La Junta de Andalucía sube a 4.000 euros por vehículo la ayuda del Plan Renove y lo abre a empresas y particulares. El cambio llega con la convocatoria lejos de ejecutar el presupuesto de cinco millones y en la recta final del plazo.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: El programa andaluz pasa de 3.000 a 4.000 euros por solicitud, se abre a empresas y flexibiliza los límites de emisiones para furgonetas N1.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: cuantía más alta, retroactividad para las solicitudes ya presentadas y umbral de CO2 ampliado para comerciales ligeros. En contra: el plazo de solicitud sigue cerrando el 30 de septiembre y el achatarramiento de un vehículo con al menos 10 años sigue siendo obligatorio.
- Datos técnicos clave: Ayuda máxima: 4.000 euros por vehículo; presupuesto autonómico: 5 millones; furgonetas N1 de hasta 3.500 kg de masa máxima autorizada (MMA) con emisiones máximas de 159 g CO2/km; precio de compra sin IVA: máximo 35.000 euros.
Qué cambia y cuánto sube la ayuda
El plan nació en marzo como una línea destinada exclusivamente a autónomos, con un presupuesto de 5 millones de euros y ayudas de hasta 3.000 euros por compra. La Consejería de Universidad, Industria, Energía e Innovación, dirigida por Jorge Paradela, calculó entonces que el programa podía superar las 1.600 ayudas. En agosto, el balance es inferior: 210 solicitudes recibidas y 624.000 euros en incentivos comprometidos, según consta en el expediente de modificación.
La baja ejecución ha forzado la revisión, pese a que el mercado sí registra operaciones elegibles. En Andalucía se vendieron 11.786 vehículos M1 con emisiones de hasta 120 gCO2/km, el requisito inicial del programa. El problema de la convocatoria no ha sido la oferta, sino el encaje entre la condición de autónomo y las exigencias de achatarramiento.
La cuantía por solicitante sube de 3.000 a 4.000 euros. La mejora se aplica con carácter retroactivo: las 210 solicitudes presentadas antes de la modificación recibirán 1.000 euros adicionales sin necesidad de tramitar una nueva petición. Con ello, la Junta busca ejecutar el presupuesto disponible antes del cierre del 30 de septiembre.
El cambio de reglas beneficia al autónomo que ya compró furgoneta este año y a quien esté a tiempo de cerrar la operación antes del 30 de septiembre.
Furgonetas N1: se amplía el límite de emisiones
Para el vehículo comercial ligero, la modificación amplía el umbral de emisiones de 120 a 159 gramos de CO2 por kilómetro. La Junta reconoce una mayor demanda de furgonetas N1 —las de menos de 3.500 kg de MMA— y adapta la línea para no excluir a la oferta más habitual del reparto urbano. El plazo y el límite de precio, sin embargo, no se tocan: el vehículo debe haber sido adquirido desde el 1 de enero de 2026 y la compra no puede superar 35.000 euros sin IVA.
Los requisitos para furgonetas N1 quedan así:
- Masa máxima autorizada (MMA) inferior a 3.500 kg.
- Emisiones iguales o inferiores a 159 gCO2/km.
- Precio de compra máximo de 35.000 euros sin IVA.
- Achatarramiento de un vehículo con ITV vigente, matriculado en España y con al menos 10 años, sin que sea necesariamente propiedad del solicitante.
La última flexibilización afecta al achatarramiento: el vehículo entregado para achatarrar ya no tiene que estar a nombre del solicitante. Solo hay que acreditar su ITV vigente, su matriculación en España y una antigüedad mínima de 10 años. La medida amplía el acceso a flotas y autónomos que operan con renting y no disponen de un turismo en propiedad para dar de baja.

A quién compensa y qué puntos conviene vigilar
La subida a 4.000 euros es especialmente útil para autónomos de paquetería, mensajería o instaladores que renuevan una furgoneta N1 diésel o microhíbrida y pueden aplicar la ayuda sobre una compra que además admite deducción del IVA cuando corresponda. La apertura a empresas también permite a micropymes captar subvención por compras realizadas este año, no solo por operaciones futuras.
Hay, con todo, tres puntos que conviene vigilar antes de cambiar de vehículo. El primero es el calendario: el plazo no se ha ampliado y cerrar la compra y el achatarramiento en menos de siete semanas exige financiación y entrega confirmadas. El segundo es el techo de 35.000 euros sin IVA, que deja fuera versiones largas o totalmente equipadas. El tercero es la ejecución presupuestaria: al subir la cuantía, el número de beneficiarios se reduce y el programa puede quedar lejos de las 1.600 ayudas planteadas en marzo.
El 30 de septiembre actúa como frontera real. Para el profesional andaluz que ya tiene localizado un vehículo comercial elegible y otro para achatarrar, la convocatoria revisada es una de las ayudas autonómicas más rentables del semestre. Quien llegue tarde no pierde solo el incentivo: pierde la ventana para renovar flota con coste neto reducido.

