Hasta 3.000 euros por pasarte al coche eléctrico. No es una subvención, no lo paga la DGT y buena parte de los conductores que cambiaron de vehículo en 2023 ni siquiera sabe que existe. Hablo de los Certificados de Ahorro Energético (CAE), un mecanismo que convierte en dinero la energía que dejas de consumir cuando abandonas el diésel.
El sistema funciona desde 2023, pero ha sido este año cuando ha despegado de verdad. Han aparecido empresas que gestionan estos certificados y pagan al conductor por cederles el derecho sobre ese ahorro. Ahí está el negocio.
La ficha técnica que el Ministerio para la Transición Ecológica publicó en julio de 2026 fija las condiciones. Conviene leerlas despacio: el diablo está en los detalles de calendario.
Antes de echar las campanas al vuelo, una aclaración. Esto no se concede automáticamente al matricular el coche. El propietario cede los derechos del ahorro y recibe dinero a cambio.
Lo bueno es que es compatible con el Plan Moves, con el nuevo Plan Auto+ y con las deducciones fiscales que te correspondan. Es dinero extra, no sustitutivo. Y se puede reclamar todavía hoy si la operación se hizo en 2023.
Eso sí, hay un requisito que se lleva por delante a muchos candidatos: el coche viejo tiene que haber estado a tu nombre al menos dos años.
Los CAE no son una subvención, son una compraventa: tú vendes el ahorro energético que generas y una comercializadora te paga por él.
Qué es exactamente un CAE y por qué alguien paga por él
Un Certificado de Ahorro Energético acredita que una actuación concreta ha reducido el consumo. Vale para cambiar las ventanas de casa, para mejorar el aislamiento de una vivienda y también para sustituir un coche de combustión por uno 100 % eléctrico.
El ahorro se mide en kilovatios hora y, una vez certificado, se convierte en ingreso. ¿Por qué hay empresas dispuestas a pagar? Porque las compañías energéticas y petroleras tienen obligaciones de ahorro y pueden cumplirlas comprando estos certificados a quien lo ha generado.
El papel manda. Sin documentación que acredite la compra y la retirada del antiguo, no hay certificado ni hay dinero.
Los seis requisitos que tienes que cumplir
- El coche adquirido debe ser 100 % eléctrico. También vale de segunda mano, siempre que no haya generado CAE antes.
- El vehículo sustituido puede ser gasolina, diésel, GLP, gas o híbrido no enchufable.
- El coche antiguo debe haber estado a nombre del titular durante al menos dos años.
- Compra del eléctrico y retirada del anterior, posteriores al 25 de enero de 2023.
- La retirada tiene que hacerse entre tres meses antes y seis meses después de adquirir el eléctrico.
- El coche sustituido debe haber tenido la ITV en vigor nueve de los doce meses anteriores a su retirada.
Ahora bien, si la operación se hizo bajo renting o leasing, las condiciones son específicas y no siempre encajan. Revisa el contrato antes de mover un solo papel.

Cuánto dinero puedes recibir según tu caso
Aquí no hay cifra única. El cálculo depende del combustible del coche retirado, de su antigüedad, de los kilómetros anuales,, y del consumo del nuevo eléctrico. En los casos habituales la horquilla se mueve entre 900 y 1.500 euros, aunque ciertos perfiles se acercan a los 3.000.
La OCU hizo el cálculo tomando como referencia la sustitución de un diésel por un eléctrico con un consumo medio de 15,4 kWh cada 100 kilómetros. Los resultados ordenan bien qué perfil cobra más:
- Diésel de ocho años y 12.295 kilómetros anuales: unos 768 euros.
- Ese mismo vehículo con 22 años: 922 euros.
- Coche de 22 años y 30.000 kilómetros al año: hasta 2.249 euros.
La antigüedad pesa, y mucho. Por encima de los diez años, el ahorro certificado sube un 5 % por cada bloque de cinco años adicionales, con un tope del 30 % para coches de más de 30 años. El kilometraje también suma si se demuestra que se superan los 12.295 kilómetros anuales de referencia.
Traducido al bolsillo: un coche viejo, muy usado y apretado de kilómetros puede rebasar los 2.000 euros con holgura. Un utilitario de ocho años con uso tranquilo, no.
Cómo se pide y qué documentos hay que guardar
El trámite no se hace en la DGT ni en la web del Ministerio, sino a través de las empresas que gestionan los CAE, que valoran el caso y lanzan una oferta. Antes de firmar, compara dos propuestas y mira qué porcentaje se queda el intermediario.
Guarda la factura de compra del eléctrico, el contrato de venta o el certificado de achatarramiento del antiguo, la ficha técnica de ambos, el permiso de circulación y el historial de ITV. Sin esos papeles, la operación se cae.
Y ojo con el calendario, que es la parte que más solicitudes tumba. Si vendiste el coche viejo un año antes de comprar el eléctrico, no hay CAE. Si lo diste de baja siete meses después, tampoco.
Merece la pena revisarlo aunque hayas dado la operación por cerrada. Cosas que pasan cuando un papel vale dinero.
Información útil para el conductor
- Base legal: ficha técnica de los Certificados de Ahorro Energético publicada por el Ministerio para la Transición Ecológica en julio de 2026.
- Cuantía: entre 900 y 1.500 euros en los casos habituales, con picos cercanos a 3.000 euros en perfiles de coche muy antiguo y kilometraje alto.
- Requisito crítico: la retirada del vehículo antiguo debe producirse entre tres meses antes y seis meses después de la compra del eléctrico.
- Consejo de Motor16.com: pide dos ofertas antes de ceder los derechos y comprueba la comisión que se lleva el gestor.
- Curiosidad: el sistema existe desde 2023, pero su aplicación al vehículo eléctrico no ha ganado protagonismo masivo hasta este año.


