El calor nos gusta, nos activa, nos mueve a salir y a hacer planes… pero también tiene sus inconvenientes. Hay dos cosas que pueden suceder con más probabilidad en un coche en verano que en cualquier otra época del año. Primero, en verano se producen más robos de vehículos que nunca. Y ya sabes que cuando te roban el coche, pierdes todas las cosas que haya en su interior.
En segundo lugar, una investigación realizada por la Universidad Estatal de San Francisco ha venido a demostrar que un vehículo estacionado bajo la luz solar directa en un día con una temperatura exterior de tan solo 22 grados puede llegar a alcanzar una temperatura interior de hasta 48 grados a la hora. Por tanto, mucho de lo que está dentro podría terminar dañado por el calor si no tienes cuidado. ¿Qué entra en esta categoría? En realidad, casi de todo.
Cuidado con personas y animales
Cómo no empezar con lo más importante. No será el primer caso ni el último, incluso en un día con temperaturas agradables, en el que un niño fallece por quedarse en un coche mientras su padre hacía un recado. Los niños y las mascotas dentro de los coches están en riesgo, ya que las temperaturas dentro de un vehículo estacionado todavía pueden subir a niveles potencialmente mortales. Es sencillo de entender.
Da igual lo rápido que seas. No valen excusas. Incluso si vas a una tienda a por un solo artículo o si solo vas a dejar una carta en la oficina de correos, puede surgir algo inesperado y dilatarse el asunto. En esa circunstancia, estarías poniendo en riesgo a cualquier ser vivo que hubiera en tu coche. Ahora bien… hablando ya de objetos específicamente, ¿cuáles se pueden echar a perder?

No dejes estas cosas dentro del coche con calor: Botellas de agua de plástico y recipientes de comida
Ni se te ocurra dejar comida guardada en recipientes de plástico o envases de bebidas en un coche con un calor sofocante, porque podrías terminar ingiriendo algo dañino. Los plásticos pueden filtrar varias sustancias potencialmente peligrosas a su contenido, incluido el bisfenol. Con el tiempo, este compuesto químico puede acarrear alteraciones hormonales y aumentar potencialmente el riesgo de ciertos trastornos endocrinos.
Si hablamos de comida, te va a pasar lo mismo con el chocolate… o incluso con los medicamentos. El calor extremo puede reducir la eficacia de ciertos medicamentos, que siempre han de estar a una temperatura ambiente controlada de entre 20 y 25 grados.

No dejes estas cosas dentro del coche con calor: Teléfonos, tablets y ordenadores
¿Alguna vez lees el manual de tu teléfono, tableta, ordenador portátil u otro dispositivo electrónico apreciado? Si es así, es posible que encuentres la recomendación de evitar exponer el hardware a altas temperaturas. Por algo será… Colocar el dispositivo a la luz solar directa puede tener consecuencias perjudiciales para la batería, especialmente si esta es de iones de litio. Según Apple, las temperaturas superiores a los 35 grados pueden dañar de manera irreversible la capacidad de la batería de tu iPhone, iPad o MacBook.

No dejes estas cosas dentro del coche con calor: Protector solar
Si pensabas que lo más lógico y responsable era llevar siempre el protector solar listo en el coche durante los extenuantes meses de verano, desafortunadamente, tienes que pensarlo de nuevo. Al menos lo de llevarlo en el coche y dejarlo expuesto a altísimas temperaturas. Y es que estas cremas en las que se confía para proteger la piel pueden ser menos efectivas con el calor, que no va a faltar dentro del coche en verano. Cuando se calienta a más de 25 ºC, pierde eficacia y se degrada.

Cuidado con el alcohol
Si acabas de salir del supermercado, debes saber que dejar un paquete de seis latas o un buen vino en un coche a altas temperaturas es la manera más rápida de arruinar tanto la cerveza como el vino que hay en el interior. ¿Realmente es tan perjudicial? Sí, lo es. Y es culpa de los rayos del sol, que descomponen los ácidos en la cerveza y el vino. Los compuestos que resultan se unen a las proteínas de sulfuro, dándole un sabor realmente amargo que no querrás probar.

Los lápices de cera se pueden deshacer
Al igual que el chocolate, las ceras tienen un punto de fusión relativamente bajo. Y pueden crear un absoluto desastre dentro de tu coche. Según Crayola, estos lápices de colores comienzan a ablandarse a 40,5 grados, una temperatura muy fácil de alcanzar dentro del habitáculo. Si los dejas un tiempo, se licuarán a temperaturas superiores a 48,8 ºC, así que asegúrate de que los niños sacan sus cosas del coche después de cada viaje o puedes encontrar un gran estropicio a la vuelta.



























































































































































































