El Parlamento Europeo quiere rebajar del 100% al 87,5% el recorte de CO2 que deben cumplir los coches nuevos en 2035.
Lo que necesitas saber
- Por qué es importante: la Eurocámara suaviza el final del motor de combustión previsto para 2035 y abre la puerta a que los combustibles renovables cuenten como cero emisiones.
- Cómo te afecta: tu coche actual no cambia, pero lo que se podrá vender y matricular como nuevo a partir de 2035 depende de esta negociación.
- Puntos clave y plazos: las comisiones aprobaron su posición el 4 de noviembre de 2026, el pleno vota previsiblemente en diciembre y después hay que pactar con el Consejo de la UE.
Qué ha aprobado la Eurocámara y qué le falta
Las comisiones de Medio Ambiente, Transportes y Mercado Interior del Parlamento Europeo adoptaron el miércoles 4 de noviembre sus posiciones sobre la futura normativa del automóvil. El texto de Medio Ambiente fija el objetivo de reducción de emisiones de CO2 de los turismos nuevos en el 87,5% para 2035, tomando como referencia 2021, en lugar del 100% que marca la norma vigente.
Ese 7,5% de diferencia no es un cheque en blanco. Los fabricantes tendrían que compensarlo hasta alcanzar un objetivo del 95% mediante créditos por acero con bajo contenido de carbono fabricado en la UE. En la práctica, se permite emitir algo más, pero a cambio de comprar méritos verdes dentro de Europa.
- Turismos nuevos en 2035: recorte del 87,5% respecto a 2021, con un 7,5% compensable.
- Furgonetas en 2030: recorte del 35%, frente al 40% que planteaba la Comisión Europea.
- Eléctricos pequeños de hasta 4,2 metros: contarán como 1,4 vehículos al calcular la media de la marca.
En furgonetas, el texto rebaja la exigencia de forma notable. Los eurodiputados proponen una reducción del 35% en 2030, por debajo del 40% de la propuesta de Bruselas y muy lejos del 50% que exige la regulación actual. Ahí el ajuste se nota más que en los turismos.
El documento también introduce los llamados supercréditos. Los eléctricos pequeños, de hasta 4,2 metros y fabricados en la UE, se contabilizarán como 1,4 vehículos; los eléctricos de alta eficiencia, como 1,2. Traducido al concesionario: quien venda coches eléctricos pequeños y europeos podrá compensar mejor sus cifras medias de emisiones.
El 87,5% no entierra la fecha de 2035: la mantiene, pero deja un hueco del 7,5% que se compensa con acero verde europeo.
Qué significa para quien conduce
Nada cambia hoy en tu día a día. Los coches de combustión ya matriculados seguirán circulando y las zonas de bajas emisiones de cada ciudad se rigen por ordenanzas municipales, no por esta norma europea. Conviene no confundir ambos debates.
Lo que se decide es otra cosa: qué coches nuevos se podrán vender y matricular a partir de 2035. Con el 87,5%, la mayoría de los fabricantes seguirá obligada a electrificar buena parte de su gama, pero conservará margen para vender híbridos y modelos de combustión compensados con créditos.
La puerta grande está en el reconocimiento de los combustibles renovables y bajos en carbono como vehículos de cero emisiones, siempre que funcionen exclusivamente con ellos. Es la vía que reclamaba la industria para mantener vivo el motor de combustión más allá de 2035 sin depender solo de la batería.
El ponente del informe, el eurodiputado del PPE Massimiliano Salini, defendió que seguirá siendo posible matricular vehículos de combustión sin obligaciones de compensación y que así se protege la libertad tecnológica. La patronal europea Acea habló de un marco más pragmático y neutral, pero avisó de que la flexibilidad para los turismos sigue siendo demasiado limitada en alcance y duración.
El texto necesita todavía el respaldo del pleno de la Eurocámara, previsiblemente en diciembre, y después la negociación con el Consejo, que representa a los Estados miembros. Hasta que ese acuerdo no se cierre, nada es definitivo y las fechas pueden moverse.
De dónde venimos y qué falta por decidir
Dos años después de que Bruselas pusiera fecha al final del motor de combustión, el debate ya no es si habrá revisión, sino cuánto se suaviza. La Comisión Europea propuso en diciembre de 2025 bajar el objetivo del 100% al 90%, con compensaciones por el 10% restante. Lo que salió de las comisiones esta semana va más allá y deja el listón en el 87,5%.
Falta el paso decisivo. El Consejo de la UE todavía no ha fijado su posición y Francia y Alemania acordaron en octubre defender conjuntamente una mayor flexibilidad, lo que orienta el tono de la negociación. La organización ecologista Transporte & Medioambiente avisó de que confiar en los motores de combustión pone en riesgo la competitividad europea frente a China.
El calendario manda. El pleno de la Eurocámara votará previsiblemente en diciembre de 2026 y, a partir de ahí, empezará el pulso entre Parlamento y Consejo para cerrar el texto final. Puedes seguir los pasos en la página oficial del Parlamento Europeo.
Hay además flecos que afectan al uso diario del coche. Los eurodiputados quieren que turismos y furgonetas de hasta 3,5 toneladas incluyan sistemas que detecten la presencia de un menor dentro del vehículo incluso con el motor apagado, y que las puertas se puedan abrir por dentro y por fuera en caso de emergencia. En carga, piden a la Comisión que fije los requisitos técnicos de la carga inteligente antes del 31 de diciembre de 2027.
En resumen: la fecha de 2035 sigue en pie, pero el coche de combustión se queda una rendija abierta. Cuánto se ensanche esa rendija se sabrá, como pronto, a lo largo de 2027, cuando Parlamento y Consejo cierren el texto. Si tienes pensado comprar coche nuevo en los próximos años, ese calendario importa más de lo que parece. Y si quieres entender el marco en el que se mueven las restricciones de tu ciudad, la entrada sobre zonas de bajas emisiones resume cómo funcionan.

