miércoles, 7 diciembre 2022

Subaru XV Eco Hybrid. Y ahora, también híbrido

De los SUV compactos con una longitud entre 4,30 y 4,50 metros -Nissan Qashqai, Seat Ateca…- el XV de Subaru es el de mayor carácter todoterreno; tanto por su tracción total Symmetrical All-Wheel Drive -de serie en toda la gama- como por su enorme altura libre al suelo -22 centímetros-, sus generosos ángulos de entrada y salida, o una función X-Mode que optimiza el comportamiento. Y su exclusividad crece ahora al incorporar una mecánica híbrida autorrecargable de 150 CV -etiqueta ECO- que le convierte en la alternativa de este tipo más económica. Pues, incluyendo los 2.000 euros de descuento promocional, arranca en 30.500 euros -acabado Sport Plus, ya bien dotado-. No hay otro SUV de su talla que sea 4×4 e híbrido por tan poco dinero. Por ahí, la cosa empieza bien.

De pruebas por Toledo

Y como pudimos comprobar en una finca toledana con recorridos de todo tipo -algunos muy extremos-, la capacidad 'off road' no se resiente… sino todo lo contrario. Pues si en un XV normal -seguirá habiendo versiones 1.6 de gasolina y de GLP- la función X-Mode opera desde 4 km/h, aquí lo hace a 0 km/h gracias al motor eléctrico, que forma parte de la caja de cambios. Y de paso se han optimizado varios elementos, como la dirección, ahora con un sistema de desmultiplicación variable, o la calidad de rodadura.

Sin embargo, y pese a los 110 kilos que añade, la parte eléctrica tiene muy poco protagonismo, tanto por la escasa potencia del citado motor eléctrico -16,7 CV, cuando el del Ford Puma mHEV, que es microhíbrido, ya rinde 16 CV- como por la mínima capacidad de la bateria: 0,6 kWh, justo la mitad que la del Renault Clio E-Tech Hybrid. Sí podemos circular en modo eléctrico, pero sólo hasta 40 km/h, y salir de un semáforo sin que se encienda el motor de gasolina es imposible, por muy poco que aceleremos.

De ahí que en ciudad y en carretera recaiga tanto trabajo sobre el 2.0i bóxer y el cambio automático CVT -tiene levas y siete marchas prefijadas, pero no se lleva bien con los ritmos de viaje 'alegres'-, lo que se traduce en consumos reales más que discretos: entre 6,5 y 9 litros de media, en función del tipo de recorrido y nuestro estilo de conducción.