El otoño y el invierno son las épocas del año que más problemas dan a los conductores, debido a que la climatología adversa suele complicar mucho las cosas cuando vamos al volante. Lluvia, viento, nieve y niebla son fenómenos meteorológicos frecuentes en estos meses, que aumentan la peligrosidad al conducir y, en consecuencia, la posibilidad de sufrir un accidente.
A esto se une que los conductores, con demasiada frecuencia, no tenemos en cuenta que la conducción en esta época del año exige, más que nunca, tener el coche a punto, informarse del estado de las carreteras antes de iniciar el viaje o llevar el móvil con batería suficiente o un cable para cargar por si surge algún problema y tenemos que realizar una llamada de emergencia.
Estos son los errores que más a menudo cometemos los conductores a la hora de viajar en esta época del año.

No consultar la previsión meteorológica y el estado de las carreteras
Aunque es algo obvio, todavía son muchos los conductores que salen a la carretera en viajes largos sin consultar antes la previsión del tiempo y el estado de las carreteras, algo imprescindible en esta época del año, en que las circunstancias meteorológicas cambian de un momento para otro y la lluvia, la niebla o la nieve nos pueden sorprender al volante.
Conducir con lluvia es muy diferente a hacerlo con nieve o niebla y saber con anterioridad lo que nos vamos a encontrar en la carretera nos permitirá adelantarnos y evitar situaciones extremas donde no se pueda garantizar la seguridad. La DGT dispone de información actualizada sobre el tráfico y las incidencias introducida 24 horas al día por la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y los responsables de los Centros de Gestión de Tráfico de la Dirección General de Tráfico. Además, se puede ampliar información en el teléfono 011, a través de Twitter, etc.

No revisar los neumáticos o las luces y no llevar cadenas
Los neumáticos son unos de los elementos más importantes del vehículo, ya que son la única conexión del coche con la carretera. Por eso, debemos cuidar siempre su estado, ya que un neumático desgastado hará que el coche pierda adherencia, sobre todo en mojado. La norma establece que la profundidad de la banda no debe ser inferior a 1,6 mm y también es aconsejable revisar que la presión es correcta antes de iniciar el viaje.
Respecto a las luces, revisar que no hay ninguna fundida antes de ponernos al volante cobra especial importancia en otoño e invierno, periodos en que disminuyen las horas de luz. Además, las lluvias y las nieblas propias de estas épocas del año impiden la correcta visión al conducir. Cuando llueve debemos llevar encendidas las luces de posición y cruce y las de niebla, solo si la lluvia es intensa. Por otro lado, si viajamos a una zona de nieve es importante verificar no solo que llevamos cadenas, sino que sabemos colocarlas.

No revisar las escobillas del coche y el climatizador
Los expertos recomiendan cambiar los limpiaparabrisas del coche al menos cada año, ya que una exposición prolongada al sol, a las altas temperaturas, la no utilización y la sequedad del ambiente degradan y deforman la lámina de caucho. Cuando llega la época de lluvias, nos puede sorprender una tromba de agua en cualquier momento y no querremos que, al accionar los limpiaprabrisas, estos no hagan un correcto barrido y, por lo tanto, no haya suficiente visibilidad al conducir. Por eso, es importante comprobar de vez en cuando su estado y su correcto funcionamiento.
Además, en esta época del año, es necesario revisar que el climatizador del vehículo y el sistema antiempañamiento de los cristales, tanto el delantero como el trasero, funcionan correctamente. Los cristales se empañan cuando están fríos y por la diferencia de temperatura respecto al interior del vehículo, restando visibilidad al conducir. Por otro lado, es importante que el climatizador funcione correctamente en caso de viajar a una zona donde las temperaturas sean muy bajas, ya que puede surgir, por ejemplo, una retención, que nos obligue a pasar mucho tiempo en el coche y a hacer uso de la calefacción.

Conducir sin llevar en el coche alguna provisión, carga en el móvil…
A los elementos habituales que hay que llevar siempre en el vehículo (chaleco, triángulos o luz V16, etc) siempre que vayamos a conducir en condiciones climáticas adversas, es necesario añadir agua, algo de comida (barritas energéticas, por ejemplo), ropa de abrigo y el depósito lleno, por si nos sorprende en el coche una parada larga que no teníamos prevista. También se recomienda llevar una linterna y un botiquín.
Además, es importante llevar el móvil cargado o un cable de carga que nos permita estar conectados y poder realizar una llamada de emergencia en caso de necesidad.
Conducir sin tener en cuenta el mal tiempo
Uno de los errores que con mayor frecuencia cometen los conductores en esta época del año es ponerse al volante sin tener en cuenta que las circunstancias climatológicas son adversas y exigen una conducción a menor velocidad, evitando las reacciones bruscas y adaptando la marcha a la condiciones de la vía.
Es importante elegir marchas largas siempre que sea posible, sobre todo cuando hay hielo o nieve, y evitar frenar sobre hielo, nieve, firme mojado o con viento. Lo ideal en estas situaciones es ir reduciendo las marchas y decelerar el coche hasta llegar a pararlo por completo. Cuando hay viento fuerte, es necesario sujetar el volante con firmeza y siempre con las dos manos y se debe evitar pasar por túneles y puentes. Hay que tener en cuenta en este caso el efecto pantalla, que se produce a la hora de adelantar a un vehículo de gran volumen, como un camión, descontrolando la dirección del coche.










































































































































































































