La libertad y ese punto de aventura que nos aporta viajar en autocaravana permite organizarnos sobre la marcha, llegar a espacios naturales alejados de los circuitos más convencionales y moverse con la tranquilidad de sentirse siempre en casa por mucho que estemos al otro extremo del mundo. Si viajar es un placer, escoger las mejores rutas es planificar ese placer.
Hablamos de rutas mundiales, sin poner coto a nuestra imaginación ni presupuesto. De California a Nueva Zelanda… ¿Quién no querría realizar estas rutas míticas para disfrutar del placer de la carretera acompañados de los nuestros y de los mejores paisajes?
Las mejores rutas: California por la costa del Pacífico
Una ruta por Estados Unidos tenía que caer… Muchos optan por la Ruta 66, pero hay muchas otras opciones. La Highway One (Autopista 1) de California, con sus 1.055 kilómetros, ofrece la oportunidad de ver ballenas en el Pacífico… y hasta ratones en Disneyland. San Francisco, Los Ángeles… Solo esto ya vale su peso en oro. De hecho, es que ningún otro país ofrece mejores rutas por carretera.
Al norte de San Francisco, el itinerario puede proseguir hacia Oregón. Playas, puestos de marisco y muelles para ver la puesta del sol sobre un horizonte infinito… ¿Te lo imaginas? Además, hay un montón de lugares para dormir con vistas al océano que te permitirán descansar y recargar pilas de la mejor forma.

Las mejores rutas: Great Ocean Road (Australia)
Ruta declarada patrimonio nacional de Australia… Con esto ya lo decimos todo. Recorre la costa occidental del Estado australiano de Victoria, pasando por playas, importantes paisajes y enclaves costeros de lo más interesantes. Completada en 1932, son 273 kilómetros de asfalto que cuentan con atractivos como los pináculos de piedra caliza mundialmente famosos de los Doce Apóstoles o el parque nacional Great Otway, santuario de los koalas. Seguro que con esto te hemos acabado de conquistar.

Las mejores rutas: Paraíso ‘camper’ en Nueva Zelanda
En las antípodas del mundo, hay que reconocer que Nueva Zelanda es un territorio lejano, sí, pero perfecto para un road trip, al contar con una amplísima red de campings. ¿Qué tiene de especial? Frondosas selvas tropicales, paisajes volcánicos, imponentes montañas y playas desiertas. Desde Auckland, pon rumbo al sureste hasta la sublime Bay of Plenty, antes de cruzar el país por el centro volcánico de Rotorua hacia el parque nacional de Tongariro.
Una vez en la Isla Sur, se puede recorrer la costa oeste pasando por el glaciar Franz Josef hasta el fiordo de Milford… ¿Le puede faltar algo a esta isla? Uno de los hitos para todos los viajeros que recorren Nueva Zelanda es acabar el viaje en la tranquila Queenstown, que siempre supone un buen punto final, ideal para reflexionar sobre la épica aventura.

Conducir en la desangelada Islandia
La carretera que circunvala Islandia tiene 1.339 kilómetros. Desde el aeropuerto hasta Reikiavik, prepárate para un paisaje estéril de campos de lava negra e irregular. A pie de carretera tendrás mucho que ver, como el Jökulsárlón, un lago glaciar de la costa sur plagado de icebergs que se han desprendido del glaciar que forma el mayor casquete polar de Europa. Lo mejor es que en todo el país hay muy poco tráfico, incluso en temporada alta, y abundan las zonas de acampada libre.

Aires de libertad en Escocia
Gran Bretaña tiene duras normas de acampada, así que para disfrutar de libertad… mejor elegir rutas alternativas por las islas remotas de Escocia. En concreto, las islas de Mull y Coll. Con 480 kilómetros de costa y montañas que rozan los 1.000 metros de altura, la experiencia será impresionante por estas carreteras que son poco más que senderos de un solo carril… pero, eso sí, sin tráfico. Se podría decir que es la conducción rural británica en estado puro.

Acampa en las Rocosas canadienses
Una de las mejores rutas por carretera del mundo son los 230 kilómetros de la Icefields Parkway. Cruza los parques nacionales de Jasper y Bannff, en Canadá, donde podrás despertar al alba en el lago Louise, donde se reflejan las afiladas montañas. Por el camino darás con manantiales de aguas termales y escarpados glaciares. Suelen verse alces junto a la carretera y, con suerte, la mirada furtiva de un oso pardo. Aún así no tengas miedo, ve con calma y disfruta de un entorno incomparable.











































































































































