El techo solar de un coche es una cuestión de gustos, y para gustos, como dice el dicho popular, los colores. Hasta su aparición ningún fabricante aporta de serie esta opción, no obstante cuando fue real, su evolución ha sido muy destacada, hasta el punto de que supone un extra y ya en muchos modelos forma parte de la oferta. Es decir te compras este modelo concreto de coche porque de serie viene con el extra. En caso contrario deberás solicitar su instalación al fabricante.
El techo solar en el mercado de automóviles

El techo solar es una opción que está disponible en todo tipo de coches, aunque suelen ser más recurrentes en SUV 4X4 como el Nissan X-Trail, el Mercedes Clase GLA, el Ford Kuga o el Kia Sportage. En los coches más pequeños, el techo solar ayuda a que el interior parezca más grande y en todos los casos, esta solución aumenta la superficie acristalada del vehículo, permitiendo una mayor entrada de la luz natural.
Existen diferentes tipos de techo solar con prestaciones diferentes, ya que mientras que algunos no permiten la entrada de aire fresco otros sí tienen una abertura en el techo del coche. Los hay automáticos o manuales, pero también los hay corredizos y fijos. De igual modo, los techos solares de los coches están disponibles en distintos tamaños y diseños, según el tipo de coche.
Las posibilidades son muchas, al igual que sus materiales, porque hay diferentes niveles de techos solares, puesto que algunos tienen láminas en las lunas para filtrar los rayos UV, así como los deslumbramientos o las miradas no deseadas.
Tipos de techo solar

Podemos diferenciar diferentes tipos de techo solar según el tamaño, la forma, el material o el estilo. Algunos incluso tienen denominaciones propias, pero todos cumplen funciones parecidas.
- Techo solar corredizo: Consiste en un panel que bascula y que se acciona de modo manual. Este tipo de techo solar es desmontable. Son los techos más asequibles del mercado y se pueden poner en la mayoría de coches.
- Techo solar de spoiler: Este tipo de techo se inclina para dejar pasar el aire y ventilar, siempre hacia arriba, por lo que requiere poco espacio. Sin embargo, no proporciona una gran abertura y suelen ser eléctricos.
- Techo corredizo plegable: Los más comunes en el parque móvil europeo. Con una abertura similar a la de un coche descapotable, al que muchas de estas soluciones quieren suplir, aunque de modo más asequible. Están fabricados en tela y se doblan hacia atrás al abrirse.
Mas opciones de techo solar

- Techo solar incorporado: Un panel que se desliza entre el techo metálico y el techo interior, lo que implica perder parte del espacio interior del coche, aunque proporciona una abertura completa.
- Techo corredizo sobre rieles: Este sistema, que va montado sobre unas vías y que también es común entre los coches que actualmente se venden, consiste en un panel de vidrio que en ocasiones tiene un reflector de viento para evitar que al estar abiertos hagan ruido.
- Sistema de techo panorámico: Puede ser de uno o varios paneles y ofrece aberturas por encima de los asientos delanteros y traseros.
- Techo solar fotovoltaico: Está siendo implementado por marcas como Hyundai y va un paso más allá, puesto que tiene unos paneles solares que aportan electricidad al coche, generando un circuito de autoconsumo.
- Techo eléctrico monitorizado: El más cómodo de los descritos, porque tiene un interruptor que permite una apertura y cierre rápidos.
Lo que aporta un buen techo solar

El techo solar es un equipamiento adicional interesante, que aporta mucha luminosidad y amplitud interior. En el apartado de las ventajas está que permite disfrutar al máximo de los días de buen tiempo e incluso es una gran alternativa para las noches más luminosas o en las que se producen fenómenos astronómicos.
- Imagen más estilizada. La apariencia estética es uno de los reclamos más habituales de estos techos, ya que mejoran de forma considerable la imagen del vehículo, al hacerlo más estilizado.
- Seguridad. Aunque pueda parecer más frágil que la carrocería normal por ser de cristal, el techo panorámico al estar construido expresamente para ese modelo, es decir, ser parte integral de la estructura del coche, está perfectamente integrado en la carrocería. Esto aporta una mayor rigidez que la chapa convencional.
- Luminosidad. Es, sin duda, el aspecto más notable para los ocupantes del vehículo, ya que estos techos aportan una gran luminosidad al interior del vehículo. Esto también ofrecerá una mayor sensación de espacio.
Los inconvenientes de un techo solar

Sin embargo, instalar o poner un techo solar en un coche ronda, de media, los 1.000 euros, por lo que conlleva un gasto extra importante. Además, su uso en determinadas circunstancias puede aumentar el consumo del coche, porque si va desplegado genera una mayor resistencia al aire y reduce la aerodinámica del vehículo. Por último, además, en caso de que el techo solar se estropee o quiebre, la reparación es costosa y en algunos casos laboriosa.
- Aislamiento. Las temperaturas extremas afectarán en mayor medida al interior del habitáculo, pese a contar con cortinas aislantes y diferentes filtros. Por ello, con el calor se calentará más que con un techo tradicional y el frío se filtrará en el vehículo con mayor rapidez.
- Consumo. Aunque no es un factor determinante, esta estructura cuenta con un mayor peso para el vehículo. Esto aumentará su consumo y, por tanto, su gasto en combustible.
- Menos altura. Este tipo de techos ofrecen una sensación amplitud, pero en su instalación se pierden algunos centímetros de altura.
- Coste del seguro. A la hora de contratar un seguro, esta característica puede hacer necesario revisar la cobertura de lunas y, en caso de no estar incluida en la póliza, contratarla, ya que cubrirá los daños que puedan producirse en el cristal. Esto conlleva un incremento en el precio del seguro.















































































































