Siempre he tenido claro que no existe el coche perfecto, ni siquiera uno que sea bueno en todo. No obstante, según los gustos y necesidades de cada uno, es posible obtener un perfil de vehículo que encaje como un guante. Y en mi caso, el Audi A5 Avant TDI quattro cumple con casi todas mis preferencias.
Si tuviese que elegir un único modelo para, digamos, los próximos diez años, sería uno de los grandes candidatos. Como amante de los largos viajes por carretera de todo tipo, en cualquier época del año, tengo claro que mi perfil es una berlina media (por debajo de 4,9 metros de longitud) con silueta familiar, motor diésel y tracción a las cuatro ruedas.
Y claro, una vez descartados los SUV, las posibilidades se reducen considerablemente: Skoda Superb Combi y Volkswagen Passat Variant (pasan el corte de tamaño por muy poco), Mercedes Clase C Estate, BMW Serie 3 Touring y el protagonista de esta prueba. Y, personalmente, el estilo del A5 Avant me hace suspirar.

De hecho, sus líneas se alejan de las de un familiar convencional, acercándose a modelos más trasgresores como el Mercedes CLA Shooting Brake, que bien podría ser un rival, si no fuese porque su gama no puede ser más diferente: dispone de variantes eléctricas e híbridas convencionales, mientras que el A5 tiene gasolina, diésel e híbrido enchufable.
Bien es cierto que esta apuesta por el diseño se cobra su precio: el maletero. Habrá quienes no miren demasiado este aspecto (entre lo que me incluyo), pero sólo 448 litros en un coche de 4,83 metros de largo, duele un poco. En este sentido, el motor 2.0 TDI paga el precio de contar con hibridación ligera, pues el gasolina de idéntica cilindrada, que no la incluye, ofrece 476 litros. Curiosamente, la presencia de la tracción total quattro no supone ninguna merma en este sentido.

En la parte dinámica es donde este A5 Avant da lo mejor de sí, comenzando por una postura de conducción ejemplar, con las piernas muy estiradas. Con los amplios reglajes del asiento y el volante, da igual cuál sea la talla. Ejemplar es poco.
Además, la marca de los cuatro aros ha puesto solución a uno de los pocos defectos que tenía, como eran los mandos del volante, cuyo manejo era bastante engorroso; de hecho, nuestra unidad de pruebas aún los montaba. A mediados de año aproximadamente, con la actualización del sistema multimedia y la instrumentación, se añadió una ruleta en cada brazo lateral del volante, para funciones básicas como ajustar el volumen de audio y manejar el ordenador de a bordo. Antes se realizaban con unos mandos táctiles, realmente imprecisos. Rectificar es de sabios, de modo que bravo por Audi.

Una vez en marcha, nos encontramos con un chasis muy buen puesto a punto, con un equilibrio perfecto entre comodidad y efectividad. No llega al nivel del A6, que es excepcional en este sentido, aunque claramente no tiene nada que envidiar a un Mercedes Clase C o un BMW Serie 3, que son sus auténticas referencias.
Sobre el motor, todo bueno, salvo una cosa. Las prestaciones son correctas, aunque da la sensación que sus 204 CV cunden menos que los 190 CV de un BMW 320d. Aunque lo menos bueno es que la presencia de la tracción total parece hacer bastante mella en el consumo, pues tras varias mediciones ha sido complicado bajar de los 6,0 litros cada 100 kilómetros, una cifra buena en términos absolutos pero que es superior a las obtenidas en sus rivales. En el caso concreto de la unidad probada, el consumo homologado bajo el protocolo WLTP es de 5,2 litros cada 100 kilómetros. La autonomía, en cualquier caso, es buena, pues contamos con 60 litros de depósito.

Sobre el precio, desde luego barato no es, aunque está a la altura de sus alternativas, algo positivo pues es el más moderno del trío alemán. En concreto, por esta versión A5 Avant TDI quattro S tronic piden 65.860 euros, sin contar extras, de los cuales yo me ahorraría los casi 3.000 del paquete S line, optando por el acabado Advanced.
En definitiva, este A5 Avant ha conseguido algo que no estuvo al alcance de su antecesor, el A4: conquistar a los clientes por el corazón, además de la razón. Por tanto, si la parte práctica y el consumo no son tus prioridades, no lo dudes, porque lo disfrutarás.
Galería de imágenes del Audi A5 Avant
Fotos: Audi































