La Ténéré 700 y la Transalp no son rivales por casualidad: resumen dos formas de entender la trail de media cilindrada. La Yamaha nace para el off-road; la Honda busca la polivalencia total.
En esta comparativa no hay lugar para corazonadas. Los datos que citamos proceden de la medición publicada por La Moto, que puso a ambas en la misma balanza y sobre el mismo papel técnico. Atento porque hay diferencias que se sienten en el cuerpo y en el bolsillo.
Qué ofrece cada motor: 74 CV de purismo contra 92 CV de contundencia
El corazón de la Ténéré 700 es el conocido bicilíndrico en línea CP2 de 689 cc con doble árbol de levas. El motor CP2 de 689 cc entrega 74 CV, una cifra que la sitúa como la menos potente de su categoría, pero con un par lineal y predecible ideal para el trabajo fino en zona rota.
En la Honda XL750 Transalp manda la potencia bruta: un bloque bicilíndrico de 755 cc y ocho válvulas con distribución OHC. El motor de 755 cc de la Transalp entrega 92 CV, 18 caballos más que su rival, algo que se percibe de inmediato en aceleraciones y en velocidad de crucero por autopista.
La diferencia no es solo de cifra, es de filosofía. La Ténéré escribe con trazo fino en cada revolución; la Transalp empuja con más ganas en todo el rango. La inyección electrónica PGM-FI de Honda asegura una respuesta eficiente, mientras que Yamaha prioriza el control absoluto del piloto sobre la potencia bruta.
Parte ciclo y peso real: las cifras que no te cuentan
Las dos montan llantas de 21 pulgadas delante y 18 detrás, una configuración que confirma su vocación de salir del asfalto. Ambas montan llantas de 21 pulgadas delante y 18 detrás, aunque las suspensiones cuentan un relato distinto.
La Ténéré 700 se siente como un cuchillo de montaña; la Transalp es más bien una navaja suiza.
La balanza no miente: Yamaha declara 208 kilos en orden de marcha, pero La Moto registró 212,4. Yamaha declara 208 kilos, pero la balanza real marca 212,4; en la Honda la diferencia es aún mayor, con 222,7 kilos reales frente a los 210 anunciados.
Esos más de 10 kilos de diferencia se sienten en parado y en senderos trabados. La Ténéré mantiene una ventaja dinámica gracias a su centro de gravedad y a una distribución de masas más pensada para la baja adherencia. La Transalp, en cambio, ofrece más confort en viajes largos por carretera.
En equipamiento, la Honda saca provecho de su lanzamiento más reciente. La Transalp estrena e-Clutch opcional y embrague antirrebote, mientras que la Ténéré 700 2026 mejora suspensiones y electrónica, sin renunciar a un enfoque analógico que reduce puntos de fallo.
En Argentina, la Ténéré se vende por 19.950 dólares y la Transalp desde 17.500 hasta 18.000 con e-Clutch. En España los impuestos cambian, pero la lógica de posicionamiento se mantiene: más purismo, más calidad percibida y mejor reventa suelen traducirse en tarifas superiores.
Equipamiento, precio y la decisión final
Aquí es donde toca mojarse. La Ténéré 700 responde al motorista que busca una escuela de off-road y no le importa renunciar a ayudas electrónicas para tener una moto sencilla y predecible. Es la elección de quien piensa en África, en pistas rotas o en un uso campero con mayúsculas.
La Transalp es la respuesta de Honda para el que sale a pistas un domingo, pero hace 400 kilómetros de autopista para llegar. Más potencia, más equipo electrónico, y una orientación más turística definen su carácter. No es tan endurera pura, pero tampoco lo pretende.
Históricamente, el apellido Ténéré remite al desierto y al Dakar, mientras que el nombre Transalp nació para cruzar puertos y fronteras. Esa herencia sigue viva en cada modelo. La decisión final no es cuál es mejor, sino cuál te deja volver a casa con más confianza según el terreno que realmente vas a pisar.
Tu Mecánico de Confianza
- Base del CP2: el motor de la Ténéré 700 es el mismo que monta la MT-07, con un historial de fiabilidad sobradamente probado en talleres.
- Cilindrada y potencia: 689 cc y 74 CV frente a 755 cc y 92 CV; la diferencia se nota al adelantar cargado en autopista.
- Pesos reales: la Ténéré es casi 10 kilos más ligera sobre la balanza, un factor crítico en senderos y maniobras en parado.
- Equipamiento clave: la Transalp ofrece e-Clutch opcional y embrague antirrebote; la Ténéré se mantiene analógica para minimizar fallos electrónicos.

