Los simuladores de conducción son la expresión más cercana del pilotaje que nos permite emular a los grandes pilotos, a nuestros ídolos… por eso siempre han sido tremendamente aclamados. Conseguir carreras realistas siempre han sido la obsesión de los simuladores, optimizando cada parámetro para mejorar la experiencia al máximo. Sí, hay vida más allá de jugar al F122 en la play.
¿Pero cuáles son los mejores de la historia? Hacer un ranking de este tipo no es fácil ya que siempre habrá gustos variopintos y, por tanto, defensores y detractores de unos y otros. Sin embargo, estos son, a nuestro juicio, los simuladores que, al menos una vez en tu vida, has de probar.
Los mejores simuladores de conducción: GTR 2 (2006)
El estudio sueco Simbin se montó un título de coches hace casi 20 años que fue a la vez un maravilloso juego de carreras y un simulador de primera. Sin duda, con una influencia bestial para trabajos más recientes como Assetto Corsa y Rfactor 2, por cierto. Cada vez que volvemos a GTR 2 hay que tener cuenta ese límite mágico entre el agarre de los cuatro neumáticos, el agarre en las dos ruedas interiores en una curva rápida y la falta total de agarre que se produce cuando el coche termina derrapando fuera pista.
Es algo que quizá puede hacer que GTR 2 se haya quedado un poco anticuado, pero en cualquier caso no hay que desmerecer la aportación de Simbin en el sim racing. Fue una pasada en su tiempo y hay que reconocerlo. ¿Cuál será el siguiente en la lista?

Los mejores simuladores de conducción: Rfactor 2 (2013)
Pocos juegos se nos ocurren que se hayan podido modificar mejor que los RFactor y Rfactor 2 de Studio 397. Debido a su flexibilidad, a su soberbia física de neumáticos y su recreación inmaculada de los circuitos, este juego lleva aficionando a miles de jugadores desde hace años… y ya va a cumplir una década.
Pero eso sí, por encima de todo, lo que lo hace que destaque es la perfección de su sistema de force feedback. En definitiva, sobre todo si lo que más te gusta es el «endurance racing», este simulador no debe faltar en tu lista personalizada.

Los mejores simuladores de conducción: Forza Motorsport 4 (2012)
Los puristas del simracing a veces se burlan de Forza Motorsport, y es fácil entender por qué cuando las últimas entregas se han ido acercando cada vez más al estilo arcade. Pero si echamos la vista atrás, está claro que tuvo tiempos mejores. Turn 10, con Forza 4, demostró lo que es capaz de hacer como simulador de «asphalt racing», hasta el punto de que lo coloquemos como uno de los mejores de la historia.
Y es que Turn 10 trabajó incluso con los analistas de neumáticos de Pirelli. Así logró simular la fricción, el calentamiento de las gomas y las turbulencias a las que se ven sometidos. El resultado fue una sensación en las ruedas casi inigualable.

Assetto Corsa (2014)
En otoño de 2014 el estudio de simulación italiano Kunos Simulazioni lanzó su Assetto Corsa… y cambió nuestra historia. No ha dejado de crecer y crecer con un modelo de físicas de neumáticos brillante, una perfecta sensación de velocidad y un force feedback increíble. Es evidente que este juego no puede ser más gratificante al volante, pero además en un ordenador adecuado tiene los mejores gráficos, y su sección de derrape y «drifting» también es un añadido que hay que destacar.

Project Cars 2 (2017)
Slightly Mad Studios consigue recrear una de las mejores simulaciones que hemos probado jamás. Project Cars 2 simula el comportamiento real de los neumáticos de una forma sensacional y el feedback detalladísimo que recibes sobre la respuesta de los coches, sobre todo en aspectos de fricción y agarre, lo convierte en uno de los mejores simuladores de carreras jamás creados. Sobre todo en algunas clases específicas de coches. Y lo mejor de todo es que contiene casi todos los circuitos de carreras reales del mundo.

Iracing (2008)
Que los chicos detrás de Grand Prix Legends y Nascar 2003, David Kaemmer y John W. Henry encabecen esta lista y se alcen a lo más alto de nuestro podio de las carreras es algo tremendamente merecido. ¿Por qué? Sencillamente porque demuestra que, cada año, el juego se sigue actualizando, y ningún otro título es capaz de ofrecer una sensación de competición tan completa, realista, viva y dinámica. Eso sí, más te vale que te gusten categorías como Nascar, Stock Cars o Indy Cars, porque en esos coches se centra el juego.















































































































































































