Semana Santa es la época del año en la que se concentran más viajes. Casi todo el mundo se lanza a la carretera para desplazarse y disfrutar de las vacaciones. Sobre todo, este año en el que las restricciones, después de dos años, lo permiten. Por ello te dejamos diez consejos que deber tener en cuanta antes de coger el coche.
Utilizar la tecnología
Con cuidado de no despistarse y conscientes de la multa que conlleva agarrar el móvil, la tecnología es una aliada tanto para seguir la mejor ruta como para estar alerta de posibles imprevistos. Google Maps es a la que más se recurre en la actualidad. Podemos saber si hay atascos, si se han producido por algún accidente, y además evitaremos perdernos. Imprescindible para nuestro trayecto, aunque sepamos el camino.

Documentación en regla
Como consecuencia de la situación excepcional vivida con la pandemia, muchos vehículos han visto alterada su fecha de revisión y no han podido pasar la ITV en el tiempo que les correspondía, por lo que antes de emprender un viaje hay que asegurarse de que todo está en regla.

Conocer la ruta del viaje
Es cierto que gracias a la tecnología tenemos la posibilidad de ir a lugares cuyo trayecto no conocemos. Sin embargo, mirar antes la ruta ayudará a evitar imprevistos y dudas al volante. Por ello se aconseja tener claro el itinerario antes de empezar el viaje y que el copiloto lleve a mano información sobre la ruta: desvíos, salidas, etc.

Confort, ropa cómoda en el coche
Utilizar prendas cómodas que faciliten los movimientos dentro del vehículo es otro de los consejos más importantes. Hay que prestar especial atención al calzado, que debe cumplir dos requisitos: ser flexible y proporcionar una buena sujeción.

Precauciones COVID en el coche
Desgraciadamente el virus sigue muy presente, por lo que se deben extremar las precauciones en todos los ámbitos. Para los desplazamientos en coche, se recomienda el uso de mascarilla si se viaja acompañado. Además, siempre hay que tener a mano un gel hidroalcohólico para una adecuada higiene de manos. Por último, se aconseja desinfectar todas las superficies del vehículo antes y después del trayecto.

Descanso periódico
Muchas personas se aventuran a realizar trayectos largos sin descansar para tardar menos. Eso es un error. Lo que estipula la DGT es que cada 2 horas o 200 km en trayectos largos se realice una pausa. Cuando se conduce sin haber descansado lo suficiente los reflejos disminuyen, aumenta el tiempo de reacción y se pierde agudeza visual.

Evitar exceso de confianza en desplazamientos cortos
Cualquier trayecto por carretera, por breve que sea, entraña riesgos. Algunos ejemplos son los trayectos a la playa, a un restaurante, a las fiestas patronales del pueblo más cercano… Estos viajes son peligrosos, ya que no están planificados y se suele bajar la guardia.

Alimentación e hidratación
Comer grasas y dulces puede influir negativamente en la conducción, así como una digestión pesada, que disminuye la atención y los reflejos y, por tanto, aumenta el riesgo de sufrir un accidente. También se recomienda estar bien hidratado.

Control de la temperatura del coche
Evitar que la temperatura del coche supere los 23ºC. El calor produce somnolencia y a partir de 35ºC se presentan síntomas similares a una alcoholemia de 0,5 mg. Para ello, se recomienda una buena ventilación del vehículo y a la hora de estacionar en las paradas se deben buscar zonas de sombra.

Conocer el estado de las carreteras
Consultar la situación de las vías que se van utilizar es clave para evitar sorpresas y retenciones inesperadas. Para ello, herramientas como Google Maps permiten conocer el estado del tráfico actual antes de salir de casa, facilitando la elección de rutas alternativas.







































































































































































































