El BMW 635CSi restomod que esconde un S54 de 3,2 litros bajo su carrocería E24

Oldenzaal Classics restauró esta unidad europea sin techo solar y Lang Racing Development le injertó después el seis en línea del M3 E46, con una factura cercana a los 39.000 dólares.

El BMW 635CSi restomod que Bring a Trailer ofrece ahora cambió el M30 de serie por un S54 de 3,2 litros y seis marchas.

Las claves de esta historia

  • Lo más importante: un E24 europeo de 1980, restaurado por Oldenzaal Classics, recibió en 2025 un S54 3.2 con caja manual de seis marchas del E46, obra de Lang Racing Development.
  • No te lo puedes perder: es un slicktop, es decir, salido de fábrica sin techo solar, la variante que los entendidos del E24 buscan por rigidez y peso.
  • Cifras y cotización: 147.000 km, menos de 200 millas recorridas con el propietario actual y unos 39.000 dólares de factura en el injerto mecánico, según los registros que acompañan al lote.

El trasplante que firmó Lang Racing Development

La operación la ejecutó Lang Racing Development, especialista californiano en mecánicas BMW, después de que el coche llegara a Estados Unidos en 2025 procedente de los Países Bajos. El S54 no se dejó caer en el vano sin más: culata mecanizada, cilindros abiertos a 87,25 mm con pistones nuevos, cadena de distribución, bomba de aceite y cojinetes de cigüeñal y bielas reemplazados. El VANOS se reconstruyó por completo, juntas incluidas, y hubo que fabricar soportes de motor a medida.

Al bloque le acompañan un DME y una instalación eléctrica de segunda mano, cuerpo de aceleración, compresor de aire acondicionado, alternador, correas y tensores, además de colectores y escape hechos ex profeso y una admisión propia. La transmisión es la caja manual de seis marchas del E46, con embrague y volante motor del mismo origen, árbol de transmisión de M3 y un diferencial autoblocante cuyos anclajes y silentblocks se revisaron. Los registros del injerto rondan los 39.000 dólares.

Publicidad

En carrocería aparece un E24 de especificación europea que conserva paragolpes y ópticas de origen, antinieblas y spoiler en la tapa del maletero. El vendedor cree que el color es Graphite Metallic (código 087) y advierte de desconchones y marcas: no es un concours, y conviene decirlo sin rodeos. Calza llantas Style 5 de 15 pulgadas con neumáticos 225/60, y recientemente se han reconstruido las pinzas, cambiado latiguillos, purgado el circuito y mecanizado los cuatro discos.

Dentro, el cuero se ha refrescado y se han reparado el asiento del acompañante y el bolsillo de la puerta en septiembre de 2026. Hay aire acondicionado, elevalunas y cierre eléctricos, y una placa ciega en el hueco de la radio que delata la intención de dejar el salpicadero limpio. El cuadro es el europeo, con velocímetro de 260 km/h, y el odómetro marca 147.000 kilómetros, unos 91.000 millas, de los que menos de 200 millas se han sumado con el propietario actual.

Un E24 con el motor equivocado solo es un error si el resto no está a la altura; aquí la duda es el chasis, no el S54.

La ficha oficial de Bring a Trailer recoge las facturas del injerto y el reportaje fotográfico. Quien puje debe tener claro qué compra: chapa y salpicadero de 1980, electrónica y mecánica de los años dos mil.

El E24, el gran turismo que nació en Osnabrück

El BMW E24 llegó al mercado en 1976 con un encargo preciso: relevar al E9 y plantar cara al Jaguar XJS y al Mercedes SLC. Paul Bracq firmó, según la atribución más extendida, una silueta de morro inclinado —el tiburón— que sigue siendo una de las más limpias que ha salido de Múnich. Las primeras unidades se ensamblaron en la planta de Karmann en Osnabrück; hay más contexto sobre el modelo en su entrada enciclopédica.

El 635CSi apareció en 1978 con el M30 de 3,5 litros y 218 CV en especificación europea, suficiente para superar los 220 km/h y convertir cada viaje largo en un ejercicio de confort a alta velocidad. El slicktop —sin techo solar de fábrica— es hoy la variante más apreciada por rigidez estructural y peso.

BMW mantuvo el E24 en catálogo hasta 1989 y reservó la cima para el M635CSi, con el M88/3 de 286 CV. El 635CSi convencional quedó como hermano sensato, y su cotización ha vivido décadas a la sombra del E9 3.0 CSL y del propio M635CSi. Los restomod están moviendo esa jerarquía.

Publicidad

El dilema del purista: motor moderno, chasis de 1980

El S54B32 fue el último seis en línea atmosférico de la división M: doble VANOS, mariposas individuales y 343 CV en el M3 E46, que llegaron a 360 CV en el M3 CSL. Su reputación de fiabilidad y su respuesta afilada explican que se haya convertido en el motor de moda para injertos en carrocerías antiguas.

Ahora bien, un motor de esa potencia en un chasis concebido para 218 CV obliga a revisar el resto. La ficha no menciona amortiguadores, muelles ni barras estabilizadoras actualizadas, y las llantas de 15 pulgadas con neumáticos de perfil 60 son el límite más evidente: frenada y agarre no acompañan. Además, el M30 original ya no está, de modo que el coche ha perdido su condición de numbers-matching, la expresión que en el coleccionismo designa al ejemplar que conserva el bloque y la culata con los que salió de fábrica.

Publicidad

El mercado de restomod vive una paradoja: paga bien el trabajo documentado y castiga el injerto improvisado. Un E24 con S54 interesa al aficionado que quiere usar el coche, no al purista que busca un M635CSi de concurso; son públicos distintos y bolsillos distintos. La factura de 39.000 dólares explica el oficio, no garantiza el retorno.

Queda por ver dónde cierra el remate y una advertencia para quien piense en repatriarlo: la catalogación como vehículo histórico exige acreditar el interés especial del ejemplar, y un motor sustituido nunca facilita el trámite. Conviene revisar la normativa aplicable antes de pujar.

Veredicto Motor16

Hay oficio en este E24: el S54 está reconstruido con criterio, la documentación acompaña y la carrocería conserva su especificación europea. La combinación de chasis setentero y mecánica de los dos mil es tentadora, pero el coche pide a gritos suspensión y frenos a la altura del motor. Como restomod de uso, es una pieza seria; como inversión, obliga a comprar bien. Nota: 8,5/10

window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({ mode: 'thumbnails-a', container: 'taboola-below-article-thumbnails', placement: 'Below Article Thumbnails', target_type: 'mix' });
window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({ mode: 'organic-thumbnails-a', container: 'taboola-organic-below-article-thumbnails', placement: 'Organic Below Article Thumbnails', target_type: 'mix' });