lunes, 8 agosto 2022

En estos casos está permitido aparcar en doble fila

Aparcar en doble fila es algo habitual en las ciudades. A primera hora de la mañana llegas con los niños al colegio en tu coche y te detienes fuera de las plazas de estacionamiento porque están ocupadas. Es sólo un momento, lo que tardas en acompañarlos hasta la puerta y despedirte de ellos. Quitas los ‘warnings’ y sigues tu camino hacia el trabajo o a casa.

También es frecuente ver a conductores parar un momento para comprar el pan, acudir a sacar dinero del cajero automático y, los más descarados, parar incluso a tomar algo en una terraza mientras de reojo ‘vigilamos’ nuestro vehículo por si molesta. Y la pregunta es: ¿Se puede hacer esta acción insolidaria? Pues aunque no lo creas hay algún caso en el que está permitido ‘aparcar’ en doble fila.

Diferencia entre parar y aparcar en doble fila

El primer punto que todos los conductores tenemos que tener claro es saber la diferencia entre aparcar o estacionar tu coche, o simplemente detener el vehículo en la calzada. No es muy complicado de entender porque la Ley de Seguridad Vial lo explica con una claridad meridiana.

Parar en doble fila.

Realizar una parada con tu coche significa que el vehículo permanecerá menos de dos minutos detenido en la vía pública y el conductor debe estar siempre en el interior y con el cinturón de seguridad abrochado. Por su parte, aparcar o estacionar tu automóvil es una acción que requiere superar los dos minutos de tiempo. Además, el conductor ya no es obligado a permanecer dentro.

Y ahora llega la eterna polémica, que se produce cuando un agente de la autoridad llega y comienza a tomar nota en su agenda de denuncias de la matrícula, la hora, fecha, dirección… La excusa que damos es siempre parecida. “Si ha sido un momento”. “He ido enfrente pero sin perder el coche de vista”. “Hombre si ha sido sólo un momento y no molesto a nadie”…

Y ahí entra en acción la determinación del agente, aunque si el vehículo entorpece el tráfico, aunque sea levemente, o si pone en peligro a alguien, la multa será ya inevitable. Y la cuantía es importante: 200 euros, aunque al menos no conlleva la pérdida de puntos en el carné de conducir.