Desde el 1 de julio de 2021, la señalización de los incidentes en carretera ha cambiado hasta el punto de alcanzar un punto de no retorno casi irreversible. Y es que se puede realizar mediante los tradicionales triángulos reflectantes, pero también con las nuevas luces de emergencia V-16, algo que la nueva ley de tráfico ha reafirmado.
El decreto de auxilio en carretera aprobado el año pasado no engaña y, por supuesto, esta circunstancia ha aumentado la demanda de dispositivos V-16 luminosos para sustituir a los clásicos triángulos. Por tanto, el conductor confuso se pregunta ¿cuál es mejor utilizar ahora?
¿Cuándo es obligatorio utilizar las luces de emergencia?
Por el momento, hay que decir que su uso no es obligatorio. Afortunadamente para los conductores más tradicionales, los triángulos de toda la vida se podrán seguir usando hasta el 31 de diciembre de 2025. Pero también son muchas las personas que se han sentido atraídas por las ventajas indiscutibles de esta nueva señalización.
Sin embargo, ten cuidado porque no todas las balizas luminosas son iguales ni están autorizadas. Es así porque tienen que cumplir con una serie de características y normas técnicas para su homologación por la Administración y han de estar verificadas por laboratorios oficiales acreditados. ¿Quieres saber cuáles son válidas? Te lo explicamos a continuación.

Elige luces… pero las luces de emergencia buenas
En los ensayos exhaustivos que se realizan a estos sistemas se garantiza la seguridad del propio aparato y su efectividad técnica. Lo más importante es que su diseño y funcionamiento cumplan las condiciones para las que ha sido concebido. Por ello, en el momento de elegir una luz de emergencia es importante comprobar que satisfaga tales requisitos. Los dispositivos sin homologación y, por lo general, de baja calidad deben quedar descartados.
Fíjate bien porque es obligatorio que cuenten con su respectivo código de homologación bien accesible a la vista. Se trata de una numeración legible y grabada en el producto para evitar su deterioro o manipulación.

Las claves de la homologación para no equivocarte
En España, la homologación se identifica a través de dos códigos numéricos o alfanuméricos. Concretamente son los siguientes:
- LCOE XXXXXXXXXXG1, donde las X son exactamente la fecha de su homologación. Siempre van seguidas de un número de serie, que emite el Laboratorio Central Oficial de Electrotécnica.
- IDIADA PC XXXXXXXX, donde las X son justo las mismas cifras que en el caso anterior. Las emite el Laboratorio Oficial Acreditado Applus IDIADA.

Los riesgos de luces de emergencia que no estén homologadas
Aunque de primeras te parezca aburrido y engorroso, el trámite administrativo de la homologación es más que necesario para garantizar que el conductor disponga de un dispositivo adaptado a las necesidades de su uso. De lo contrario, podría carecer de la potencia lumínica necesaria. Su color o frecuencia también pueden ser distintos a los exigibles por seguridad.
Otro aspecto que se comprueba a rajatabla es que el dispositivo se fija con estabilidad a una superficie plana y que soporta una resistencia concreta, evitando así que se caiga al suelo con los problemas que puede conllevar esa situación. Por cierto, también es importante garantizar su estanqueidad, tanto frente a las partículas solidas como al agua, con un índice de protección IP54.
Por último, la luz de emergencia tiene que ser resistente. Si cuenta con la resistencia suficiente para evitar su deterioro por impactos durante su almacenamiento, así como a la humedad o las temperaturas extremas, será digna de homologación. Resulta evidente, por tanto, la conveniencia de adquirir un dispositivo que ofrezca las garantías necesarias para estar operativo en ese día que se requiera su uso.







































































































































