Desde este 1 de octubre, la edad mínima para conducir un patinete eléctrico queda fijada en 16 años. La medida llega con el nuevo Reglamento General de Circulación ya en vigor y con un paquete de obligaciones que cambia por completo cómo se circula sobre un vehículo de movilidad personal (VMP) en la ciudad.
No es un detalle menor. Hasta ahora, el vacío normativo dejaba casi todo en manos de las ordenanzas municipales, con reglas distintas según la ciudad. Con las directrices que ya aplica la Dirección General de Tráfico, el marco pasa a ser común para todos: casco, luces encendidas, chaleco reflectante de noche y adiós a circular por la acera. Y si no cumples, hay multa.
Qué cambia para el patinete desde el 1 de octubre
El nuevo Reglamento General de Circulación pone en el centro a los usuarios vulnerables: peatones, ciclistas, motoristas y quienes se mueven en patinete eléctrico, los perfiles con más riesgo de sufrir lesiones graves en un accidente. Traducido al día a día, esto es lo que debes cumplir si usas un VMP:
- Casco obligatorio para cualquier usuario, sin excepciones por edad ni por trayecto.
- Chaleco reflectante de noche o con visibilidad escasa y, en el caso de los ‘riders’ de reparto, siempre puesto, también de día.
- Alumbrado siempre encendido mientras el patinete esté en marcha, dé igual si es de día o de noche.
- Prohibido circular por las aceras: el patinete es un vehículo, no un juguete para esquivar peatones.
- Fuera de los núcleos urbanos, solo por vías ciclistas o carriles bici, una novedad que antes no estaba contemplada.
Cuánto cuesta en euros incumplir las normas del patinete
Saltarse cualquiera de estas reglas se considera infracción grave y se castiga con una sanción de 200 euros. No hay pérdida de puntos, porque para llevar un VMP no hace falta carnet, pero sí un golpe directo a la cartera. Como ocurre con la mayoría de multas de tráfico, el pronto pago habitual rebaja la cifra a la mitad si abonas en los 20 días siguientes.
Conviene separar obligación de recomendación, porque aquí el reglamento no deja lugar a dudas. El casco, el alumbrado y el chaleco son requisitos exigibles, no consejos, y su incumplimiento se sanciona exactamente igual que circular por la acera. Si te paran sin uno de ellos, la multa se tramita.
Entre un consejo y una obligación hay 200 euros de diferencia: sobre un patinete, el casco ya no admite interpretaciones.
El punto que más dudas genera tiene que ver con los menores. Si quien va sobre el patinete no tiene capacidad para responder económicamente, la multa la abonan sus progenitores o tutores. Dicho de otro modo: el despiste del hijo acaba en el bolsillo de los padres.
El debate que queda abierto: sin carnet y sin matrícula
Detrás del cambio hay una idea que el director general de Tráfico, Pere Navarro, ha repetido al presentar las modificaciones: la seguridad vial ya no se juega solo en la carretera, sino en los núcleos urbanos, donde conviven peatones, bicicletas y patinetes. De ahí que el reglamento se vuelque en proteger a quien va más expuesto en un choque.
La otra novedad que ha pasado más desapercibida afecta a los desplazamientos entre localidades. Hasta ahora, el patinete estaba pensado para la ciudad; con el nuevo texto podrá rodar fuera de los núcleos urbanos siempre que lo haga por una vía ciclista o un carril bici. Eso sí, nada de meterse en la calzada compartida con coches y camiones.
Lo que no ha entrado en el texto también cuenta. Sobre la mesa sigue faltando un permiso o autorización para conducir un VMP y algún tipo de matrícula que permita identificarlos. Así lo han reclamado desde la Asociación de Automovilistas Europeos (AEA), que echaba en falta esas dos piezas para tener un control real sobre el parque de patinetes que rueda por las ciudades.
Mientras esa discusión avanza, la foto queda clara: normas de aplicación general, sanción económica en euros y responsabilidad que acaba recayendo en los padres cuando el infractor es menor. El siguiente paso natural es que los ayuntamientos adapten sus ordenanzas a este marco común para no quedar descoordinados con la DGT. Y el consejo es sencillo: si tu hijo usa patinete, revisa hoy mismo el casco, las luces y el chaleco, porque la primera multa se paga igual que la última.

