El Toyota bZ4X es el primer coche eléctrico de desarrollo propio de Toyota que llega a nuestro mercado. Hemos viajado a Copenhague para conducirlo por primera vez y contarte nuestras impresiones al volante.
El lanzamiento del Toyota bZ4X supone un punto de inflexión para una marca histórica como Toyota. Con permiso del Proace City desarrollado por Stellantis, este SUV es el primer modelo eléctrico de batería (BEV) de desarrollo propio que vende la firma nipona en España.
Se ha hecho esperar

De esta forma, Toyota entra, por fin, en el segmento de las cero emisiones. Lo hace mucho más tarde que sus rivales, pero en un momento mucho más favorecedor para lanzar este tipo de coches. Por un lado, porque la infraestructura de recarga eléctrica ha mejorado notablemente en los últimos dos años (aunque queda mucho camino por recorrer).
Por otro lado, porque la demanda de modelos de cero emisiones se ha disparado en los últimos meses. Tampoco hay que olvidar que la tecnología actual permite desarrollar automóviles eléctricos mucho más capaces en todos los sentidos que hace tan solo cuatro o cinco años.
El Toyota bZ4X es el primero de muchos

Sea como sea, estamos ante un pionero dentro de la firma japonesa. De hecho, es el primer Toyota con el apellido bZ (beyond Zero), aunque esta nueva familia de cero emisiones crecerá muy pronto con alternativas de todo tipo. Habrá modelos de menor tamaño (bZ2, bZ3, etc.), más grandes (bZ5, etc.), SUV (la X de bZ4X se debe al concepto cross de todocamino) y turismos convencionales sin la X en su nombre.
Pero ¿dónde queda el Toyota bZ4X respecto al resto de Toyota? Pues bien, por formato y tamaño (SUV medio de 4,69 m de largo), puede posicionarse en el mismo segmento que su hermano RAV4 (SUV medio de 4,60 m de largo). Pero, aunque comparte segmento con el RAV4, el bZ4X apuesta por un estilo más futurista, cuenta con mucha más tecnología y únicamente está disponible con mecánicas eléctricas.
Dos opciones

Y es que el Toyota bZ4X ha sido concebido y desarrollado como un vehículo de cero emisiones. Se asienta sobre la nueva plataforma eTNGA para coches de cero emisiones, la misma que utilizan los recién llegados Subaru Solterra y Lexus RZ 450e, con los que comparte multitud de componentes.
De inicio, el Toyota bZ4X llega con dos variantes, una con un solo motor de 204 CV situado delante y tracción delantera. Y otra con dos propulsores, uno por cada eje, que desarrollan una potencia máxima de 218 CV y le confieren tracción total. La batería de 71,4 kW es idéntica en ambas opciones, se puede cargar a una potencia máxima de 150 kW y proporciona. La autonomía es de 436 km en la versión 4×2 y de 411 km en el 4×4.
También dos niveles de equipamiento

Sea cual sea la variante escogida, también se puede elegir entre dos terminaciones. La primera se llama Advance y la segunda Style Plus. Ambas incluyen una dotación de serie de lo más completa, aunque la Style Plus añade todavía más elementos.
El Toyota bZ4X básico cuenta con instrumentación digital, pantalla táctil central de 12,3″, faros Bi-LED, portón del maletero con apertura y cierre eléctrico, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, asiento del conductor con ajustes eléctricos, asientos delanteros calefactables, tapicería de tela y cuero sintético y cargador inalámbrico para smartphone, entre otras cosas.

El Totota bZ4X Style Plys suma llantas de aleación de 20 pulgadas, faros delanteros multi-LED y más asistentes a la conducción. También barras de techo, color de carrocería bitono y techo panorámico.
La amplitud es uno de los puntos fuertes del Toyota bZ4X

otor y el acabado, el Toyota bZ4X ofrece un interior amplio y más futurista de lo que nos tiene acostumbrados la marca japonesa, aunque con matices. Y es que el espacio para los pasajeros es intachable, pero el maletero de 452 litros de capacidad es simplemente correcto. Teniendo en cuenta que es 9 cm más largo que el RAV4, llama la atención que este último tenga un maletero de 580 litros, es decir, 128 litros más que el bZ4X.

Volviendo al habitáculo, el espacio en las plazas traseras es enorme, mucho más que en el Toyota RAV4, sobre todo porque el sitio que hay para las piernas, aunque tampoco desmerece por anchura para los hombros y altura. En definitiva, dos adultos de talla grande pueden viajar bien detrás. Mientras que delante la ergonomía es buena, aunque la posición de conducción no es del todo convencional.
Visibilidad asegurada en todas las direcciones

Eso no quiere decir que la postura al volante sea mala. Más bien lo contrario. Pero acostumbrarse a ella requiere unos kilómetros de adaptación porque vamos sentados muy altos, el volante queda más abajo de lo normal y el cuadro digital está situado muy lejos. En cierta manera, puede asemejarse al i-Cockpit de un Peugeot, pero está mejor pensando porque el volante se maneja mejor al no ser tan pequeño y en ningún momento impide ver la instrumentación con su parte superior.
Lo mejor es la visibilidad disponible, tanto por la posición elevada al conducir, como por los enormes retrovisores laterales. También ayudan las pequeñas ventanillas que hay junto al pilar A, muy útiles para que este pilar no reste visibilidad en las curvas y al maniobrar.

En cuanto a la calidad, en general está bien hecho, utiliza materiales blandos y sus ajustes son sólidos. Solo desentona el plástico duro que rodea el cuadro digital, si bien es cierto que es la única superficie que no hay que tocar en ningún momento. Por lo demás, todos los mandos están bien dispuestos y es fácil adaptarse a ellos, como también al nuevo sistema de infoentretenimiento de Toyota, más intuitivo y rápido que el del RAV4, sin ir más lejos.
Así va el Toyota bZ4X

Al volante, en la primera toma de contacto pudimos comprobar que el confort de marcha y la eficiencia son las señas de identidad del Toyota bZ4X. En esta prueba nos pusimos a los mandos de un Toyota bZ4X 4×4 de 218 CV por el centro de Copenhague y carreteras secundarias de los alrededores de la capital danesa.
A diferencia de rivales como el Ford Mustang Mach-E o el Kia EV6, tiene una puesta a punto más orientada a la comodidad, con una suspensión más blanda y una dirección menos rápida y más fitrada. También ayuda lo bien aislado que está del exterior, por lo que resulta especialmente silencioso.
Confortable, pero solvente

Con 204 CV o 218 CV, no es ni mucho menos lento, es más, el más potente solo necesita 7,4 segundos para alcanzar los 100 km/h desde parado, pero no es un coche que invite a conducir de forma animada, más bien lo contrario.
En parte, gracias a ello, también es sencillo registrar medias de consumo inferiores a los 18 kWh/100 km. Como sucedió en el trayecto de pruebas, en el que recorrimos más de 100 km por al ritmo del tráfico y con el aire acondicionado encendido.
Suficiente autonomía para todos los días

Esto último es importante porque la autonomía total del Toyota bZ4X cambia radicalmente en función del uso del climatizador. Al apagarlo, la cifra de autonomía total llegó a aumentar 80 km. A falta de comprobarlo en una prueba a fondo y, teniendo en cuenta el consumo medio, debería ser fácil alcanzar una autonomía total real de unos 400 km.
Otra de las cosas que nos dejó claras el Toyota bZ4X en la toma de contacto es su capacidad para desenvolverse mejor que otros competidores fuera del asfalto. La versión 4×4 que condujimos incorpora un programa de conducción denominado X-Mode que viene directamente heredado de Subaru.

A través de la electrónica, el X-Mode controla el sistema de tracción total para garantizar la mejor motricidad posible en cualquier terreno, desde la arena, hasta el barro. El Toyota bZ4X también tiene control de descensos y su capacidad de vadeo es de 500 mm.
Ya lo puedes reservar, pero no lo puedes comprar

Otra de las particularidades del Toyota bZ4X es su forma de comercializarse. De momento, Toyota ha decidido no venderlo y ha apostado al 100% por el renting. La compañía encargada de llevar a cabo el renting del todocamino eléctrico es Kinto One, propiedad de Toyota. Las primeras unidades ya se pueden reservar a través de la página web de Toyota, aunque habrá que esperar a finales de año para ver los primeros bZ4X en las calles.
Las tarifas de renting arrancan en 599 euros al mes, IVA incluido, para el Toyota bZ4X 4X2 Advance. Con el equipamiento superior, el SUV japonés está disponible desde 650 euros al mes. En cuanto a las versiones 4×4, el Advance arranca en 650 euros al mes y el Style Plus en 699 euros al mes.









































































































































































































































































