Vivimos en un mundo en el que ya todo está inventado, incluso las empresas «quitamultas», que te liberan de las sanciones municipales de formas legales. Estas multas son fáciles de recurrir ya que, en muchos casos, el ayuntamiento es incapaz de presentar dentro de plazo las pruebas que le puedan incriminar.
A más crisis, más multas o, al menos, eso parece que han pensado los ayuntamientos españoles durante los últimos años, según las estadísticas. ¿Cuáles son las sanciones más habituales? Nunca lo adivinarías… Las de aparcamiento. Estas suponen hasta un 65% de las multas municipales, seguidas de las de velocidad y las de hablar por el móvil. Pero hay trucos básicos para evitar tener que pagarlas.
Trucos legales para multas: te la comunican fuera de plazo
Por ley, la Administración tiene tres meses de plazo para comunicar al infractor las sanciones leves. Es el caso, por ejemplo, de las de estacionamiento que hemos comentado. El plazo es de seis meses para las graves, como hablar por el móvil, y hasta un año para las muy graves, como sobrepasar en más del 50% el límite de velocidad.
Si te llegan a tu casa más tarde podrás alegar que han prescrito y entonces no tendrás que pagarlas. ¿El truco? Alargar los plazos al máximo. Es decir, apurar los 15 días hábiles que tienes por ley para recurrir. Después, estás en tu derecho de apurar los otros 15 que tienes para contestar cuanto te envían las pruebas que te incriminan, contando con el mes que tienes para presentar alegaciones.

Trucos legales para multas: No te cobran a tiempo
Tanto la DGT, como los ayuntamientos, tienen un año, desde que la sanción es firme, para iniciar el proceso de cobro de la multa. La triquiñuela es clara en este caso. Si no cumplen dicho plazo, ya no podrán hacerlo porque la sanción habrá prescrito.
Cualquier experto te dirá que suele ser habitual que los ayuntamientos, ante la carga de trabajo administrativo que tienen, no lleguen a cobrarte la multa. Eso sí, si te niegas, pueden embargar tu cuenta en el tiempo establecido: cuatro años.

Trucos legales para multas: Presuponen que eres culpable
Imagina que no te pararon en el momento que cometiste la infracción y te remiten la sanción a casa, por ley. Lo primero que te debe llegar es la solicitud de identificación del conductor para confirmar quién ha cometido la infracción. A veces, esta petición se incluye en la multa que recibes en tu propia casa.
Estarás de suerte si no te llega dicha petición. Entonces el ayuntamiento presupone que el titular del vehículo es el infractor y ganarás tiempo, pero además puedes recurrir solicitando que anulen la sanción porque se considera ‘atribución arbitraria de responsabilidad’. Es un error frecuente en pequeñas poblaciones.

La multa tiene datos incorrectos
Un clásico. Si tienes un apellido raro, igual tienes suerte… pero también deberás vigilar las tildes, por ejemplo. No sabes la cantidad de multas que pasan a mejor vida por detalles. Por supuesto, debes comprobar muy bien si en la sanción se recogen correctamente los datos de tu coche -matrícula, marca, color…- y el momento y lugar exactos de la infracción. Ahora los ayuntamientos vuelven a enviártela corregida, así que esto solo sirve para ganar tiempo… pero algo es algo.

Todas las multas deben ser ‘iguales’ y no lo son
Parece de perogrullo la cosa… pero no. Tiene su aquel. Es una de las formas legales que muchos conductores usan para librarse de pagar. Y es que todas las sanciones cometidas en idénticas circunstancias, como aparcar en doble fila, tienen que sancionarse con la misma multa. Esto es en dinero y puntos.
En muchas ocasiones, y ante sanciones iguales, un ayuntamiento quita puntos por una infracción y otro no, o ponen distintas multas. Entonces, se están pegando un tiro en el pie inconscientemente porque esas multas se recurren por vulnerar el principio de igualdad ante la ley y aunque normalmente no retiran la sanción, sí que se logra rebajar ostensiblemente su cuantía.
















































































































