El precio de la gasolina sigue disparado. Día a día se marcan registros históricos y ya se habla de que en pleno verano el precio del litro podría llegar a los 3 euros. Sería catastrófico de cara a la inflación, que superaría el 10 por ciento según los expertos. El problema es que este año, pase lo que pase, tus vacaciones en coche te van a salir mucho más caras. ¿Sabes cuánto más? Hemos calculado el coste con respecto a años anteriores y da taquicardia. Desplazarte a Cádiz desde Madrid supone un sobrecoste de hasta 224 euros. Te lo detallamos todo a continuación. Prepara el bolsillo.
Diferencia entre las ‘oficiales’ y las ‘low cost’
Todavía hay una diferencia de precio sustancial a la hora de repostar combustible en tu coche. El precio en las estaciones de servicio tradicionales es bastante más elevado que en las gasolineras denominadas ‘low cost’. No tengas miedo por la calidad del combustible porque no castigará el motor de tu vehículo. Todas ellas cumplen con un mínimo en su normativa exigido por la Administración.
Las diferencias de precio se producen porque suelen estar ubicadas en sitios menos ‘cómodos’, a las afueras de los núcleos urbanos, y no tienen personal para atenderte, incluso a la hora de pagar. Además en muchos casos se ofrecen tarjetas de fidelización a la compra que también se traduce en importantes descuentos.

Y te harán falta. El Gobierno ha prorrogrado hasta el próximo 30 de septiembre el descuento de 20 centímetros por litro. Todavía no se sabe si el descuento será como el aplicado hasta el momento, es decir, universal a todos los usuarios. Se baraja la posibilidad de que la rebaja afecte sólo a los transportistas, agricultores y colectivos profesionales que dependan directamente del combustible en su tarea.
También se podría aplicar a las personas con rentas y recursos más modestos, aunque esto todavía está encima de la mesa y sería complicado a la hora de gestionarlo a pie de gasolinera.
En cualquier caso el precio sigue disparado. Desde que estallara la guerra en Ucrania el sobrecoste ronda ya el 30 por ciento. Rusia es uno de los principales exportadores de crudo y el conflicto, junto a las sanciones impuestas por la Unión Europea, juegan en nuestra contra. Por eso, pese a los esfuerzos del Gobierno, parece que tendremos que hacernos a la idea de que habrá que pagar un precio que estará rondando los tres euros en apenas unos días.
El precio de la gasolina en vacaciones preocupa
Ya no nos sorprende nada. Estos días estamos pagando el litro de gasolina sin plomo de 95 octanos en algunas gasolineras a 2,20 euros por litro. A día 17 de junio la media estaba en 2,15 euros. Si somos de paladar fino y repostamos con gasolina de 98 octanos el coste se eleva hasta los 2,31 euros por litro.

No es mejor el escenario en diésel. El litros se sitúa a fecha 17 de junio en 2,09 euros por litro, siendo el precio del gasóleo A+ de 2,19 euros. En todos los casos son precios que fijan máximos históricos. Nunca habíamos pagado tanto por el combustible. Incluso con la bonificación que entró en vigor el pasado 1 de abril, con el descuento de 15 céntimos aplicado por el Gobierno y 5 más impuesto a las gasolineras, el precio se ha disparado por encima de la media de países de nuestro entorno. Y pagamos ya por el litro bastante más que antes de comenzar a aplicarse las ayudas.
El precio de la gasolina en vacaciones: nos vamos a Cádiz
Vamos a echar cuentas que es como mejor se explica. Tenemos un coche de gasolina y nos vamos de Madrid a Cádiz, nuestro sitio habitual de vacaciones. Llenamos el depósito de 55 litros y eso se traduce en un ‘susto’ de 118,25 euros. Si usamos gasolina de 98 octanos serían 127,05 euros. No nos ahorramos mucho en el caso de que nuestro coche sea diésel. En este caso viajar desde Madrid hasta la provincia andaluza se traduce en un desembolso de 114,95 euros.
Sigamos con las cuentas. El trayecto de ida y vuelta se traduce en 1.290 kilómetros. En los 20 días que estamos en la playa también aprovechamos para realizar excursiones, visitas a poblaciones cercanas y baños en sitios más tranquilos. Calculamos otros 300 kilómetros durante esos días para compromisos y ocio. En total, sin hacer nada extravagante, son 1.590 kilómetros los que vamos a recorrer.

Con un vehículo medio, del segmento SUV compacto tan de moda ahora, cargados hasta arriba y por autovía mayoritariamente, el consumo medio será complicado bajarlo de los 7,5 litros. Si lo hacemos con un diésel de tamaño y potencia similar, será difícil que en el ordenador de viaje el dígito baje de los 6,0 litros. En cualquier caso el consumo depende del tipo de conducción que realicemos.
El coste real de combustible este año
Y ahora la bomba final. Disfrutad de las vacaciones en nuestro coche para este ejemplo práctico se traduce en un desembolso de 256,38 euros sólo en el gasto de gasolina. Si lo hacemos en un diésel el coste sólo en combustible asciende a 199,57 euros (con los precios vigentes hoy).
En el caso de que las ayudas del Gobierno sigan vigentes y se respeten las mismas cantidades, es decir una subvención de 20 céntimos por litros, nos ahorraremos 23,85 euros si repostamos con gasolina, y 19,08 euros si utilizamos diésel. Por lo tanto el coste real para nuestro bolsillo será de 232,53 euros en gasolina y de 180,49 euros en diésel.

El problema es si hacemos caso a los ‘agoreros’ que nos avanzan que pagaremos ya tres euros en plenas vacaciones. En este caso la factura en gasolina será de 357,75 euros (333,86 si nos beneficiamos del descuento), y de 286,20 euros si llenamos el depósito con diésel (267,12 con las ayudas). Ahora vamos a comparar el gasto respecto a años anteriores.
Hasta 224 euros de diferencia con respecto a 2020
Entran ganas de llorar si comparamos el gasto con respecto al año pasado. Las mismas vacaciones, con el mismo intervalo de tiempo, al mismo sitio y con el mismo coche. Pues bien en 2021, haciendo lo mismo, nos costó 162,18 euros en gasolina y 117,34 euros utilizando diésel. La diferencia es significativa, sobre todo en el caso de que no haya opción al descuento de la Administración. Hablamos entonces de 94,20 euros de diferencia (82,23 en caso del diésel). Y con el precio a tres euros la diferencia da miedo; 195,57 euros en gasolina y 168,86 en diésel.
Ahora bien, si realizamos la comparativa con respecto al año 2020, en plena pandemia, con el precio de la gasolina en estas fechas a 1,12 euros por litro y a 1,02 euros el diésel, seguro que te tiras de los pelos.
En este caso nos gastamos por entonces 133,56 euros en el coche de gasolina y 97,3 repostando con diésel. Sin ayudas el sobreprecio este año se sitúa en 122,82 y 102,27 euros, respectivamente. Y fijando el precio a los temidos 3 euros por litro nos gastaremos 224,19 euros y 188,90 euros más, respectivamente, que en 2020. Unas cantidades que dan para salir a cenar muchos pescaítos fritos…
Otro día trataremos de que nos expliquen el porqué de este incremento de precio en los combustibles si tenemos en cuenta que el barril de petróleo Brend está hoy día más barato que lo estaba hace una década. El caso es que la ‘fiesta’ siempre la pagamos los mismos.






































































































































































































