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Mini Coooper S. Salva el mundo en 'Pixels'

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Si tienen una cierta edad, seguro que se acuerdan del famoso videojuego de los años 80 'Pac-Man', popularizado en nuestro país con el nombre de 'Comecocos'. Aquella bola amarilla con boca que comía puntos dentro de un laberinto y que sólo temía a los fantasmas de colores se escapa del juego y se hace real en la nueva película 'Pixels' (en cines el 24 de julio). Y allí están cuatro unidades del nuevo Mini Cooper S armadas hasta los dientes para frenar su avance, como se puede ver en este trailer. 

En 'Pixels', el mundo se convierte en un videojuego real y los cuatro Mini Cooper S se transforman en Blinky, Pinky, Inky y Clyde, es decir, los fantasmas color rojo, rosa, azul y naranja, que se encargan de dar caza a Pac-Man, que ahora es el malo de la película junto a otros personajes de videojuego -Donkey Kong o los Space Invaders-, llegados a la tierra desde el espacio interestelar para convertir todo lo que tocan en pixeles.

A los mandos de estos cuatro Mini van cuatro jugadores de videojuegos de la vieja escuela, a los que dan vida los actores Adam Sandler, Peter Dinklage, Michelle Monaghan y Josh Gad, convertidos en superhéroes y encargados de salvar el planeta del 'pixelado' total. Habrá que esperar hasta el 24 de julio, cuando la película llega a los cines, para ver si lo consiguen.

Un modelo muy cinematográfico

Esta nueva aventura pixelada está dirigida Chris Columbus, responsable de éxitos como 'Solo en casa', 'Señora Doubtfire, papá de por vida' o 'Harry Potter y la piedra filosofal', entre otros. Una comedia en la que las escenas de acción las 'firman' los cuatro Mini Cooper S y en la que también podremos ver un pequeño 'cameo' del mismísimo Toru Iwatani, creador del famoso videojuego 'Pac-Man', que no entiende como su «hijo» se ha convertido en el villano de la película.

Por cierto que no es la primera vez que Mini toma los mandos y el protagonismo en el cine. La marca hizo un gran trabajo en el filme 'The Italian Job', donde tres Mini protagonizaban una espectacular huida. Se filmaron dos versiones de esta cinta, una en 1969, con Michael Caine como protagonista principal y persecución por las calles de Turín (Italia). Y otra en 2003, con Mark Wahlberg, Charlize Theron y Edward Norton al frente de la cinta, que se filmó en Los Ángeles. En esta última se utilizaron hasta 32 unidades del Mini para grabar las escenas principales e incluso tuvieron que construirse dos coches especiales debido a la prohibición de introducir vehículos con motor en el metro de Los Ángeles. 

Jeep Renegade 1.6 Multijet 120 4×2 Limited. Aventura urbana descafeinada

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Si hemos superado e incluso aceptado que Porsche utilice motores diésel en sus deportivos, que BMW recurra a la tracción delantera, que algunos Mercedes se muevan con motores Renault, que Mini se saque de la manga un todocamino que ni es mini ni es todocamino, y que el último modelo de Ferrari sea híbrido; también podremos sobreponernos a que la mítica marca Jeep lance al mercado un «utilitario» de 4,25 metros y tracción delantera. Recibe el nombre de Jeep Renegade y según la marca y a pesar de su longitud, nace para competir con modelos más grandes, como el VW Tiguan, el Ford Kuga o el Toyota RAV4.

Creado para un público jóven y aventurero

Los argumentos del Renegade se centran en una poderosa imagen de marca, tecnología sobradamente probada dentro del Grupo Fiat (o FCA como lo llaman ahora) y una lista de equipamientos que atraerá a gente más joven. Curiosamente, la marca espera que un 40 por ciento de sus clientes Renegade sean compradoras, todo un hito en una marca tradicionalmente masculina. Por eso uno de los aspectos que más nos ha llamado la atención del último Jeep y que choca de frente con lo que busca ese sector del público, es la firmeza de las suspensiones. Un tarado de muelles y amortiguadores tan rígido que afecta de una forma clara a la comodidad ya que, en cuanto el asfalto pierde su uniformidad, el coche bota con sequedad y cada irregularidad del terreno repercute en el interior. La buena noticia es que con un sencillo esquema de suspensión McPherson en ambos ejes (el trasero con dos brazos de unión transversales y otro longitudinal), los ingenieros de la marca han sacrificado comodidad pero a su vez han conseguido una estabilidad sorprendente y un comportamiento divertido y noble incluso en mojado.

Esta unidad cuesta 24.950 euros

Y el conjunto de chasis, en este caso dotado de tracción delantera, transmite robustez. Ni más ni menos, la que se espera de todo un Jeep. Frenos y cambio también están a la altura de lo esperado en un modelo que, a pesar de los descuentos, no tiene un precio final nada barato. 

Pero lamentablemente no todo en el Renegade ofrece la misma sensación. Algunos ajustes del guarnecido interior están mal resueltos y podrían tener una vejez crítica, el apoyabrazos central regulable es una fuente inagotable de desagradables grillos y el sistema de regulación de la altura del cinturón está duro como una piedra, por poner algunos ejemplos detectados en nuestra unidad de pruebas, una versión que Jeep espera sea la más vendida en España. Una pena, porque la primera impresión es magnífica por diseño y la calidad de algunos materiales.

Espacioso para su tamaño exterior

La postura de conducción es inicialmente buena pero también algo rara. La sensación es de que hay cosas que pillan algo lejos incluso para los que van sentados más cerca del volante. Regular el espejo interior requiere estiramientos, el ticket de la ORA que se ha quedado pegado a la luna es inalcanzable, como la guantera derecha… Y aunque la luna delantera es muy grande y en general la superficie acristalada muy generosa, lo cierto es que el pronunciado montante «A» dificulta bastante al conductor la visión a la izquierda en los giros y curvas hacia ese lado. El Renegade ofrece un diseño cuadradote lo que ha permitido, a costa de sacrificar aerodinámica, ofrecer un interior bastante holgado sin que las cotas exteriores se hayan tenido que estirar demasiado. No obstante el Jeep más moderno ofrece menos espacio para ocupantes que cualquiera de los rivales con los que aspira a competir y también al menos 100 litros menos de maletero. Y para medir 4,25 metros de largo, a los ingenieros se les ha ido un poco de las manos el tema peso. Y es que nuestro protagonista marca en báscula casi tonelada y media, más incluso que un Nissan Qashqai, siendo este último un coche con mayor presencia y longitud. 

Lo cierto es que, a pesar de este dato, el voluntarioso motor 1.6 Multijet de 120 caballos diésel, que es algo ruidoso en frío, mueve el conjunto con alegría superando los datos de aceleración y recuperaciones de casi todos sus rivales del segmento superior. Eso sí, conviene mantener la aguja del cuentavueltas por encima de las 1.900 rpm ya que por debajo este propulsor se muestra perezoso, y mucho más si el coche va cargado a tope. El Jeep Renegade es capaz de alcanzar una velocidad máxima de 178 km/h, ha acelerado de 0 a 100 km/h en 11,4 segundos y los datos de recuperación y adelantamientos están en consonancia con su peso y potencia.

El Trailhawk para los más aventureros

Uno de los argumentos del nuevo Jeep Renegade frente a sus rivales y donde en realidad puede sacar pecho es en la facilidad para salir al campo de la versión Trailhawk, con tracción total y una altura libre al suelo bastante mayor que la de los tracción delantera. Pero esa versión, que ya cuesta 33.000 euros, se reserva para un tipo de público muy específico y minoritario que alternará mucho más a menudo el asfalto con la tierra. La altura libre al suelo de nuestra versión de tracción delantera es menor (175 mm) de la que exhibe un Tiguan o un Kuga 4×2 (200 y 197 respectivamente), y aunque dispone de buenas cotas TT de entrada y salida, esa distancia al suelo junto al tipo de tracción le permiten tan sólo excursiones «light» por caminos sin dificultad. 

El equipamiento de esta versión Limited es muy completo, incluso en sistemas de seguridad, sin embargo algunos detalles no nos han gustado demasiado. Por ejemplo, que el único color sin sobreprecio sea el negro (los otros cuestan 500 o 1.200 euros), que los sensores de lluvia y luces formen parte de un pack que cuesta 750 euros, que las luces día no sean de LED o que la rueda de repuesto cueste 218 euros. 

El Renegade probado tiene un precio de tarifa de 24.950 euros que se queda en 23.234 con el descuento de lanzamiento. Pero la lista de rivales es tan grande (no menos de 25 modelos), sus precios tan competitivos (por menos de 24.000 un Honda CR-V 1.6 i-DTEC) y las tecnologías que ofrecen tan interesantes (por ejemplo el cambio DSG de un Skoda Yeti equivalente), que el Jeep más moderno y reciente lo va a tener complicado en el ambiente más hostil que la marca americana del Grupo Fiat se haya encontrado jamás.

Kia Optima Concept. Lo conoceremos en Nueva York

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Desde hace tiempo, Kia viene trabajando en el desarrollo de la nueva generación de su Kia Optima, un sedán de cuatro puertas y 4,84 metros de largo que desde la desaparición del Kia Opirus se ha convertido en su modelo de representación, siempre que dejemos a un lado el Kia Sorento, que también presume de tamaño con sus 4,78 metros de largo.

Adelantado por el Sportspace Concept

Ya en el Salón de Ginebra presentaron un singular concept, el Kia Sportspace, un vehículo familiar que apuntaban, adelantaría muchos detalles en diseño y tecnología del futuro Kia Optima. Pues bien, ahora muestran estas dos imágenes en las que según Kia podemos ver el nuevo Optima, aunque mucho nos tememos que son demasiado «concept», pues incluso se ven detalles de diseño más atrevidos que en el mencionado Kia Sportspace e incluso se han permitido el lujo de darle un cierto aire de coupé de cuatro puertas. De lo que estamos convencidos es de que el mencionado Sportspace adelanta el que será un futuro Kia Optima con carrocería familiar.

Más grande que el actual Optima

De cumplirse lo dicho por Kia (que el Sportspace adelanta al Optima), este sedán de cuatro puertas que vemos en estas imágenes debería medir 4,86 metros de largo (4,87 metros de largo mide el nuevo Ford Mondeo), 1,87 metros de ancho y 1,42 metros de alto. El sedán mantendrá eso sí una tapa para acceder a su maletero, pues no apostará por el portón, por lo que aquellos que busquen una mayor funcionalidad pueden apostar por ese futuro Optima familiar.

También su carrocería se asienta sobre una nueva plataforma cuya distancia entre ejes pasará de 2.795 a 2.840 milímetros, con lo que seguro se «arañan» algunos centímetros en un habitáculo realmente espacioso, mientras que seguro que su maletero también gana algún que otro litro de capacidad a los 505 litros que ofrece el actual Kia Optima.

Nuevos propulsores T-GDI

Todo son conjeturas, pues Kia se ha limitado a presentar estas imágenes y mencionar la fecha del 1 de abril para su presentación en el Salón de Nueva York. Pero queremos ir un paso más allá hablando de los propulsores que podrían impulsar al nuevo Kia Optima. Seguro que en su oferta no faltan eficientes mecánicas diésel CRDI, y puede que también se la vuelvan a jugar lanzando un Kia Optima Hybrid, pero serán los nuevos motores T-GDI los que marquen un punto de inflexión, pues recordemos que el Kia Sportspace apostaba por un 2.0 T-GDI con 250 CV que se convertiría en la opción más potente y rápida, mientras que no sería una «locura» pensar que podría contar con el 1.6 T-GDI de 204 CV que actualmente utilizan los Kia Ceed GT. Sin embargo el que seguro que llega al nuevo Optima es el novedoso propulsor 1.0 T-GDI que estrenó Kia en Ginebra con los Kia Ceed GT Line y que genera una potencia de 135 CV, aún contando con tres cilindros y sólo un litro. Todos ellos se podrán combinar con la nueva caja de cambios automática de doble embrague DCT que a apartir de ahora contará con 7 velocidades.

Nissan 370Z. Con un precio de derribo

Sin duda alguna, el Nissan 370Z es uno de los deportivos más divertidos de conducir que ahora mismo hay en el mercado. Sin embargo, su elevada factura de compra hacía que no nos cruzaramos con uno de ellos a diario, aunque esto puede tener los días contados, si bien, el segmento de los coupé de dos asientos (también se ofrece en versión Roadster) con un potente propulsor de gasolina, no es que tenga una gran demanda en los tiempos que corren.

A precio de Volkswagen Golf GTI

Pero para intentar animar al público, Nissan lanza la nueva tarifa para su singular 370Z, la cual arranca en un precio de «sólo» 32.900 euros, cantidad que lo empareja con muchos compactos con tintes deportivos como puede ser el caso del Volkswagen Golf GTI, que arranca en un precio de 31.990 euros con carrocería de tres puertas, cambio manual y un motor 2.0 TSI con 220 CV. Si ya nos metemos en lo que a coupés se refiere, por 30.900 euros tenemos los Subaru BRZ y Toyota GT86, hermanos gemelos que cuentan con un motor bóxer atmosférico de 200 CV. Si buscamos algo más potente, no fallaremos el tiro si nos decantamos por el nuevo Audi TT Coupé, que con el motor 2.0 TFSI de 230 CV tiene un precio de partida de 41.150 euros. Por encima encontramos el exclusivo Peugeot RCZ-R cuyo motor 1.6 THP eroga una potencia de 270 CV, aunque eso sí, sigue siendo tracción delantera y cuesta nada menos que 10.000 euros más que este Nissan 370Z, el cual podríamos emparejar sin ningún tipo de complejo con el Porsche Cayman cuya versión de «acceso» tiene un motor con 275 CV, pero también un precio de 57.461 euros.

Coupé y Roadster

Y es que por los mencionados 32.900 euros tenemos un Nissan 370Z, eso sí con nivel de acabado Base, aunque ya cuenta con elementos como los faros de xenón con luces diurnas LED, las llantas de 18 pulgadas, sistema de sonido con Bluetooth y USB, asientos eléctricos, acceso y arranque sin llave, climatizador automático… Tampoco le falta un propulsor 3.7 V6 atmosférico que genera una potencia de 328 CV, suficientes para permitirle acelerar de 0 a 100 km/h en sólo 5,3 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 250 km/h. Eso sí, su consumo medio se cifra en los 10,6 l/100 km.

Por algo más tenemos incluso una versión con cambio automático de 7 velocidades y que suma levas en el volante, pero también una versión Roadster que cuenta con una capota de lona de accionamiento eléctrico.

También podemos optar por la versión GT, que añade a lo anterior las llantas RAYS de 19 pulgadas, sistema de navegación, asientos tapizados en cuero y con calefacción, cámara de visión trasera, sistema de sonido Bose, control de velocidad, asistente de arranque en pendientes…

Y si ya queremos lo máximo, tenemos los Nissan 370Z Nismo cuyo motor se potencia hasta los 344 CV para permitirle acelerar de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos. También cuenta con un equipamiento específico entre los que encontramos el kit aerodinámico exterior, los asientos Recaro, unas llantas exclusivas firmadas por RAYS…

Con todo ello, los nuevos precios del Nissan 370Z son:

– Nissan 370Z Base: 32.900 euros.

– Nissan 370Z GT: 37.900 euros.

– Nissan 370Z GT Aut: 39.900 euros.

– Nissan 370Z Nismo: 44.900 euros.

– Nissan 370Z Roadster GT: 41.400 euros.

– Nissan 370Z Roadster GT Aut: 43.400 euros.

Audi Quattro A1 Grupo B. Sale a subasta esta leyenda de los rallys

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Bonhams subastará este exclusivo Audi Quattro A1 Grupo B de 1982 el próximo día 21 de marzo. Esta unidad en concreto cuenta con el número de chasis 900012 y llegó a ser pilotado por Hannu Mikkola en el Rally de Monte Carlo de 1982. Por aquellos entonces este Audi Quattro A1 contaba con una especificación de Grupo 4, y en dicho rally terminó en segunda posición tras el Opel Ascona de nada menos que de Walter Röhrl. Un año más tarde Audi lo convirtió a Grupo B y el vehículo obtuvo numerosas victorias con el finés Antero Laine al volante, como el doble título de campeón de Finlandia que logró en los años 1984 y 1985.

Listo para competir

Tras Laine, este Audi Quattro A1 Grupo B de 1982 tuvo varios dueños. Fue restaurado en 1991 y permaneció los cuatro años siguientes expuesto en un museo hasta que, en 1995, su propietario actual lo compró. Nada mas adquirirlo fue enviado a Konrad Schmidt Motorsport GmbH para que lo pusieran a punto tras su largo letargo.

Desde entonces, este Audi Quattro A1 Grupo B ha estado perfectamente mantenido. Será subastado por Bonhams en Goodwood el próximo día 21 de marzo y su precio se supone que rondará los 400.000 euros.

Opel. Iluminando el futuro

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La tercera generación del sistema de iluminación adaptativa de Opel está ya en fase de desarrollo. Se trata de una tecnología vanguardista que pretende dirigir el haz de luz del coche y controlar su intensidad en función del lugar al que el condutor dirija su mirada.

Este sistema de luz guiada por seguimiento ocular que la marca quiere integrar en sus vehículos de serie está ya en fase de pruebas. Para su desarrollo, los ingenieros utilizaron primero una webcam enfocada a la cabeza del conductor que escaneó puntos importantes para detectar movimientos seguiendo la línea de visión del conductor.

El sistema tradujo la información recogida en comandos de datos y esto se trasladó a los proyectores de los faros del vehículo. Esta técnica se acercaba mucho a lograr el control de los faros a través de los ojos, pero el cálculo de los datos todavía llevaba mucho tiempo y la velocidad de grabación de la cámara web también era demasiado lenta para cumplir con las condiciones del tráfico.

Parámetros optimizados

Para solventar estos problemas, los ingenieros del Centro Internacional de Desarrollo Tecnológico de Opel y la Universidad Técnica de Darmstadt optimizaron los parámetros de funcionamiento de la cámara y adaptaron el algoritmo de seguimiento ocular. Además, equiparon la cámara con sensores infrarrojos periféricos y fotodiodos centrales que, en conjunto pueden escanear los ojos del conductor más de 50 veces por segundo en condiciones de escasa visibilidad. También se mejoró el procesamiento y transmisión de datos, con lo que los faros reaccionan instantáneamente para hacer los ajustes tanto horizontales como verticales.

Otro de de los problemas para el que tuvieron que buscar solución fue el hecho de que en la práctica los ojos de un conductor saltan de forma natural e inconsciente de un punto focal a otro, por lo que si a los faros se les permitía seguir este movimiento, el haz de luz del vehículo se movería erráticamente. Para evitar esto, se desarrolló un sofisticado algoritmo de retardo que garantiza un movimiento fluido para el haz de luz.

El sistema es independiente del conductor

Además, esta tecnología de seguimiento ocular cuenta con otras ventajas, como el hecho de que no tiene que ser calibrada de forma individual para cada conductor, ya que funciona independientemente de la persona que se sitúe al volante, sin importar su tamaño. Incluso si el conductor se distrae y deja de mirar la carretera, la iluminación se proporciona siempre en el sentido de la marcha. Eso es debido a que la luz de cruce de los faros se programa para asegurar un grado mínimo de iluminación adecuada.

Pero el innovador sistema de luz guiada por seguimiento ocular no es el único desarrollado por Opel. Mientras la marca lo perfecciona para poder introducirlo en sus vehículos, ya ofrece en cada vez más modelos -Mokka, Cabrio y el Zafira Tourer o las familias Astra e Insignia- su avanzado sistema AFL+ (Advanced Forward Lighting System – Sistema Avanzado de Iluminación Frontal), que cuenta con hasta 10 funciones de iluminación, utilizando faros de xenón que se adaptan automáticamente a una amplia gama de situaciones de conducción.

Sistema avanzado de iluminación frontal

Esta tecnología distribuye la luz de forma automática para diferentes condiciones de la carretera y del clima, adaptándola a zonas peatonales, conducción urbana, carreteras secundarias o autopistas o a las condiciones meteorológicas adversas. El sistema AFL+ también incluye funciones como la luz dinámica de curva, luz de giro y el uso de luces diurnas LED que ahorran energía.

La dirección y la intensidad del haz de luz se ajustan de acuerdo con el ángulo de la dirección y con la velocidad del vehículo. Además, el asistente de luz de carretera cambia entre las luces de cruce y las largas siempre que la cámara Opel Eye, integrada en el retrovisor interior, no detecte la proximidad de faros o luces traseras de otros vehículos. 

Sistema matricial de iluminación Led

También, los ingenieros de Opel trabajan actualmente en el desarrollo del sistema matricial de iluminación Led, que se introducirá en breve en los modelos de la marca (está prevista su presentación en 18 meses) y que es capaz de 'convertir la noche en día' para los conductores sin deslumbrar a otros usuarios. Este tipo de iluminación ofrece una luz de carretera sin reflejos, que varía para adaptarse de forma automática y constante a la situación del tráfico.

Es decir, cuando las fuentes de luz detectan tráfico en sentido contrario o circulando por delante, los LEDs individuales en la zona en cuestión se desactivan, mientras que el resto de la carretera permanece brillantemente iluminada.

Mercedes GLE Coupé. Su precio arranca en 78.700 euros

Ya te hemos contado todo lo que se sabe del nuevo Mercedes GLE Coupé, y también los exclusivos y potentes Mercedes-AMG GLE Coupé 63. Este singular crossover con cierto aire deportivo aterriza en nuestro mercado con el fin de plantar cara al BMW X6, mientras que algo más adelante llegará un modelo semejante fabricado por su rival de los cuatro aros, pues ya han confirmado que fabricarán un Audi Q6.

Cinco opciones por el momento

La gama inicial de este Mercedes GLE Coupé está compuesta por un único propulsor diésel cuya potencia es de 258 CV, mientras que en gasolina se ofrecerá con 333, 367, 557 y 585 CV, los dos últimos corresponden a los potentes AMG, mientras que la versión de 367 CV será de la nueva familia AMG Sport.

Sólo nos quedaba por conocer los precios de este Mercedes GLE Coupé, los cuales son:

– Mercedes GLE 400 4Matic: 80.625 euros.

– Mercedes GLE 450 AMG 4Matic: 93.500 euros.

– Mercedes-AMG GLE 63 4Matic: 137.100 euros.

– Mercedes-AMG GLE 63 S 4Matic: 148.800 euros.

– Mercedes GLE 350d 4Matic: 78.700 euros.

Algo más caro que su rival

Decir que el precio de estos Mercedes GLE Coupé es superior al de su principal rival, el BMW X6, que arranca en un precio de 74.800 euros para la versión con el motor 35i de 306 CV. El diésel más asequible es el BMW X6 30d con 258 CV de potencia, el cual tiene un precio de 75.300 euros. Si bien esos poco más de 3.000 euros de diferencia con este Mercedes GLE Coupé se pueden volatilizar de un plumazo con un par de opciones. Además, no es una diferencia para tener en cuenta en un cliente que pretende adquirir este tipo de vehículo. Por su parte decir que un BMW X6 M con un propulsor 4.4 V8 TwinPower turbo de 575 CV tiene un precio de 139.900 euros.

AC Schnitzer ACZ4 5.0d. Un experimento con base de BMW Z4

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En la actualidad, si decides adquirir un BMW Z4 sólo puedes decantarte por propulsores de gasolina con niveles de potencia que oscilan entre los 156 CV de los BMW Z4 18i sDrive y los 340 CV de los potentes BMW Z4 35is sDrive.

El primer BMW Z4 diésel

Sin embargo, AC Schnizter se «ha tirado a la piscina» y ha creado el primer BMW Z4 con un propulsor diésel, sí has leído bien, diésel. Pero no un motor diésel corriente como el que pueden utilizar los BMW 116d con sus 116 CV, sino con el motor que utilizan los BMW M550d por poner un ejemplo. Hablamos de una mecánica de tres litros y seis cilindros en línea que utiliza tres turbocompresores y ha sido desarrollada en colaboración con el departamento M de BMW. Genera una potencia de 381 CV y un par máximo de 740 Nm. Eso cuando hablamos de un motor de serie, pues AC Schnitzer también lo ha recotado para incorporarlo bajo el capó de este BMW Z4 que han rebautizado como ACZ4 5.0d.

En las entrañas de este AC Schnitzer ACZ4 5.0d genera una potencia de 430 CV, mientras que su par máximo es de 840 Nm. Se combina con una caja de cambios automática de 8 velocidades que suma levas en el volante, también tiene un diferencial posterior de deslizamiento limitado y por último, el eje posterior de los BMW M3 e92, es decir aquellos que contaban con el motor V8 de 420 CV.

El Z4 más rápido

Gracias a todo ello, se convierte en el Z4 más rápido de la historia, pues acelera de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos, mientras que su velocidad máxima es de 300 km/h. Esto quiere decir que es 0,3 segundos más rápido a la hora de acelerar que un BMW Z4 35is sDrive, que apuesta por un motor 3.0 TwinPower Turbo con 340 CV de potencia.

También presumen desde AC Schnitzer que este ACZ4 5.0d es capaz de rodar en el trazado de Sachsenring en sólo 1:37,22 minutos, por lo que es el coche diésel más rápido en este trazado.

También 131 kilos más ligero

Además de incorporar semejante propulsor, este AC Schnitzer suma un techo y una tapa de maletero fabricada en carbono, de manera que se ahorran 90 kilos de peso. También el sistema de escape es más ligero y con él se consigue ahorrar otros 19 kilos. Por último, tampoco faltan unas exclusivas llantas forjadas que rebajan en peso en otros 25 kilos. Así, se ahorra un total de 131 kilos, dejando el peso final en 1.469 kilos, un dato sensacional a pesar de su descomunal propulsor. Con todo ello presume de una relación peso/potencia de 3,42 kg/CV por los 4,70 kg/CV de un BMW Z4 35is sDrive.

AC Schnitzer sólo ha fabricado esta unidad como «laboratorio», pero en caso de ponerse a la venta, tendría un precio de 113.965 euros.

Jaguar XF. La segunda generación comienza a tomar forma

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En el año 2008, Jaguar ponía en el mercado el Jaguar XF, un sedán de cuatro puertas y 4,96 metros de largo que llegaba para sustituir al clásico Jaguar S-Type. Tomaba mucha tecnología de Ford y más adelante llegaron deportivas versiones bautizadas como Jaguar XFR y Jaguar XFR-S, además de una variante más funcional gracias a su carrocería familiar; es el Jaguar XF Sportbrake.

Un Jaguar XE en grande

Pues bien, al actual Jaguar XF le quedan días para ser reemplazado por una segunda generación que ha sido diseñada por Ian Callum, el mismo diseñador que ha creado el nuevo Jaguar XE. Desde Jaguar sólo han mostrado una imágen a vista de pájaro de su exterior, por lo que poco podemos decir de su silueta, aunque apostamos por un aire muy semejante al XE, con líneas más afiladas, faros con tecnología LED…

Nuevo habitáculo

Ya en el habitáculo encontramos un diseño también semejante al visto en el Jaguar XE, con una pantalla central táctil de 8 pulgadas desde la que controlamos el sistema Jaguar InControl. También utiliza los mismos mandos del sistema de climatización, el selector circular para controlar la caja de cambios automática (podría llegar incluso una variante manual con el nuevo cambio ZF utilizado en los Jaguar XE y Jaguar F-Type)… También se puede ver un nuevo tablero de instrumentos compuesto por una pantalla TFT semejante a la que utiliza ya el Jaguar XJ y también los Range Rover.

Consumo desde 4,0 l/100 km

Su escultural carrocería estará asentada sobre la nueva plataforma modular iQ, la misma que utiliza el Jaguar XE y la que utilizará el primer crossover de la firma británica, el Jaguar F-Pace. En ella se utiliza de forma masiva el aluminio como material principal. Con esta carrocería, en Jaguar aseguran que su peso se reducirá en unos 100 kilos respecto al Jaguar XF actual (el más ligero ahora pesa 1.660 kilos). Gracias a este ahorro en peso y suponemos una mejora en aerodinámica (el actual XF tiene un Cx de 0,28 y el nuevo XE tiene un Cx de 0,26), Jaguar apunta a unos consumos medios que arrancarán en sólo 4,0 l/100 km.

Con los nuevos motores Ingenium

Para ello también se apoya en la nueva generación de propulsores de la familia Ingenium, donde encontraremos los 2.0 Diésel con potencias de 163 y 180 CV (para el XF es posible que sólo se opte por el más potente). También recibirá mecáncas de cuatro cilindros en gasolina (ahora también las emplea), pero no faltarán potentes V6 y V8 con sobrealimentación para los exclusivos Jaguar XFR, los cuales rondarán los 600 CV de potencia y podrían apostar ya por un sistema de tracción a las cuatro ruedas, del mismo modo que ha sucedido con los Jaguar F-Type AWD.

En su equipamiento no faltarán nuevos sistemas de seguridad activa, además del nuevo Head-Up-Display con tecnología láser.

El próximo 24 de marzo lo conoceremos en imágenes, pero habrá que esperar al 1 de abril para verlo en vivo, ya que será presentado en el Salón de Nueva York.

CX-3, conducimos el nuevo SUV de Mazda

Cada vez que se lanza un nuevo SUV al mercado se produce un pequeño milagro; en lugar de robarle ventas a otro competidor, el mercado se amplía, y crece el número de todocaminos vendidos. Es como si el segmento fuera de goma y creciera con cada nueva incorporación que se produjera. Porque las cifras que manejan los fabricantes hablan de un segmento cuya cuota de mercado va creciendo año tras año.

Por eso, ninguna marca quiere quedarse fuera de él. Y por eso Mazda, que ya cuenta con el CX-5, acaba hacer una presentación previa del CX-3, su todocamino compacto con el que pretende aprovechar ese filón; ese pequeño milagro que se vive entre los todocamino.El nuevo CX-3 llega al mercado en junio y ya lo hemos podido probar en Barcelona.

La gama más completa de Mazda

El objetivo de Mazda con él es sumar: sumar oferta a un segmento en el que hay sitio para todos y sumar un nuevo integrante a su gama, una gama que con la llegada del CX-3 va a ser la mejor que ha tenido nunca la marca japonesa. Y no son palabras nuestras, sino del presidente de Mazda en Europa, Jeffrey Guyton, que evidentemente algo debe saber de esto. Por ello, hablaba durante la presentación de una gama que suma este SUV compacto, al Mazda2 recién llegado y los renovados Mazda6 y CX-5. Y que pronto sumará la nueva generación del legendario MX-5, con lo que las perspectivas de la marca japonesa son muy alentadoras para este año.

Y para que esas perspectivas se cumplan, en la marca japonesa han hecho un esfuerzo para dotar de argumentos suficientes al CX-3 para luchar con unos rivales de gran peso. El nuevo modelo destaca por unas compactas medidas exteriores, entre las que llama la atención que su altura -15 centímetros al suelo- no es de las más grandes del mercado. Por ello la imagen del CX-3 es la de un compacto un poquito más alto, lo que hace que se le vea muy aplomado sobre el asfalto y al mismo tiempo da sensación de robusto pero sin excesos.

Sobre la base del Mazda2

El Mazda CX-3 está realizado sobre la base del 2, con el que comparte muchos elementos tanto en el exterior como en el interior. Para empezar su frontal recuerda claramente al utilitario recién presentado, con la tìpica parrilla de Mazda que en esta ocasión va remarcada en aluminio, lo que le da un efectro tridimensional muy atractivo. El largo capó y el lateral esculpido como es norma en la marca japonesa así como los bajos con unas protecciones plásticas en color negro, conforman una imagen atractiva en la que destacan las llantas de aleación en color negro que equipaban los modelos probados.

Pero para atractivo el interior. En Mazda, como ocurre en el 2, apuestan por la racionalidad en un interior de estupenda factura, materiales de calidad y un diseño minimalista que sin embargo entra por los ojos. La combinación de plásticos y cueros, con ciertos toques en aluminio le dan un aire tecnológico, pero cálido.

Un cuadro para evitar distracciones

El cuadro se divide en dos zonas, la parte del conductor -centrada en la conducción para evitar distracciones al volante y la zona del copiloto, más dedicada a la conectividad. Así, el conductor cuenta con un 'head up display' que le muestra las informaciones más importantes -velocidad, control de crucero, informaciones del navegador, etc- sin tener que apartar la vista de la carretera.

También un cuadro de instrumentos en el que la información más relevante se concentra en un gran reloj central. Además, el conductor puede manejar la pantalla central de 7 pulgadas desde una rueda situada detrás de la palanca de cambios, una forma muy intuitiva y que no obliga a estirar el brazo para acertar con el menú que estamos buscando.

Mejor para 4 ocupantes

El interior del Mazda CX-3 es ideal para cuatro ocupantes, pues atrás, donde hay buena altura al techo, el espacio en anchura es más bien justo. Pero no se puede pedir todo. También criticaríamos en la parte trasera que el diseño de la ventanilla trasera -con una gran cáida en la parte posterior de esta- reste visibilidad lateral desde el interior y obligue a un cierto contorsionismo y tener que agachar la cabeza para salir.

La entrada, sin embargo, tanto delante como detrás es perfecta, pues esa altura nada excesiva al suelo permite que la posición de entrada sea muy natural; ni hay que ponerse de puntillas para entrar ni 'tirarse al vacío'. El repaso al interior lo remata un maletero de formas muy cuadradas, con dos altura separadas por una plancha que permite establecer un doble fondo de unos 70 litros. Esa tapa, sin embargo, se puede quitar y colocar en la base del maletero si necesitamos distribuir toda la carga en un solo cofre. El total de capacidad asciende a 350 litros bajo los cuales nos encontraremos con un kit reparapinchazos en lugar de una rueda de repuesto, del tamaño que sea.

Y por encima del maletero lo que hay es una bandeja de aspecto y robustez mejorables y que además sonaba demasiado en todas las versiones probadas (es verdad que se trataba de unidades preserie, pero no estaría de más que en Mazda tomaran nota de esta crítica para ponerle remedio en el modelo definitivo).

En tecnología, Skyactiv

La parte de la que hemos hablado es la más vistosa; la que es más evidente y la que supone un alto porcentaje en decisión de compra. Pero el apartado técnico y tecnológico es el otro puntal de esta historia. Y ahí Mazda siempre tiene algo diferente que decir.

Como no podia ser menos, en el CX-3 la apuesta se llama Skyactiv, tanto en el diseño del chasis como en los motores, cajas de cambio o sistemas de propulsión o de ahorro. Skyactiv, que significa eficiencia pero sin olvidar prestaciones. Y en el CX-3 lo ponen nuevamente en práctica con una gama de motores que combinan ambos conceptos. El SUV de la marca japonesa llegará con dos variantes en gasolina y una en diésel, también se ofrecerán cajas de cambio manuales o automáticas (ambas de seis velocidades y la automática con posibilidad de incorporar levas en el volante) y versiones de tracción delantera o total. 

Un motor y dos niveles de potencia

En gasolina, un único motor, con dos litros de cilindrada pero con dos potencias diferentes: 120 ó 150 caballos a 6.000 rpm. Ambas son potencias respetables, sobre todo para un coche de este tamaño, que garantizan unas prestaciones muy interesantes (192 km/h la variante de 120 CV y cambio manual y 200 km/h el 150) y un consumo que parte de los 5,8 l/100 km que homologa la variante de 120 caballos con tracción delantera. Cifra razonable a la que contribuye el sistema i-Stop que la marca equipa de serie en todas las versiones.

En diésel el motor elegido es el Skyactiv 1.5 con 105 caballos de potencia que entrega a 4.000 rpm y un par máximo de 270 Nm. disponible entre 1.600 y 2.500 rpm, lo que garantiza empuje casi en todo momento, Consumo de 4 litros de media y una velocidad máxima de 177 km/h en la versión de tracción delantera y cambio manual sus cifras son de destacar.

Elementos más centrados en aspectos dinámicos como suspensiones o chasis, han sido evolucionados desde los utilizados en el Mazda2, aunque se han reforzado ciertos aspectos, como la suspensión trasera, para adaptarla a las exigencias de la tracción total. 

Cómodo, agradable y divertido de conducir

Toda esta ensalada de cifras y datos tiene su traducción en marcha. Durante la presentación pudimos ponernos al volante de diferentes versiones. En todas ellas destaca como norma el aplomo, la suavidad y la comodidad. También el brío de los motores y el perfecto funcionamiento de los cambios. El coche tiene un comportamiento muy neutro, es capaz de enlazar curvas a buen ritmo sin las molestas inercias que en ocasiones se producen en estos modelos de mayor altura. Se agarra con fuerza al asfalto y en todo momento demuestra carácter y nobleza en sus reacciones. No es un deportivo, pero si se le exige, puede ser muy divertido.

La tracción total -capaz de repartir el par de forma electrónica hasta un 50 por ciento a cada eje-, otorga un plus de dinamismo y seguridad muy notable; un comportamiento con toques deportivos que se pueden acentuar en la versión 150 de gasolina con cambio automático, que cuenta con un modo Sport que varía el régimen de giro para ofrecer más empuje.

El cambio automático, con levas

Ya que hemos hablado del cambio automático, comentar que tiene un funcionamiento perfecto, sabia mezcla de suavidad y rapidez en el cambio de marchas. Y las levas -serán de serie en alguna versión y opción en otras- redondean el conjunto; mucho más recomendable -sin conocer aún el precio- que un cambio manual que también es una delicia. Otro detalle realmente sobresaliente es la dirección, que cuenta con una asistencia perfecta por tacto y dureza.

La versión diésel, que también pudimos probar ofrece también gran empuje y una entrega muy linea de potencia. Suavidad y silencio de marcha (desde dentro no se oye ni se aprecia que sea un diésel) son otras de sus virtudes. Será un coche que dé placer conducir y más cuando veamos que su gasto es realmente muy ajustado.

i-Activesense, lo último en seguridad

Nos queda por hablar de otro de los puntos, relacionados con la tecnología en el que Mazda pone mucho hincapié, los sistemas de seguridad y ayuda a la conducción. Ahi el CX-3 contará con los últimos avances de la marca japones, agrupados en el i-Activesense que ofrece dispositivos como control de crucero adaptativo que actúa entre 30 y 200 km/h. monitoriza la velocidad y la distancia con respecto al vehículo.

También ofrece frenada de emergencia entre 15 y 145 km/h, sistema de asistencia a la frenada en ciudad que funciona entre 4 y 30 km/h, control de ángulo muerto que controla los vehículos que se acercan desde atrás por los carriles contiguos, asistente de cambio de carril o la alerta de tráfico trasera que avisa en las maniobras marcha atrás.

Desde 20.345 euros, descuentos aparte

El éxito del Mazda CX-3 también tendrá mucho que ver con el precio, pues con una competencia tan encarnizada, el apartado económico siempre tiene una de las últimas palabras. El CX-3, que llegará al mercado el próximo mes de junio tendrá un precio de partida de 20.345 euros, sin incluir promociones, ni descuentos ni PIVE, un precio que corresponde al CX-3 Skyactiv G 120 de tracciòn delantera y cambio manual.

Serán suficientes argumentos para dar la batalla. Mazda pone toda la carne en el asador; y una vez probado el coche uno tiene la sensación de que se va a volver a producir ese milagro de que a nuevo modelo, crece el segmento. El CX-3 tiene elementos para ayudar a hacer de nuevo ese milagro.

Audi S1 2.0 TFSI quattro. El Mundial de Rallys será tuyo

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Por Motor16 han pasado en los últimos meses algunos «utilitarios» de planteamiento rabiosamente deportivo, como el Volkswagen Polo R WRC o el nuevo Mini Cooper S, pero sólo hay uno que se aproxima al S1 probado esta semana por prestaciones o eficacia. Y es precisamente otro Audi: el Audi A1 Quattro de 256 CV, una especie de «hormiga atómica» que muchos aficionados querríamos tener en el garaje. Ambos, Audi A1 Quattro y Audi S1, comparten mucho desde el punto de vista técnico -la tracción total, por ejemplo-, aunque hay un detalle esencial que los diferencia: mientras que el primero se comercializó como serie limitada de 333 unidades, el segundo es un coche de producción en serie «de verdad» y siempre podremos acercarnos al concesionario a encargar el nuestro. Con una ventaja añadida, y es que se ofrece con carrocería de tres puertas o, por 730 euros extra, con la Sportback de cinco, más lógica porque tiene mejor cota de altura al techo en la segunda fila, realmente justa en nuestro protagonista por lo tendida que va la luneta posterior. Aunque si nos ponemos «exquisitos», lo verdaderamente racional sería comprar un A3 con motor 1.8 TFSI de 180 CV, pues incluso dotándole de cambio S tronic y tracción Quattro puede salirnos por menos dinero que un S1 de tres puertas, cuya factura de 34.245 euros le convierte, desde luego, en un producto muy exclusivo… y caro.

Con Audi Drive Select de serie

Tenemos un maletero de 210 litros -60 menos que un Audi A1 convencional por la ubicación de la batería en el maletero- y cuatro plazas, que no son datos como para presumir, pero a partir de ahí casi todo lo que podamos contar del «S» más pequeño de Audi es correcto, bueno o impresionante. Por ejemplo, no hay otro modelo de su tamaño que ofrezca tanta calidad general, y no hay rastro de los pequeños detallitos a corregir observados en algunos de los primeros A1, como mínimas vibraciones de plásticos sobre mal firme. Ahora, la sensación de solidez es absoluta. Y la postura de conducción es muy buena, con mención especial para los asientos delanteros, que sujetan a la perfección. Hay que decir, en este sentido, que el Audi S1 adopta un equipamiento diferenciado, pues su habitáculo incluye molduras de entrada en aluminio con el emblema «S1», pedales con cubiertas en acero inoxidable, tapicería en tela y cuero tambien personalizada, anclajes Isofix traseros para sillas infantiles y sistema Audi Drive Select con tres modos de configuración -Efficiency, Auto y Dynamic-, que determinan las características de la unidad de control del motor, del sonido del mismo y del climatizador automático, mientras que la amortiguación variable, también de serie, puede ajustarse en dos niveles a través del citado ADS.

Algunas lagunas en su equipamiento

Y en el plano estético, el S1 se diferencia por sus llantas de aleación de 17 pulgadas -de 18 en nuestro caso-, los faros de xenón y las ópticas traseras de LED, los cuatro tubos de escape, el alerón trasero o los paragolpes específicos. Si alguien no tiene suficiente podrá recurrir a la lista interminable de opciones, donde encontramos algunos elementos que, a nuestro juicio, deberían ser de serie, como desconexión del airbag del acompañante, alarma, asistente de arranque en pendiente, paquete portaobjetos -redes en los respaldos delanteros, cajón bajo la banqueta del conductor, cerradura para la guantera…-, control de velocidad de crucero o espejo interior fotosensible. Todo eso suma 1.270 euros, poco dinero si comparamos con el «mal trago» que supondrá para el vendedor decirnos que son opciones que nos cobrarán aparte.

Un propulsor soberbio

Estos cálculos pasarán a la historia una vez nos pongamos en marcha, porque el S1 va tan bien que «reseteará» nuestro cerebro para que olvidemos los puntos débiles del coche alemán. Basta con arrancar para percibir que ahí delante, bajo el capó, hay un motor con bastante «mala leche». Nada menos que un cuatro cilindros de dos litros que gracias al turbo -sopla a un máximo de 1,4 bares-, al intercooler, al sistema AVS que varía la alzada de las válvulas de escape en dos fases o a la inyección doble -la alimentación directa FSI habitual se complementa con la inyección indirecta adicional en regímenes de carga parcial- rinde 231 CV a 6.000 rpm. Pero es que no hace falta ir tan arriba -corta a 6.800- para disfrutar de un empuje apabullante, pues el valor máximo de par llega a 1.600 vueltas, y nos daremos cuenta de que conducimos un «maquinón» incluso por ciudad y a baja velocidad. Además, las seis marchas tienen cortos desarrollos, y acelerando con ganas tendremos que ir pasando de una a otra con celeridad, casi como en un «world rally car», mientras la espalda se comprime contra el asiento.

Nos llevamos una cierta desilusión al medir 6,4 segundos en la aceleración de 0 a 100 km/h, pues se anuncian 5,8. La razón está en el sistema que protege la transmisión, que impide al motor rebasar las 3.800 vueltas cuando las ruedas están aún detenidas. Pero la arrancada, si no tenemos en cuenta esos «conservadores» primeros metros, es fantástica, pues el Audi S1 completa el primer kilómetro desde parado en 26 segundos exactos, por los 26,7 del Polo R WRC o los 27,6 del Cooper S. Sólo el A1 Quattro mejora ese dato, pues los 256 CV extraídos en aquel caso del 2.0 TFSI le sirvieron para firmar un tiempo de 25,9 segundos.

Un deportivo rápido, muy rápido

Y ojo, porque el S1 es más rápido que el A1 Quattro a la hora de recuperar velocidad desde bajo régimen o completar adelantamientos, pues requiere sólo 4,1 segundos para pasar de 80 a 120 km/h en cuarta, 4,9 en quinta y 6,0 en sexta. Una auténtica bala si tenemos en cuenta que el Polo R WRC  necesitó 7,3 segundos en sexta y el A1 Quattro se fue a 7,5 segundos. Y todo un VW Golf R -motor 2.0 TFSI de 300 CV- solventó esa maniobra en 6,5 segundos. El secreto de nuestro protagonista, unos desarrollos de cambio cortitos y bien escalonados, pues la sexta no llega a 40 km/h por cada 1.000 rpm.

Pero como no se puede tener todo, el gasto es alto; incluso yendo «de paseo», pues bajar de 7 litros es tarea casi imposible. La media real ha sido de 9,1 l/100 km (homologa un gasto medio de 7,0 l/100 km), y no disfrutaremos de mucha autonomía en viajes porque en el depósito caben sólo 45 litros.

¿. La frenada es enérgica y resistente –pasa de 120 km/h a 0 en 51,8 metros cuando un Mini Cooper S requiere 58,2-, la nueva servodirección electromecánica ayuda en la sensación de control y la suspensión entusiasma por su eficacia, especialmente la del nuevo eje trasero de cuatro brazos, que permite divertirse sin temor a «taquicardias».

Mercedes CLA Shooting Brake. ¿A quién no le gustan los «ranchera»?

El pasado año Mercedes lanzaba su CLA (aquí tienes la prueba del Mercedes CLA 220 CDI), un exclusivo coupé de cuatro puertas y 4,63 metros de longitud que nacía al abrigo de su hermano mayor, el CLS, el cual es 31 centímetros más largo al rozar los cinco metros. De esta manera, el Mercedes CLA se convertía en el cuarto integrante de la nueva y exitosa familia de compactos de la firma de la estrella, junto a los Mercedes Clase A, Mercedes Clase B y Mercedes GLA.

Casi tan largo como un C Estate

Ahora a la gama de Mercedes se suma un quinto integrante, que este CLA Shooting Brake, el cual ya está disponible en los concesionarios de la marca (estos son sus precios). Se trata de un escultural familiar que también mantiene una longitud de 4,63 metros de largo (es sólo 7 centímetros más corto que un Mercedes C Estate) y por el que sólo hay que desembolsar unos 600 euros más que por un CLA Coupé a igualdad de propulsor, transmisión y sistema de tracción. Aunque eso sí, su precio de partida es superior al resto de sus competidores (refiriéndonos siempre a marcas generalistas, pues ni Audi ni BMW, por poner dos ejemplos, tienen un vehículo semejante).

No vamos a entrar a valorar su estética, pero sí su funcionalidad, que gana enteros respecto a un Mercedes CLA Coupé.

Más funcional que el CLA Coupé

Para comenzar es mucho más sencillo introducir objetos voluminosos en su maletero gracias a su portón, que puede contar con apertura y cierre eléctrico. Para facilitar las cosas es mejor enrollar la cubierta del maletero, pues con ella en una posición que cubre el equipaje, apenas quedan 30 centímetros para introducir objetos. El maletero de este Mercedes CLA Shooting Brake gana 50 litros si lo comparamos con el de un Mercedes CLA Coupé, para llegar a un total de 495, una cifra muy coherente y ampliable a 1.354 litros si abatimos los respaldos posteriores, que están divididos en dos partes 60:40. El respaldo trasero se puede regular también en inclinación en dos posiciones, con el fin de ganar capacidad de carga con una solución algo rudimentaria, pues consiste en una chapa que hay que mover a mano para luego volver a anclar el asiento. También en la posición más vertical, las plazas traseras se vuelven realmente incómodas por la verticalidad que adquieren.

Pero donde vemos una mejora importante es, sin duda en el espacio para la cabeza de los ocupantes traseros, pues a un adulto de 1,75 metros de altura aún le sobran casi 10 centímetros para tocar el techo, mientras que en un CLA Coupé ya lo roza. También el acceso es más cómodo por el diseño de las puertas, que siguen careciendo de marcos y su menor caída del techo en la parte final.

El resto del habitáculo es idéntico al de un Mercedes Clase A o un CLA Coupé, con materiales que parecen haber ganado calidad y nuevos mandos para el sistema multimedia, que apuesta por la pantalla a modo de iPad, algo expuesta. No es táctil y hay que manejarla desde el mando central.

Con versiones AMG Line y AMG Sport

A nivel dinámico, Mercedes ha modificado las suspensiones de este CLA Shooting Brake, que ahora filtra mejor las irregularidades del asfalto que un Clase A o un CLA Coupé. También es verdad que depende del perfil de los neumáticos utilizados. Los más dinámicos siempre podrán apostar por los AMG Line y AMG Sport (este último sólo disponible para los 250 de gasolina y con tracción 4Matic), con un tarado más firme de suspensión, frenos más potentes… Tampoco hubiera estado de más dotar a los Mercedes CLA Shooting Brake de un selector de modos para poder variar en varios programas la entrega de potencia, el tacto de la dirección o la dureza de los amortiguadores, algo que ya ofrecen muchos vehículos y no tienen que ser del segmento premium.

Dinámicamente apenas se aprecian diferencias respecto a un CLA Coupé (el sobrepeso de estos Shooting Brake apenas es de 35 kilos si lo comparamos con un CLA Coupé) y sorprende la suavidad y el agrado de sus motores de gasolina, independientemente de la potencia elegida, siendo un referente el 250, cuyo consumo en realidad está más cerca de los 8,0 l/100 km. También se ofrecen los 200 CDI y 220 CDI, motores algo ásperos y ruidosos, sobre todo en frío, pero que nos obsequian con un consumo muy contenido y unas prestaciones sorprendentes.

Los CDI algo ruidosos

Todos los CLA Shooting Brake equipan el sistema ECO de arranque y parada automático, y los 250 y 220 CDI apuestan por el cambio automático de doble embrague 7G-DCT como equipo de serie, siendo opcional en el resto. El 250 además se puede elegir con tracción 4Matic (llegará más adelante a los 200 CDI y 220 CDI), que imprime una dinámica especial y más seguridad a este exclusivo familiar, único en su especie.

El más rápido de todos

Mención aparte merece el CLA 45 AMG Shooting Brake, un deportivo que apuesta por el propulsor de cuatro cilindros y dos litros más potente del mercado gracias a sus 360 CV. Asociado en exclusiva a la tracción 4Matic y al cambio 7G-DCT que suma función Launch Control, este deportivo es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en sólo 4,7 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 250 km/h. Todo combinado con un consumo medio de 6,9 l/100 km. Su dinámica es sorprendente, su sonido crea adicción y sus potentes frenos invitan a apurar las frenadas. Eso sí, no le vendría mal un selector de modos para regular la suspensión, la gestión del propulsor o la dirección, pues desde que lo arrancamos, vamos en modo 'carreras'.

Cuesta 63.750 euros.

Aston Martin Thunderbolt. Una creación de Henrik Fisker

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Puede que Fisker haya sido un fiasco a nivel económico, y que su imponente modelo híbrido, denominado Karma sea su única y exclusiva creación, ya que Fisker fue declarada en bancarrota en noviembre de 2013. También tuvo importantes problemas con Tesla, los cuales se resolvieron en los tribunales. Aún así, son muchos famosos de Estados Unidos quienes poseen un Fisker Karma.

No hay cambios mecánicos

Esta accidentada vida de Fisker se inicia en 2007, cuando Henrik Fisker funda su propia marca tras abandonar el departamento de diseño de Aston Martin. No en vano, de su mano salieron diseños como el Aston Martin DB9 y el Aston Martin V8 Vantage. Y ahora Fisker también se apoya en el fabricante inglés para crear este exclusivo Thunderbolt que ha sido mostrado en el concurso de elegancia de Amelia Island, pues ha tomado como base de su diseño el exclusivo Aston Martin Vanquish, un coupé de 4,69 metros de largo que cuenta con un imponente propulsor 6.0 V12 capaz de desarrollar una potencia de 572 CV, suficientes para permitirle acelerar de 0 a 100 km/h en sólo 4,1 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 295 km/h. Decir que en nuestro mercado un Aston Martin Vanquish tiene un precio que supera los 300.000 euros.

Carrocería fabricada en carbono

Sobre esta base, Henrik Fisker ha creado una carrocería que ahora está fabricada íntegramente en fibra de carbono y también ha rediseñado su parrilla frontal. Los faros también tienen un nuevo diseño, los pilotos posteriores están formados completamente por LED y aparece un nuevo y discreto alerón trasero. A nivel dinámico sólo hay cambios en una suspensión optimizada que rebaja la altura del vehículo en 15 milímetros y unas exclusivas llantas de 21 pulgadas, las cuales reemplazan las llantas de 20 pulgadas de los Aston Martin Vanquish.

Nuevo sistema multimedia

Para su habitáculo, Henrik Fisker ha contado con el especialista italiano en muebles Natuzzi para crear las inserciones interiores, pero también para revestir en cuero y Alcántara todo su habitáculo. El «detalle» lo pone el soporte para botellas de Moët & Chandon entre los dos asientos posteriores. Sin embargo también cuenta con un singular cronógrafo Skeleton firmado por Maurice Lacroix. Por encima de éste aparece una pantalla táctil de alta resolución de Panasonic. Tiene un tamaño de 11,6 pulgadas y una pantalla LED curvada que reduce los reflejos. Desde ella se controla todo el sistema multimedia y de entretenimiento de este exclusivo Thunderbolt.

Enrik Fisker tiene permiso de Aston Martin para crear una pequeña serie limitada de este Thunderbolt, la cual será ensamblada de forma artesanal en los talleres de Galpin Aston Martin en Los Ángeles.

Hyundai i20 Active. Con aires de todocamino

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Hace unos meses que se inició en nuestro mercado la comercialización de la nueva generación del Hyundai i20, y ahora en la India se amplía su oferta con esta variante que han denominado Active, la cual recibe un «look» aventurero gracias a sus nuevos paragolpes, molduras protectoras, pasos de rueda, barras en el techo, protecciones en los bajos…

Gana centímetros en el exterior

Todos estos cambios en la estética de los Hyundai i20 Active le hacen ser 10 milímetros más largo, 26 milímetros más ancho y 50 milímetros más alto que un Hyundai i20 «convencional». Es por ello que mide 4,13 metros de largo, 1,76 metros de ancho y 1,52 metros de alto. La distancia entre ejes no varía en absoluto, por lo que sus dimensiones interiores y capacidad de maletero permanecen sin cambios algunos.

Sólo versiones de tracción delantera

Lo más característico sin duda son los 50 milímetros más de altura, que se reparten entre sus nuevas barras longitudinales y una suspensión revisada para ganar 20 milímetros de altura libre al suelo, la cual asciende en este Hyundai i20 Active hasta los 190 milímetros, una cota bastante aceptable e incluso superior a la de muchos crossover. Eso sí, en Hyundai no se han planteado una variante con tracción total y sólo se comercializarán en versiones de tracción delantera (posiblemente podrían tener un control de tracción revisado o un sistema similar al Extender Grip o Grip Control que utilizan en la actualidad varios modelos de Citroën, Peugeot o Renault.

En su habitáculo también recibe detalles exclusivos como la tapicería y las afombrillas, además de que en su equpamiento no faltan elementos como el climatizador bizona, la apertura y arranque sin llave, el sistema de sonido con USB y Bluetooth… 

¿Llegará a Europa?

Todavía queda por confirmar si este Hyundai i20 Active llegará a Europa y así llenar el hueco de un pequeño crossover urbano en la firma coreana, pues Hyundai no ofrece un vehículo semejante en la actualidad, como podría ser un Citroën C4 Cactus, un Ford EcoSport o un Renault Captur por poner varios ejemplos. De llegar a Europa habrá se ver con qué motores, pues en la India se venderá este Hyundai i20 Active con los propulsores 1.4 de 85 CV en el caso de gasolina y con el 1.4 CRDI de 90 CV si lo queremos diésel.

BMW Z4 GTRLM 2015. 40 años de la primera victoria en EE.UU.

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BMW celebra el 40 aniversario de su primera victoria en competición en Estados Unidos. Para ello han presentado este singular BMW Z4 GTRLM 2015 en el Concurso de Elegancia de Amelia Island 2015, que tuvo lugar entre los días 12 y 15 de marzo en Florida.

40 años después

En este evento hemos podido ver estas dos unidades del Z4 GTRLM que entrarán en competición el próximo 21 de marzo con motivo de las 12 Horas de Sebring, justo 40 años después de que BMW venciera por vez primera en esta misma carrera con un BMW 3.0 CSL, modelo en el que se han inspirado para diseñarlos.

Mazda CX-5 2015. Más fresco que nunca

Tres años lleva en el mercado el Mazda CX-5, un crossover compacto con sus 4,55 metros de longitud y que supone casi el 50% de las ventas de Mazda en nuestro mercado.

La gama de los crossover de Mazda se incrementará en poco tiempo con la llegada del Mazda CX-3, es por ello que han aprovechado para actualizar la imágen y la tecnología de este Mazda CX-5, para que no quede en clara desventaja con el recién llegado, aunque éste sea más grande y cuente con propulsores de mayor potencia. Y el momento de hacerlo ha sido ahora, también con la llegada del renovado Mazda6, con el que comparte muchas partes de su tecnología.

Diseño KODO

A nivel estético, el Mazda CX-5 también estrena los nuevos faros con tecnología LED, los cuales sustituyen a los anteriores con luz de xenón. Los Mazda CX-5 Luxury suman además los faros adapatativos. Todos también estrenan pilotos con iluminación LED, nuevas llantas de hasta 19 pulgadas, nuevos colores exteriores (hasta nueve opciones)… Aún así, se mantiene casi imperturbado el diseño KODO.

Ya en el habitáculo también se rediseña su salpicadero, y este Mazda CX-5 si cuenta con la pantalla integrada en el propio salpicadero como sucedía antes, sólo que ahora va más disimulada que antes. También es de 7 pulgadas y táctil, pero sólo en parado, pues en movimiento se tiene que manipular desde el mando central HMI. Por cierto, en el centro también aparece el nuevo freno de estacionamiento eléctrico, el cual permite que aparezcan nuevos espacios para dejar pequeños objetos.

Interior espacioso

La amplitud interior del Mazda CX-5 es sobresaliente y presentan un respaldo posterior dividido en tres secciones 40:20:40, que se pueden mover para ganar espacio en su maletero con una capacidad que arranca en los 503 litros. 

Estrena el 2.5 Skyactiv-G

A nivel mecánico, todos los propulsores también se han revisado para cumplir con la norma Euro6 de emisiones contaminantes, pero lo más destacable es la llegada del propulsor 2.5 Skyactiv-G a la gama CX-5. Con este propulsor de gasolina y 192 CV, este crossover puede acelerar de 0 a 100 km/h en 8,0 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 194 km/h (curiosamente el más rápido es el Skyactiv-D de 175 CV con 204 km/h de punta). Exclusivamente se combina con la caja de cambios automática de 6 velocidades (ahora todos los automáticos tienen un modo Sport, pero no levas para su manejo en secuencial) y con la tracción total AWD. Así, su consumo medio es de 7,2 l/100 km, aunque durante la toma de contacto que tuvimos ocasión de realizar es complicado bajar de los 9,0 l/100 km en una conducción normal.

A este motor de gasolina se suma el 2.0 Skyactiv-G con 165 CV de potencia, además de los dos eficientes y prestacionales 2.2 Skyactiv-D con 150 y 175 CV de potencia respectivamente (aquí tienes una prueba del Mazda CX-5 2.2 Skyactiv-D 2WD). El más potente de los dos limita su oferta a versiones con tracción AWD y cambio automático, dos opciones que se encuentran disponibles en el de 150 CV, el cual también se comercializa con cambio manual y con una versión de tracción delantera que anuncia un consumo medio de sólo 5,4 l/100 km.

De igual manera que sucede en el renovado Mazda6, el Mazda CX-5 suma además mejoras a nivel de suspensión e insonorización, de manera que se mejora el confort acústico, sobre todo en las versiones con motor diésel. También se reducen las vibraciones y se han rediseñado los espejos retrovisores para reducir sus vibraciones.

También del Mazda6 recibe los nuevos sistemas de seguridad activa con frenada de emergencia en ciudad, avisador por cambio involuntario de carril, sensores de ángulo muerto, detector de somnolencia…

La gama que llega a España del nuevo Mazda CX-5 y sus precios, sin tener en cuenta ningún tipo de descuento, son los siguientes:

– Mazda CX-5 2.0 Skyactiv-G 165 CV Style: 26.125 euros.

– Mazda CX-5 2.0 Skyactiv-G 165 CV Style+: 27.875 euros.

– Mazda CX-5 2.0 Skyactiv-G 160 CV Aut. AWD Luxury: 36.735 euros.

– Mazda CX-5 2.5 Skyactiv-G 192 CV Aut. AWD Luxury: 38.735 euros.

– Mazda CX-5 2.2 Skyactiv-D 150 CV Style: 28.375 euros.

– Mazda CX-5 2.2 Skyactiv-D 150 CV Style+: 30.125 euros.

– Mazda CX-5 2.2 Skyactiv-D 150 CV Luxury: 32.275 euros.

– Mazda CX-5 2.2 Skyactiv-D 150 CV AWD Style: 31.455 euros.

– Mazda CX-5 2.2 Skyactiv-D 150 CV AWD Style+: 33.205 euros.

– Mazda CX-5 2.2 Skyactiv-D 150 CV AWD Luxury: 35.355 euros.

– Mazda CX-5 2.2 Skyactiv-D 150 CV Aut. Style: 30.425 euros.

– Mazda CX-5 2.2 Skyactiv-D 150 CV Aut. Style+: 32.175 euros.

– Mazda CX-5 2.2 Skyactiv-D 150 CV Aut. Luxury: 37.405 euros.

– Mazda CX-5 2.2 Skyactiv-D 175 CV Aut. AWD Luxury: 40.435 euros.

GP de Australia F1 2015. Mercedes está haciendo 'petar' a sus rivales

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El Gran Premio de Australia de 2015 parecía en realidad la primera carrera de la nueva era híbrida, y no la segunda temporada de un reglamento nuevo. No por las prestaciones y la velocidad de los monoplazas que, se ha confirmado, se han elevado sensiblemente. Sin embargo, el panorama de la parrilla en la prueba inaugural de Melbourne era el resultado -o consecuencia- de esta nueva era que está dejando a la Fórmula 1 tiritando. No muy alentador, para empezar.

¿Cuántos coches arrancaron bajo el semáforo verde? Dos equipos habían caído al final de 2014, fruto de la desorbitada carrera económica de este deporte. Uno, Manor, intentó reengancharse. No lo consiguió. Otros, Force India y Sauber, han llegado boqueando económicamente. Uno de ellos, envuelto en un embrollo judicial con uno de sus pilotos en Melbourne, que fue desmontado de su contrato cuando llegaron otros dos con el maletín lleno. La necesidad financiera-la buena fe contractual es la gran víctima de esta historia- parecía obligar a Sauber a ello.

Mercedes muy por delante en lo técnico…

Pero si al duro contexto económico general se le añade, sobre todo, que Mercedes elevara extraordinariamente el listón técnico de una nueva, muy compleja y costosísima tecnología de motores híbridos. Ello está obligando a otros fabricantes a realizar colosales esfuerzos por acercarse al fabricante alemán. Y el resultado es que, a día de hoy, están «petando», si se admite el coloquial símil ciclista. El Gran Premio de Australia fue la prueba de ello. Otra consecuencia de esta nueva Fórmula 1.

…Y también en la pista

La realidad es que en la primera carrera de la temporada, Hamilton y Rosberg se pasearon con insultante facilidad en Melbourne. Y mucho ha de cambiar el panorama para que no ocurra otro tanto en cada prueba de este campeonato que acaba de comenzar. Porque a principios de temporada, su ventaja es superior incluso al del pasado año. Ferrari, del que se ha alabado su mejora, terminó a más de medio minuto. En el fondo, está en 2015 a la misma distancia que el pasado año cuando cayó el banderazo con el triunfo de Rosberg.

Renault ha querido dar un paso -o dos- adelante, y el tiro le está saliendo por la culata, ya no en términos solo de potencia, sino de manejabilidad de sus propulsores. Y Red Bull está pagando el pato, como pudo comprobarse en la primera carrera, en la que el dominador de la Fórmula 1 durante cuatro años está, precisamente, a años luz de Mercedes.

McLaren-Honda, doblado dos veces

¿Y qué decir de McLaren/Honda? Bien está escuchar -y puede que sea cierto- acerca del gran potencial del MP4-30 en el futuro. Pero a día de hoy, los dos monoplazas británicos partían desde la última línea de parrilla. Bueno, uno de ellos, porque Magnussen ni siquiera llegó a ella. El superviviente, Jenson Button fue doblado a mitad de carrera y fue doblado dos veces.

El fabricante nipón también está sufriendo para lograr un nivel mínimamente competitivo ante una apuesta técnica arriesgada de McLaren Honda para recortar terreno cuanto antes contra Mercedes. De nuevo, el listón de Mercedes… Y Fernando Alonso, todavía sin confirmar para Malasia.

Carlos Sainz, un debutante que no lo parecía

Afortunadamente, el Gran Premio de Australia confirmó a un Carlos Sainz que actuó como si no hubiera sido el debutante que en realidad es. Batió a su compañero de equipo de forma consistente, y dio la impresión de tener más cuajo como piloto de Fórmula 1 que aquel que su experiencia indica. En el marco de un fin de semana completo, que cuenta con diferentes requerimientos según la jornada, llevó a cabo una actuación también completa.

Falto algo, sin embargo: esa foto que se prometieron Alonso y Sainz el pasado año, con la visera bajada, en la parrilla de salida de Australia. Quizás en Malasia.

X5 xDrive 40e. El primer híbrido enchufable de BMW

Después de presentarlo en forma de concept en el Salón de Fráncfort de 2013, por fin BMW muestra la versión de producción de su primer vehículo híbrido enchufable. El X5 xDrive 40e llegará al mercado el próximo otoño con unas características que lo hacen más apetecible que un X5 normal.

Para empezar, es un SUV en toda regla -BMW prefiere usar la denominación SAV, de Sport Activity Vehicle-, pues no renuncia a la tracción total permanente, incluso al conducir únicamente con el motor eléctrico. La caja de cambios, Steptronic de 8 marchas es la que aplica en las cuatro ruedas la potencia de ambos motores: el de gasolina, que es un 2.0 TwinPower Turbo y el eléctrico, que genera 113 caballos de potencia. Con ambos motores, la suma total de la potencia que alcanza este modelo llega a los 313 caballos.

0 a 100 en 6,8 segundos

El motor de gasolina cuenta con turbo 'twin-scroll', inyección directa, reglaje variable de válvulas Valvetronic y reglaje variable del árbol de levas Doble Vanos. El resultado en prestaciones de combinar ambos propulsores pemite al X5 xDrive 40e acelerar de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos, una cifra muy respetable para un coche de este tamaño y peso.

La velocidad punta ha sido limitada a 210 km/h, aunque en modo totalmente eléctrico el X5 xDrive40e alcanza 120 km/h, tomando la energía de una batería de iones de litio de 9,0 kWh, ubicada bajo el maletero. Dicha batería se recarga mediante diversas posibilidades.

3 alternativas para recargarse

Así, puede cargarse en enchufes domésticos -tarda como máximo 3 horas y 50 minutos en cargarse por completo-, también en enchufes BMW i Wallbox -la operación se demora 2 horas y 45 minutos- o en estaciones de carga pública. Y por supuesto también en marcha, aprovechando la energía generada en las frenadas. 

El consumo que ha homologado el nuevo modelo es otro de sus puntos llamativos, pues los 3,3  o 3,4 l/100 km en función del tipo de neumático que utilice, son una cifra de lo más respetable. Se corresponde con unas emisiones medias de 77 o 78 g/km de CO2, lo que supone que el nuevo modelo no pagará impuesto de matriculación.

El BMW X5 xDrive40e aprovecha los conocimientos que la marca alemana ha ido adquiriendo y ampliando en su gama de vehículos eléctricos, que cuenta con el espectacular i8 y el versátil i3. Ambas experiencias, el híbrido i8 o el totalmente eléctrico i3 han servido para adaptarse a este primer modelo híbrido enchufable. 

Hasta 31 kilómetros en eléctrico

El X5 xDrive 40e ofrece divesos tipos de conducción, entre ellos uno denominado MAX eDrive, que permite conducir, por ejemplo, en la ciudad únicamente con el motor eléctrico. En este caso, si la batería está totalmente cargada la autonomía es de hasta 31 kilómetros en modo totalmente eléctrico, aunque en este caso, la velocidad máxima se limita a 120 km/h. 

Una característica de este X5 xDrive40e es que puede utilizar un sistema de gestión inteligente de la energía en combinación con el navegador Professional, incluido de serie. Con la función de guiado activo en la ruta de viaje, el sistema de control del conjunto propulsor recibe datos correspondientes al trazado de la ruta y al estado del tráfico en tiempo real. De esta manera, si se conducen trayectos medianos o largos, el sistema de recuperación de energía al frenar y el aprovechamiento específico y eficiente de la energía del acumulador de alto voltaje permiten conducir parcialmente y únicamente con el motor eléctrico en tramos urbanos.

También se puede controlar el estado de la carga mediante una App instalada en el smartphone del conductor, consultar la posición de estaciones de recarga públicas y, además, puede obtener informaciones sobre el grado de eficiencia de su BMW X5 xDrive40e.

Y si hablamos del equipamiento que ofrece, hay que decir que a la extensa lista de dispositivos que lleva todo BMW X5, se suman en este caso el navegador Professional, así como con un sistema estacionario de calefacción y refrigeración que funciona con energía eléctrica proveniente del acumulador de alto voltaje, o bien durante la operación de recarga, mientras que el coche está conectado a la red eléctrica. 

Comparativa Fiat 500, Renault Twingo y Seat Mii. Bienvenido al infierno urbano

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Todo aquel sufridor que se mueve a diario por las entrañas de una gran ciudad se conoce al dedillo las normas básicas a seguir cuando toca comprar un coche específico para ese escenario infernal y a veces inhumano. Y no hay que ser un lumbreras para saber que el modelo ideal que habría que buscar debería ser pequeño por fuera pero lo más grande posible por dentro, tendría que correr lo suficiente pero gastando lo mínimo, sería importante que fuese manejable y fácil de conducir, debería tener un precio competitivo pero sin descuidar el equipamiento, y si se puede personalizar en cuanto a pintura, adhesivos o tapicerías, ganaría muchos enteros de cara a desmarcarse del resto de la tropa. Pero no pierdas el tiempo, ese coche no existe, aunque Renault con su nuevo modelo urbano haya conseguido acercarse bastante al sueño.

El Twingo es el más moderno

Con motivo de la llegada del nuevo Twingo nosotros hemos elegido para esta comparativa tres alternativas de utilitario urbano que, cada uno a su manera, cumplen muchos de esos requisitos y a su vez representan a tres perfiles muy concretos de cliente. Un modelo urbano de capricho como el Fiat 500, repleto de guiños a su extraordinario pasado y líder de ventas del segmento; un modelo urbano de batalla como el Seat Mii, listo para manejarse entre atascos con la mejor de sus sonrisas y con un precio magnífico; o un modelo urbano que se sale de lo tradicional y rompe moldes, como el nuevo Twingo, algo más que un urbanita al uso y preparado para dar guerra en un segmento que ha evolucionado una barbaridad en los últimos cinco años. 

Para los menos informados, habría que comenzar diciendo que por regla general un modelo urbano lleva el motor delante y su potencia la transmite al suelo a través de las ruedas delanteras. Por su menor complejidad técnica era la disposición mecánica del primer Twingo cuando revolucionó el mercado en 1993 y la de todos los modelos que han ido llegando a este segmento. Pero esto no siempre ha sido así. De hecho el primer Fiat 500 de 1957  llevaba el motor detrás y era tracción trasera, una forma de ganar espacio interior, pero sobre todo una configuración que facilita y amplía el giro de las ruedas delanteras y la maniobrabilidad. La vida y la industria automovilística dan tantas vueltas que curiosamente el nuevo Renault recurre a esta arquitectura mientras que el Fiat 500 que recuperó la magia en 2007 volvió a la disposición tradicional. 

500 y Mii delante, Twingo detrás

Puede que no llevar el motor delante sea una curiosidad de poco interés para el comprador no tifossi que lo único que busca es que el coche «sea chulo, vaya bien y le haga el servicio», sin embargo la disposición mecánica del Twingo establece importantes diferencias con sus rivales que hay que conocer. 

Para empezar, en el Twingo,  el tren delantero gira en un ángulo mucho mayor que el de sus rivales, lo que permite cambiar de sentido en menor espacio, aparcar con menos maniobras, callejear con mayor agilidad o salir de la plaza del garaje sin despeinarnos. En contra, mayor número de vueltas de volante y por consiguiente una dirección más lenta a pesar de la desmultiplicación variable. La asistencia eléctrica permiten un buen tacto en el entorno urbano, sin embargo resulta algo artificial en carretera superando ciertas velocidades. Mii y 500 también recurren a este tipo de asistencia eléctrica pero tienen mejor tacto y requieren menos manoteo en el volante. Sin embargo anuncian cifras muy lejanas respecto al Twingo en cuanto a diámetro de giro se refiere, sobre todo en el caso del Seat que necesita casi un metro más para girar que su rival francés.

La inusual arquitectura mecánica del Twingo aporta otras ventajas, sobre todo a nivel comportamiento. Y es que el reparto de pesos, si lo medimos con el conductor al volante, roza casi la cifra ideal 50:50. Así, el aplomo es extraordinario y no cabe duda de que transmitir la potencia al asfalto a través de los neumáticos traseros, por cierto más grandes que los delanteros, proporciona un feeling al volante que en este segmento solo ofrece el nuevo Smart ForFour desarrollado por Mercedes junto al Twingo de Renault y construidos en la misma factoría.

El único de los tres con sobrealimentación

El Twingo es muy ágil y manejable en ciudad, pero con el motor TCE que equipa nuestra unidad de pruebas tampoco le hace ascos a salir de viaje o incluso a merodear por algún puerto de montaña con más curvas que rectas. Es un escenario sobre el papel poco propicio para disfrutar en un vehículo así, pero que en el Twingo de 90 caballos con turbo se convierte en un parque de atracciones porque el coche se mueve allí con soltura y sin miedo. Y es en ese entorno donde más se nota el empuje y la insinuación de un tren trasero que nunca llega a poner en aprietos al conductor (el ESP está de guardia 24 horas) pero que ayuda a transmitir con mayor eficacia el par al asfalto.  

Sus rivales  se defienden con muy buena nota en ciudad aunque no llegan a sentirse tan a gusto como el modelo del rombo. Y si se plantea una excursión lejos de las calles, no van tan convencidos ni cargados con tantos argumentos como el francés. Digamos que les faltaría genio y un tacto algo más deportivo. No obstante, como el Twingo, el Fiat 500 tiene un recorrido limitado de suspensiones que se traduce en bastante sequedad de reacciones cuando el asfalto se arruga o los baches se suceden. A cambio el modelo italiano, sin llegar a igualar al modelo del rombo, también ofrece un aplomo consistente y un tacto en curva muy agradable que transmite mucha seguridad. Por su parte, el Mii va bien, es fácil de conducir y siempre que no forcemos va por su sitio. De serie es más blando que sus compañeros de fatigas, balancea más y no admite una conducción tan decidida, aunque opcionalmente puede montar suspensión deportiva, pero dentro de un paquete con otros ingredientes por el que hay que pagar 800 euros. 

A nivel mecánico el Twingo hereda un motor ya visto en Clio y Captur pero en el que se han modificado la mitad de sus componentes para poder adaptarlo al vano motor trasero. Se trata de un propulsor de 3 cilindros TCE con 90 caballos y una entrega de potencia contundente gracias a la acción del turbo. También hay un Fiat 500 en la gama con un motorcito turbo, en este caso con tecnología TwinAir, dos cilindros y 105 caballos, pero se desmarca de esta comparativa por precio ya que el 500 dotado de esa mecánica cuesta 2.000 euros más, lo que nos ha inclinado a comparar la versión 1.2 de 69 caballos. Este propulsor de cuatro cilindros y con mayor cilindrada que el resto, responde bien en ciudad, pero es algo más hambriento cuando se trata de pasar por el surtidor. Por su parte el Seat Mii de la marca española esconde delante un motor de 3 cilindros, pero sin turbo.

El Start-Stop es opcional en Seat y Fiat

Rinde 75 caballos y aunque de prestaciones más bien modestas (peores en aceleración que las de un Fiat 500 con menor potencia) se libra en parte gracias a un cambio con unos desarrollos muy bien escalonados que salva los muebles en la simulación de adelantamiento con mejores recuperaciones en 5ª que el modelo italiano. Con todo, el Twingo gana por goleada este apartado ya que en aceleración les saca hasta 4 segundos a sus rivales y en recuperación ¡¡¡ hasta 12 segundos!!!. Y todo ello con la cifra de consumo más baja. En este sentido juega mucho a favor del modelo francés su sistema Start/Stop de serie, un sistema que cuesta casi 500 euros montarlo en el Fiat y 400 en el Seat. En cualquier caso el que más gasta en utilización real, supera por poco los 6 litros de media cada 100 kilómetros, una cifra que en gasolina para sí quisieran muchos rivales.

El carácter turbo (con un empuje menos progresivo de lo visto últimamente, pero a su vez nada incómodo) le proporciona al Twingo un tacto picante y deportivo que agradecerán casi todos los clientes del modelo urbano de Renault. Y es que el modelo francés acelera de 0 a 100 km/h mejor que lo hace un VW Golf TDI de 105 caballos, se pone a 120 km/h en un abrir y cerrar de ojos y mantiene velocidades de crucero superiores sin aparente esfuerzo.

Huecos internos para mejorar la vida a bordo

La disposición mecánica del nuevo Twingo también influye en otros aspectos ajenos al comportamiento o la maniobrabilidad. Y es que al llevar el motor bajo el maletero en la parte trasera, el modelo francés ofrece una capacidad para equipajes algo menor, compensada en parte por un espacio diáfano bajo el asiento trasero (con 29 litros de capacidad), muchos y grandes huecos portaobjetos repartidos por el habitáculo (que suman un total de 52 litros) y un respaldo del pasajero abatible que se suma a la flexibilidad de los traseros, también abatibles y con dos posiciones de inclinación para ampliar la zona de carga. Otra pega colateral atañe a la rueda de repuesto, imposible de montar en el Twingo y sustituida por un kit de reparación situado de una forma muy ingeniosa a los pies del acompañante. 

El posible aumento de temperatura en el maletero encima del motor, sobre todo en verano, se ha querido evitar aislándolo con una chapa y una moqueta con espuma de 35 milímetros. Esto también ha permitido ofrecer un aislamiento acústico que no tiene nada que envidiar al de sus rivales de arquitectura tradicional.

Más espacio en el Mii

El Mii tiene más maletero que ninguno y la mayor anchura de la banqueta trasera ofrece mas sensación de amplitud. Sin embargo los portaobjetos de las puertas traseras que en el Seat son miniatura, en el Twingo admiten dos botellas de litro y medio cada uno. El maletero más pequeño y el que menos huecos ofrece en el habitáculo es el 500, que además sacrifica altura en la plazas traseras por mantener un diseño fiel. Eso sí, tanto el Twingo como el Mii cuentan con reposacabezas integrados en el asiento que restan visibilidad frontal a los pasajeros traseros, todo lo contrario que el italiano. 

En cuanto a equipamiento y sistemas de infoentretenimiento, también el recién llegado se lleva el gato al agua con un original sistema de serie denominado R&GO que permite utilizar el smartphone como una pantalla táctil con todo lo necesario, incluido navegador. Pero si este sistema se nos queda pequeño, podemos solicitar con sobreprecio de 826 euros un paquete con el sistema R-Link, la cámara de visión trasera, el radar de proximidad trasero y el navegador. El 500 ofrece como opción por 400 euros una pantalla TFT de 7 pulgadas tras el volante y el Mii por 320 el Seat Portable System como añadido encima del salpicadero, un lector de tarjetas y el sistema Bluetooth. 

Si tenemos en cuenta su potencia, equipamiento (incluye hasta aviso de salida de carril), prestaciones, tacto de conducción o consumo, y lo que cuestan sus rivales, el nuevo Twingo tiene un precio muy competitivo y se impone claramente al 500 y al Mii en una lucha en la que ya no solo cuenta lo bien que se le de a uno manejarse en el entorno urbano.   

Honda IndyCar 2015. Lo que aquí entendemos por Fórmula 1

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El nuevo kit aerodinámico ha sido creado por Honda Performance Development (HPD), y en él han invertido miles de horas de investigación, desarrollo y pruebas, pues han creado casi 200 piezas completamente nuevas, las cuales se pueden acoplar directamente al chasis utilizado en la actualidad, un monocasco fabricado en fibra de carbono por el especialista Dallara. El chasis en cuestión es el conocido Dallara IC-12.

Diferente configuración dependiendo del trazado

Estas nuevas piezas aerodinámicas variarán su tamaño y posición en el monoplaza, dependiendo de si los vehículos de la IndyCar ruedan en circuito oval o en un circuito convencional con todo tipo de curvas. Independientemente de ello, otorgará una mayor posibilidad de configuración a los equipos participantes.

El monoplaza desarrollado por Honda apuesta por el propulsor HI13R, una mecánica 2.2 V6 Turbo (normas a las que se han de amoldar por normativa), que cuenta con inyección directa y no puede sobrepasar las 12.000 rpm de régimen de giro máximo. Aún así, semejante mecánica es capaz de extraer hasta 700 CV de potencia, con los que superar los 370 km/h de velocidad máxima. Este propulsor se alimenta gracias a los 70 litros de combustible E85 que entran en su depósito.

El nuevo monoplaza de Honda lo podremos ver el próximo 16 de marzo en Barber Motorsport Park, Alabama.