedad que hay por los rincones y usa, acto seguido, un producto para limpiar tapicerías de piel de vehículos, aplicándolo sobre un trapo de microfibra limpio fuera del habitáculo para no contaminar.

Así te cargas la carrocería: Usar estropajos y lavaplatos
¿Parece exagerado que estés leyendo esto? No. Hay gente que lo hace y por eso tenemos que afirmar contundentemente que usar estropajos de cocina y jabón de lavar los platos es un error. Cada cosa sirve para lo que sirve… Este jabón no es PH neutro, así que quita el brillo y daña el barniz. Los estropajos de toda la vida son dañinos si los aplicamos sobre la pintura de la carrocería de nuestro coche.
Mejor usa agua limpia a presión, baña tu coche en jabón PH neutro específico para automóviles, cambia el estropajo por un guante de microfibra y empieza a lavar la carrocería en horizontal por partes, quitando la suciedad del guante tras cada aplicación. Al terminar, moja el coche otra vez con agua a presión y por último seca también en horizontal con un trapo de microfibra. Si queda algún resto de suciedad puedes usar una clay bar para eliminar la contaminación de la superficie. Te irá mucho mejor de este modo, ya verás.

Así te cargas la carrocería: Limpiar las llantas con limpiador de hornos
¿Acaso es difícil de entender? Los productos para limpiar hornos son para limpiar hornos… ¡y no llantas! Si los usas para las llantas poco a poco perderán el brillo y, en última instancia, se dañará el barniz de la propia llanta. Con el producto específico para llantas, además de no dañarlas, te lograrás deshacer de esa suciedad de color gris oscuro tan difícil de quitar, que no es otra cosa que contaminación férrica derivada de los frenos.
Aplica este producto con el dosificador que incorpora, espera unos minutos hasta que actúe (lo sabrás porque deja un color rojizo en la llanta) y échale agua a presión. Hazlo con esmero y cuidado para llegar a todas las zonas.

Así te cargas la carrocería: Usar una esponja de baño
Puede parecer inofensiva, pero una esponja de baño tan solo acumula suciedad. Lo que conseguirás es repartirla por la carrocería. Recurre a un guante de microfibra porque te va a ayudar mucho más.
Y, por cierto, no empieces por abajo. Por lo general suele ser la zona que acumula más suciedad, entonces es mejor empezar lavando el coche de arriba hacia abajo. Sigue los pasos de puntos anteriores. Mojar el coche con agua a presión, usar un cubo con agua limpia y emplear, en este caso, “limpia cristales” con dosificador de spray cargado de agua y jabón PH neutro. Usa el guante en horizontal, siempre por partes no muy grandes y aclarándolo cada vez.

Así te cargas la carrocería: No limpiar los marcos interiores de las puertas
El último error común que repasamos en esta lista es no limpiar los marcos interiores de las puertas. ¿No has oído aquello de que lo que importa es el interior? Puedes dejar la carrocería impoluta por fuera, pero poco importará si cuando vas a subir al coche ves que el marco interior sigue teniendo suciedad.
Lo que debes hacer es quitar toda la suciedad que puedas con un spray de agua limpia y después usar otro spray que contenga agua limpia y jabón. Lo definitivo para que quede bien será recurrir a un cepillo tipo pincel para distribuir el jabón correctamente por todos los puntos del marco. Vuelve a aplicar agua limpia en spray y sécalo todo con un trapo de microfibra.












































































































































































