jueves, 18 agosto 2022

Bugatti W16, la historia de un motor patrimonio de la humanidad

El motor W16 de Bugatti creado por el Grupo VW para dar vida a los superdeportivos de Bugatti durante los últimos 20 años debería pasar a considerarse como monumento patrimonio de la humanidad. Uno de los ejemplos de lo que la ingeniería industrial puede llegar a desarrollar con soluciones que pueden marcar un camino en la evolución de la sociedad.

Motor W16, una joya de la ingeniería

Una joya de la ingeniería que se ha convertido en un icono de la automoción. Uno de los sistemas de propulsión más impresionantes jamás creados por el ser humano. Sus 16 cilindros configurados en arquitectura de W tienen un cubicaje de 8 litros, con una potencia final de 1.001 caballos. Un corazón perfecto creado para el que prometía ser uno de los mejores coches de todos los tiempos; el Veyron 16.4 de 2005.

Bugatti W16

A día de hoy una joya en muy pocas manos de coleccionistas y millonarios en general. Este motor cambió las reglas de la automoción, jamás antes nadie había presentado y ni siquiera pensado en un motor que fuera tan potente.
Su potencia no tenía rival en aquel momento, ni algunas de sus prestaciones propias entonces de un Fórmula 1, como un 0-100 kilómetros/hora de 2,5 segundos. Con una velocidad máxima de más de 400 kilómetros/hora. Un reto de tal calibre que no pocos ingenieros de la automoción afirmaban que no sería posible.

De hecho se enfrentaron a reto como el desarrollo de unos neumáticos específicos para este automóvil. Sin dejar de lado una aerodinámica realmente compleja. Todo ello sin dejar de lado una línea de elegancia clásica.

Bugatti Chiron W16, neumáticos especiales

Cuando todo el mundo pensaba que el Veyron suponía el techo de la automoción, la marca fue un paso más allá y desarrolló el Chiron. Partió del mismo W16 de 8.0 litros y con cuatro turbocompresores, al igual que Veyron, pero alcanzar nuevos niveles de rendimiento significaba mirar cada componente de nuevo.

Lo que es más importante, se instalaron turbocompresores más grandes y un sistema de inyección de combustible dúplex con 32 válvulas de inyección, con un mayor uso de carbono y titanio para ayudar a compensar los aumentos de peso. Con una potencia inicial de 1.500 CV, que posteriormente aumentó a 1.600 CV, y un par máximo de 1.600 Nm, el motor W16 cambió el curso de la historia de los coches de altas prestaciones una vez más.

Motor W16, una idea de Ferdinand Piëch

Ferdinand Karl Piëch, presidente del Consejo de Administración de Volkswagen AG en ese momento lo ideó, pintando un boceto sobre un sobre usado durante un trayecto en un tren de alta velocidad en Japón.

Si bien nació como un W18, finalmente quedó en un W16. Gregor Gries, Jefe de Desarrollo Técnico de la compañía, recuerda: “En ese momento, nadie creía realmente que podría haber un vehículo para el camino que presumía de 1.000 CV. Queríamos demostrar que podíamos construir un motor que no solo fuera potente, sino también manejable”. “Entonces no había literatura ni datos empíricos para motores de producción con más de doce cilindros o para vehículos de producción que pudieran ir a más de 350 km/h”.


El Veyron 16.4 y sus derivados Grand Sport, Super Sport y Grand Sport Vitesse se han convertido en preciadas piezas de colección. Bugatti ya está pensando en un nuevo modelo sucesor mientras la producción de un vehículo está en pleno apogeo. La marca y el producto han transformado el panorama de los autos de desempeño: implacablemente rápidos, elegantes, confiables, lujosos y exclusivos. Así es el Motor W16 de Bugatti.