Sin duda, el coche eléctrico ha llegado para quedarse. Donde, visto como la herramienta de solución a la movilidad del futuro, son muchas las compañías que tienen puestas sus esperanzas en que sus modelos terminen siendo los más convenientes para una vida más sustentable y ecológica. Sin embargo, y más allá de que tengan muchos puntos favorables, estos ejemplares también presentan desperfectos que aún van con ellos en el día a día.
A continuación, en el artículo te contaremos las averías más frecuentes en estos tipos de vehículos.
¿Qué es un coche eléctrico?

Para comenzar, debemos saber que es un coche eléctrico. Cabe aclarar, que estamos frente a un vehículo que, a diferencia de un híbrido, recurre exclusivamente a mecánicas eléctricas. Ya que, su esquema se encuentra conformado por una batería de gran capacidad responsable de almacenar la energía eléctrica que deriva al motor -o dos-, dependiendo del ejemplar, y este a su vez transmite a las ruedas la suficiente fuerza para ponerlo en marcha en la ruta.
Millones de coches electricos en el planeta

En el año 2011, se vendieron en todo el mundo casi 130.000 coches eléctricos. Luego, diez años más tarde, a fines del 2021, las ventas de vehículos con batería llegaron a su tope máximo con 6.6 millones de modelos vigentes. Tan es así, que unos 16 millones de rodados de este tipo circulan en las carreteras. Solamente en Alemania, una quinta parte de su población se mueve únicamente por efecto de un motor sustentable. ¡El futuro para los conductores ya llegó!
Desperfectos habituales: poca eficiencia de baterías

Asimismo, en la mayoría de los casos, el titular de un coche eléctrico sostiene no tener pensado adquirir uno de combustión interna en el medio y largo plazo. Por lo tanto, la experiencia de conducción, la ausencia de vibraciones o, simplemente, la reducción del gasto, provoca que no se plantee la alternativa tradicional. Ahora bien, ¿sabías que hay perfiles en los que el coche eléctrico no ha supuesto más que problemas? Pues, principalmente, en las baterías encontramos materiales recuperables, peligrosos y contaminantes que afectan la eficacia de la fuente en el vehículo.
Obligan a cambiar nuestro estilo de conducción

De forma similar, y como otro de los puntos que más se presta a errores, es que ningún usuario es el mismo cuando pasa de un coche de combustión a uno eléctrico, y viceversa. Lo anterior, está relacionado por la manera en la que esta nueva generación de vehiculos nos hace variar el método de maniobrar. Ello radica en que más allá de la potencia, los coches electricos aceleran muchísimos más que los de gasolina y diesel. En otras palabras, la velocidad máxima está disponible de inmediato y esta circunstancia puede causar a su vez más choques y salidas de vía.
Escasa autonomía

Vale decir, que la autonomía de esta generación de coches verdes, al menos por el momento, posee uno de los inconvenientes que más hacen replantear a los potenciales usuarios a la hora de adquirir un vehículo ecológico. Porque, aunque la tecnología ha mejorado enormemente, este problema es el más importante en estas unidades desde hace un largo periodo. Por ende, el principal obstáculo para las baterías es que necesitan tiempo para cargarse, además de una densidad energética muy baja.
¿Cuánto tarda en cargar un coche eléctrico?

Del mismo modo, el tiempo de carga dependerá del tamaño de la batería y de la potencia que admita el coche. En el caso de hacer uso de un enchufe convencional, estamos hablando de aproximadamente 20 horas de espera. Por esta razón, se podría recurrir a un wallbox de 7,4 kW y podríamos estimar un tiempo entre 6 y 8 horas. Mientras que si hacemos empleo de un cargador público de 50 kW, el tiempo se reduce sustancialmente hasta cercana a una hora y media.
Precios elevados

Recordemos, que los vehículos electricos son más caros que un modelo equivalente, aun cuando es cierto que con el paso del tiempo salen rentables a través de ayudas del Gobierno o el Estado (a través de las políticas ambientales). Esto último, agravado por la oferta todavía muy limitada que hay en este tipo de coches, conlleva a que las personas todavía no se acaben de decidir a dar el paso hacia la sustentabilidad. En resumen, el mayor dilema es el coste de las celdas de la batería.
ITV: Importancia de la reforma eléctrica

Para finalizar, hay que recalcar, que el motivo de esta modificación es adaptar la revisión de los coches a las nuevas tecnologías que incorporan y que, cada vez, evolucionan a un ritmo más dinámico. Igualmente, en esta versión del manual de ITV se contemplan escenarios hasta ahora desconocidos, como la matriculación en España de vehículos procedentes del Reino Unido. Debido a que, desde el Brexit, este país se considera un terceto fuera de la Unión Europea.






































































































