lunes, 5 diciembre 2022

Mercedes CLA Shooting Brake. ¿A quién no le gustan los «ranchera»?

El pasado año Mercedes lanzaba su CLA (aquí tienes la prueba del Mercedes CLA 220 CDI), un exclusivo coupé de cuatro puertas y 4,63 metros de longitud que nacía al abrigo de su hermano mayor, el CLS, el cual es 31 centímetros más largo al rozar los cinco metros. De esta manera, el Mercedes CLA se convertía en el cuarto integrante de la nueva y exitosa familia de compactos de la firma de la estrella, junto a los Mercedes Clase A, Mercedes Clase B y Mercedes GLA.

Casi tan largo como un C Estate

Ahora a la gama de Mercedes se suma un quinto integrante, que este CLA Shooting Brake, el cual ya está disponible en los concesionarios de la marca (estos son sus precios). Se trata de un escultural familiar que también mantiene una longitud de 4,63 metros de largo (es sólo 7 centímetros más corto que un Mercedes C Estate) y por el que sólo hay que desembolsar unos 600 euros más que por un CLA Coupé a igualdad de propulsor, transmisión y sistema de tracción. Aunque eso sí, su precio de partida es superior al resto de sus competidores (refiriéndonos siempre a marcas generalistas, pues ni Audi ni BMW, por poner dos ejemplos, tienen un vehículo semejante).

No vamos a entrar a valorar su estética, pero sí su funcionalidad, que gana enteros respecto a un Mercedes CLA Coupé.

Más funcional que el CLA Coupé

Para comenzar es mucho más sencillo introducir objetos voluminosos en su maletero gracias a su portón, que puede contar con apertura y cierre eléctrico. Para facilitar las cosas es mejor enrollar la cubierta del maletero, pues con ella en una posición que cubre el equipaje, apenas quedan 30 centímetros para introducir objetos. El maletero de este Mercedes CLA Shooting Brake gana 50 litros si lo comparamos con el de un Mercedes CLA Coupé, para llegar a un total de 495, una cifra muy coherente y ampliable a 1.354 litros si abatimos los respaldos posteriores, que están divididos en dos partes 60:40. El respaldo trasero se puede regular también en inclinación en dos posiciones, con el fin de ganar capacidad de carga con una solución algo rudimentaria, pues consiste en una chapa que hay que mover a mano para luego volver a anclar el asiento. También en la posición más vertical, las plazas traseras se vuelven realmente incómodas por la verticalidad que adquieren.

Pero donde vemos una mejora importante es, sin duda en el espacio para la cabeza de los ocupantes traseros, pues a un adulto de 1,75 metros de altura aún le sobran casi 10 centímetros para tocar el techo, mientras que en un CLA Coupé ya lo roza. También el acceso es más cómodo por el diseño de las puertas, que siguen careciendo de marcos y su menor caída del techo en la parte final.

El resto del habitáculo es idéntico al de un Mercedes Clase A o un CLA Coupé, con materiales que parecen haber ganado calidad y nuevos mandos para el sistema multimedia, que apuesta por la pantalla a modo de iPad, algo expuesta. No es táctil y hay que manejarla desde el mando central.

Con versiones AMG Line y AMG Sport

A nivel dinámico, Mercedes ha modificado las suspensiones de este CLA Shooting Brake, que ahora filtra mejor las irregularidades del asfalto que un Clase A o un CLA Coupé. También es verdad que depende del perfil de los neumáticos utilizados. Los más dinámicos siempre podrán apostar por los AMG Line y AMG Sport (este último sólo disponible para los 250 de gasolina y con tracción 4Matic), con un tarado más firme de suspensión, frenos más potentes… Tampoco hubiera estado de más dotar a los Mercedes CLA Shooting Brake de un selector de modos para poder variar en varios programas la entrega de potencia, el tacto de la dirección o la dureza de los amortiguadores, algo que ya ofrecen muchos vehículos y no tienen que ser del segmento premium.

Dinámicamente apenas se aprecian diferencias respecto a un CLA Coupé (el sobrepeso de estos Shooting Brake apenas es de 35 kilos si lo comparamos con un CLA Coupé) y sorprende la suavidad y el agrado de sus motores de gasolina, independientemente de la potencia elegida, siendo un referente el 250, cuyo consumo en realidad está más cerca de los 8,0 l/100 km. También se ofrecen los 200 CDI y 220 CDI, motores algo ásperos y ruidosos, sobre todo en frío, pero que nos obsequian con un consumo muy contenido y unas prestaciones sorprendentes.

Los CDI algo ruidosos

Todos los CLA Shooting Brake equipan el sistema ECO de arranque y parada automático, y los 250 y 220 CDI apuestan por el cambio automático de doble embrague 7G-DCT como equipo de serie, siendo opcional en el resto. El 250 además se puede elegir con tracción 4Matic (llegará más adelante a los 200 CDI y 220 CDI), que imprime una dinámica especial y más seguridad a este exclusivo familiar, único en su especie.

El más rápido de todos

Mención aparte merece el CLA 45 AMG Shooting Brake, un deportivo que apuesta por el propulsor de cuatro cilindros y dos litros más potente del mercado gracias a sus 360 CV. Asociado en exclusiva a la tracción 4Matic y al cambio 7G-DCT que suma función Launch Control, este deportivo es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en sólo 4,7 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 250 km/h. Todo combinado con un consumo medio de 6,9 l/100 km. Su dinámica es sorprendente, su sonido crea adicción y sus potentes frenos invitan a apurar las frenadas. Eso sí, no le vendría mal un selector de modos para regular la suspensión, la gestión del propulsor o la dirección, pues desde que lo arrancamos, vamos en modo 'carreras'.

Cuesta 63.750 euros.