El Porsche 911 “reimaginado” por Singer acaba de adquirir una nueva dimensión. Louis Vuitton y Singer, el taller californiano especializado en la restauración y reinterpretación de los Porsche 911 964, han presentado conjuntamente dos ejemplares únicos durante la semana del motor de Monterrey (California, EE. UU.), uno de los epicentros anuales del automovilismo de colección.
La colaboración nació de un encargo aparentemente modesto. Según explica Jean Arnault, director de relojería de Louis Vuitton, todo comenzó con la solicitud de un reloj para el salpicadero de uno de los coches de Singer: “Además del diseño y la producción de este reloj por parte de los talleres de La Fabrique du Temps Louis Vuitton en Suiza, enseguida quedó claro que esta colaboración con Singer podía extenderse a la personalización de cada elemento funcional del vehículo”.
Lo que empezó como una pieza de relojería se convirtió en una revisión total de los instrumentos, los acabados y los materiales de ambos habitáculos. El proceso implicó, según la marca, más de un año de trabajo dedicado únicamente a rediseñar el cuadro de instrumentos para que adoptara los códigos gráficos de la línea Tambour, la referencia icónica de los relojes de la maison.
El resultado son dos vehículos que representan, en palabras de Louis Vuitton, la primera colaboración con marca compartida de su historia, y también la primera de Singer en esos términos.

Un Porsche 9111 coupé en azafrán y un cabriolet inspirado en los yates
El primero de los dos Porsche 911 presentados es un cupé basado en el chasis de la generación 964 (como es habitual en el preparador), con carrocería de fibra de carbono acabada en tono azafrán —un color presente en los archivos de Louis Vuitton desde hace más de siglo y medio— y detalles en azul cobalto. Lleva un motor bóxer de seis cilindros de 4,0 litros de aspiración natural, caja manual de seis velocidades y tracción trasera, con frenos de carbono-cerámica.
El interior prescinde de los plásticos habituales: los mandos, los interruptores, las rejillas de ventilación y los tiradores están fabricados en metal chapado en rodio a mano con técnicas comparables a las de la relojería fina. Los asientos se tapizaron con cuero de inspiración artesanal y presentan un gofrado en forma de rombo que replica el motivo interior de los baúles de la maison. Una baca a medida, capaz de alojar un baúl, una tabla de surf o un par de esquís, corona el techo.
El segundo vehículo es un cabriolet basado en el mismo chasis 964, con carrocería en blanco Calcaire Lutétien y alerón trasero de ballena. Su motor bóxer biturbo de 3,8 litros incorpora intercoolers aire-agua y una caja manual de seis velocidades con modos de conducción seleccionables. Este ejemplar fue concebido por Nicolas Ghesquière, director artístico de las colecciones femeninas de Louis Vuitton, a quien la maison atribuye la inspiración náutica que recorre el interior: las superficies de madera evocan las cubiertas de los yates de época, y el maletero revela un revestimiento en madera lacada.
Octave Chany, diseñador jefe del proyecto en Singer, describe el reto: “Lo que hace que proyectos como este sean especialmente apasionantes es precisamente la oportunidad de desafiar estas limitaciones y explorar nuevos enfoques estéticos dentro de la ingeniería del automóvil”.

Singer, un taller californiano con vocación de taller de artesanía para los Porsche 911 964
Singer fue fundada en 2009 en Los Ángeles (California, EE. UU.) por Rob Dickinson con una filosofía declarada de búsqueda implacable de la excelencia. La empresa desmonta los Porsche 911 de la generación 964 hasta el monocasco y los reconstruye íntegramente según las especificaciones del cliente, con carrocerías de fibra de carbono y motores desarrollados junto a especialistas como Cosworth.
Este año, Singer fue designado protagonista central del Goodwood Festival of Speed en el Reino Unido, uno de los eventos de automovilismo histórico más relevantes del mundo. La asociación con Louis Vuitton supone, en cualquier caso, el paso más visible de la firma hacia el universo de la moda y el lujo de alta gama.
Cada uno de los dos Porsche 911 presentados viene acompañado de una cápsula de accesorios y equipaje diseñada específicamente para el vehículo: bolsas de casco, maletas a medida, guantes de conducción, calzado y prendas de cuero que reproducen los motivos y los colores del interior del coche. Louis Vuitton ha extendido así la lógica del maletero personalizado —una tradición de la casa que se remonta a 1897— al conjunto del equipamiento del conductor.
Mazen Fawaz, director de estrategia de Singer, resume el espíritu de la colaboración: “Louis Vuitton aportó una visión de diseño extraordinariamente audaz y refinada, centrada en expresar el arte del viaje. Juntos, nuestros equipos combinaron esa visión con el enfoque de Singer en ingeniería, artesanía y ejecución”.


Las claves del Porsche 911 restomod de Singer y Louis Vuitton
- Louis Vuitton y Singer han presentado dos Porsche 911 únicos en Monterrey (California, EE. UU.) en agosto de 2026.
- Ambos se basan en el chasis 964; el cupé lleva motor atmosférico de 4,0 litros y el cabriolet, biturbo de 3,8 litros.
- El proyecto arrancó con el encargo de un reloj de salpicadero y creció hasta abarcar la totalidad de ambos vehículos.
- El cabriolet fue diseñado por Nicolas Ghesquière, director artístico de colecciones femeninas de Louis Vuitton, con inspiración náutica.
- Es la primera colaboración con marca compartida en la historia de Louis Vuitton y también la primera de Singer en esos términos.
- Cada Porsche 911 va acompañado de una cápsula de equipaje y accesorios diseñada específicamente para encajar en el coche.
- Singer fue nombrado protagonista central del Goodwood Festival of Speed 2026, en Goodwood (West Sussex, Reino Unido).




