¿Quién no se ha encontrado, en un paso estrecho bidireccional, con un vehículo de frente? Suele ser una situación angustiosa en la que de repente una duda resuena en nuestras cabezas: ¿qué vehículo tiene preferencia? Por angosta que sea, una carretera estrecha también tiene sus normas y es lo que intentaremos aclarar en estas líneas.
Tener la capacidad de analizar y responder estas y otras cuestiones es asequible en base al Reglamento de Tráfico… y, en este caso concreto, lo más importante que debemos tener claro de partida es que el tipo de estrechamiento sí importa.
El tipo de estrechamiento importa
No es lo mismo un estrechamiento permanente en la vía porque dos o más carriles se funden en uno, que un estrechamiento producido por culpa de un vehículo detenido en uno de ellos. Este último caso es tremendamente frecuente en ciudad con los camiones de reparto. Se produce cuando estos ocupan todo un carril o buena parte de él.
En ese caso tendrán prioridad los vehículos que circulen por el carril libre del obstáculo… siempre y cuando no haya un vehículo que esté ya atravesando el paso. Si circulamos por nuestro carril y vemos que el carril contiguo está formado por una fila de tres camiones, y que además un coche está viniendo justo de frente por el nuestro, de nada servirá avanzar. Esperaremos a que todos los vehículos en tránsito pasen. Entonces la prioridad ya será nuestra.

¿Se puede superar el obstáculo si hay línea continua en la carretera estrecha?
Pregunta clásica, de las del millón. Muchos conductores se preguntan si pueden rebasar el obstáculo si hay línea continua. Bien, pues el Artículo 88 del Reglamento lo aclara diciendo que «podrá ser rebasado. Aunque para ello haya que ocupar la parte de la calzada reservada al sentido contrario, tras haberse cerciorado de que se puede realizar la maniobra sin peligro alguno».
En caso de que se trate de un vehículo parado o de un objeto que está obstaculizando la vía, podemos valernos del asistente de conducción Coyote para dar la alerta por seguridad. O también podremos dar la alerta cuando nos topemos con un estrechamiento permanente, como es el caso de un pequeño túnel de doble sentido.

La preferencia en una zona estrecha permanente y señalizada
Es posible que, en carreteras convencionales o puertos de montaña, nos topemos con situaciones en las que uno de los vehículos ha de retroceder unos metros por tratarse de un estrechamiento. Muchos de estos estrechamientos se anuncian con la señal P17, que indica estrechamiento de la calzada.
Cuando el estrechamiento, en cambio, es de doble sentido, la señal R5 nos indicará que la prioridad la tiene el sentido contrario. La señal R6, por otro lado, nos señalará que la tenemos nosotros. Se sigue la regla de antes que al final la dicta el propio sentido común: si ya hay un coche circulando por el estrechamiento, aunque nosotros tengamos preferencia, debemos dejarle pasar. Esto es lógico y normal.

¿Y si la zona estrecha y permanente no está señalizada?
En ocasiones nos encontramos inmersos en un estrechamiento sin saberlo. En un estrechamiento no señalizado tiene prioridad el vehículo que haya llegado primero al mismo, salvo en el supuesto de que exista dificultad de maniobra. Seguro que se te vienen a la cabeza las carreteras de montaña, donde un carril ancho permite el paso de dos turismos pero no de un turismo y un autobús. ¿Qué vehículo tiene que dar marcha atrás y dejar pasar al otro?
Si no cabe la posibilidad de echarnos a un lado para dejar pasar, la prioridad en estrechamiento sin señalización la dicta el Artículo 62. Es la siguiente, ordenada de vehículos más prioritarios a menos: vehículos especiales, conjunto de vehículos, tracción animal, remolques de hasta 750 kg y caravanas, autobuses, camiones, tractocamiones, furgones, turismos, cuadriciclos, vehículos de tres ruedas, motocicletas y bicicletas.














































































































































