Fíjate si ya ha llovido que las primeras furgonetas clásicas surgieron en 1896 y lo hicieron para sustituir al caballo en el transporte de mercancías y de personas. Las cosas han cambiado y la apariencia y los modelos han ido evolucionando poco a poco con el paso del tiempo.
Pero el cambio no nos ha hecho olvidar el pasado, más allá del encanto de lo vintage. Las furgonetas clásicas que se fabricaban hace más de 30 décadas siguen grabadas en las retinas de muchos de nosotros. Y es que la historia que marcaron rememora la vida de millones de personas alrededor del mundo.
Las furgonetas de nuestra historia: Renault 4
Seguro que te ha hecho ilusión ver esta furgoneta en primera posición. Queríamos tocarte la fibra para empezar… y lo hemos conseguido. La Renault 4 latas es espectacular en versión furgoneta. Corría el año 1961 y a la marca francesa se le ocurrió la brillante idea de dar una vuelta de tuerca al que sería uno de los éxitos históricos del mítico rombo. Dos modelos: la Renault 4 F4 (familiar) y la Renault 4 F6 (para carga).
Desde el principio este vehículo se convirtió en un referente para la clase media y trabajadora. Ojo, no solo esta parte de la sociedad aprovechó la venta de esta furgoneta. También la Guardia Civil española y la Gendarmería francesa la eligieron como automóvil oficial. Y es que la altura del vehículo era un factor importante… ¡Les permitía circular con la gorra del uniforme puesta!

Las furgonetas de nuestra historia: Citröen H
De una marca francesa a otra. Pocas furgonetas clásicas pueden presumir de un éxito igual remontándonos prácticamente al final de la Segunda Guerra Mundial: Casi 500.000 unidades entre 1947 y 1981. Casi nada. Es uno de los furgones más exitosos y populares que existieron, haciendo las delicias de nuestros mayores. Las claves de su gran acogida están en su polivalencia y en ser el primer vehículo de este tipo con tracción delantera de gran difusión.

Las furgonetas de nuestra historia: Fiat 600T
¿Cómo no íbamos a incluir esta en nuestro listado de furgonetas míticas? Fiat 600T. Este modelo de la marca italiana tampoco podía faltar en una lista de estas características. La furgoneta Fiat 600T tiene sus orígenes en el propio Fiat 600, que allanó su camino hacia el éxito en el mercado. Es un vehículo que permitió una evolución considerable en el transporte de mercancías y, no obstante, también fue empleada como furgón familiar. Desde 1962, miles de personas disfrutaron de viajes increíbles con este simbólico vehículo de la historia de Fiat.

EBRO Siata 50 S
Eres ‘old’, pero… ¿así de ‘old’? La empresa tarraconense Siata Española elaboraba coches basados en el bastidor de varios modelos de SEAT. Concretamente, si nos centramos en el EBRO Siata 50 S, adapta su carrocería al SEAT 133, un vehículo que se lanzó al mercado en el año 1974. Dos años más tarde de ello, se comercializó esta furgoneta que contenía, entre otras cosas, el velocímetro y el volante del SEAT 133.
Si por algo destacó la EBRO Siata 50 S es por su carácter familiar. Se convirtió con los años en un referente para transportar a familias numerosas… abanderándose como la opción más económica que había en el mercado. Sin duda, el sueño al alcance de mucha gente. Su, por aquel entonces, potente motor de 34 CV y su bajo consumo (6,8 litros a los 100) fueron claves para su éxito. También su interior espacioso y confortable. Esta furgoneta dejó un buen recuerdo en todos aquellos que la condujeron.

Volkswagen Bully
Pero en este Top 5 no podía faltar la Volkswagen Bully o Kombi. El año 1950 marcó el inicio de la recuperación y fue el momento indicado para que estos automóviles empezaran a marcar las vidas de millones de personas en todo el mundo. No «tiraba» mucho. No más de los 80 km/h. Pero la Bully supo encajar a la perfección con las necesidades empresariales y personales de los consumidores.
Las curiosidades que implica esta furgoneta que no podrías encontrar hoy día en el mercado de ocasión son numerosas y, en muchos de los casos, desconocidas… como, por ejemplo, que su nombre de pila era Volkswagen Transporter 1. Conocen muy bien sus entresijos todos aquellos conductores que pasaron días de su vida a bordo de esta gran reliquia.















































































































