El Mitsubishi Outlander es un SUV de 4,72 metros de longitud y cinco plazas que se vende exclusivamente con un sistema híbrido enchufable de 306 CV y tracción total. Su precio de catálogo es de 45.750 euros, pero Mitsubishi ha lanzado una promoción que hace que su modelo estrella sea más atractivo que nunca.
La oferta combina varios descuentos que se acumulan sobre el precio de venta al público: 10.000 euros de descuento comercial, 4.000 euros adicionales por financiar con la entidad asociada a la marca y 2.250 euros más a través del Plan Auto+. El resultado es un precio de 29.500 euros financiando, aunque hay que leer la letra pequeña.
Para acceder a esa cifra hay que financiar un mínimo de 27.000 euros a un plazo mínimo de 60 meses, con permanencia mínima de 36 meses, a un interés TAE del 10,49 %. La entrada ronda los 2.436 euros, y las cuotas se sitúan en torno a los 552 euros mensuales. El importe total a pagar asciende a alrededor de 36.608 euros, incluyendo intereses y comisión de apertura (3,95 %). Dicho de otro modo: quien quiera pagar al contado abonará 35.750 euros (que sigue siendo un precio extraordinario), no 29.500. La promoción es válida hasta el 30 de septiembre de 2026 y se calcula sobre el nivel de equipamiento Motion, en Península y Baleares.
Existe también una alternativa a 48 meses con una última cuota de 20.459 euros, una fórmula que implica devolver el coche o abonar esa cantidad al final del plazo. En ese caso la TAE es del 10,07 % y el precio financiado de partida es idéntico: 29.500 euros.



Mitsubishi Outlander: Un PHEV con personalidad propia en la familia Renault-Nissan-Mitsubishi
Estamos hablando de la cuarta generación del Mitsubishi Outlander, presentada en octubre de 2021 y aterrizada en España y Europa en octubre de 2024. Esa demora explica algunas de sus limitaciones técnicas en materia de carga, aunque no afecta a lo que más importa al conductor.
El Mitsubishi Outlander comparte elementos estructurales con el Nissan X-Trail —la plataforma, las pantallas del salpicadero de 12,3 pulgadas para instrumentación y multimedia— pero su sistema propulsor es genuinamente Mitsubishi. El motor de gasolina es de 2.360 cm³ y desarrolla 136 CV, con distribución variable que alterna los ciclos Otto y Atkinson.
El motor eléctrico delantero aporta 116 CV, y el trasero, 136 CV, hasta sumar un total de 306 CV (225 kW). A diferencia del X-Trail, que mueve siempre las ruedas mediante el motor eléctrico usando el de gasolina como generador, el Mitsubishi Outlander puede impulsar el eje delantero con el motor térmico, el eléctrico o ambos a la vez; el trasero queda siempre a cargo del segundo motor eléctrico. El vehículo se fabrica en la planta de Okazaki (prefectura de Aichi, Japón).
La batería tiene una capacidad de 22,7 kWh. La autonomía eléctrica homologada es de 84 u 86 km según el nivel de equipamiento, y en condiciones de uso real resulta alcanzable. La recarga en corriente continua admite hasta 50 kW, lo cual está muy bien sobre el papel, pero la conexión es de tipo CHAdeMO, el estándar japonés que escasea cada vez más en los cargadores españoles, donde predomina el CCS2 europeo.



Esto hace que la recarga rápida sea en la práctica poco útil, aunque tampoco es necesaria. En corriente alterna, la potencia máxima se limita a 3,6 kW, suficiente para recargar por la noche en casa (el proceso completo requiere unas seis horas y media), pero insuficiente para sacarle partido a una parada en un centro comercial o durante una comida. Desde el sistema multimedia es posible programar las recargas por franjas horarias para aprovechar tarifas nocturnas más económicas.
Al volante del Mitsubishi Outlander PHEV: refinamiento por encima de todo
La conducción del Mitsubishi Outlander PHEV resulta agradable, si bien es un vehículo que impone un ritmo tranquilo. Especialmente sigiloso, el motor de gasolina pasa desapercibido en la inmensa mayoría de situaciones, incluso cuando gira a régimen elevado, y las sensaciones al volante se aproximan mucho a las de un vehículo puramente eléctrico. La aceleración es continua, progresiva y sin brusquedades, con una respuesta inmediata especialmente notoria ante demandas de potencia bajas y medias.
La dirección tiene es relativamente rápida, bastante aislada pero precisa. La suspensión es blanda pero no esponjosa, absorbe bien las irregularidades pero controla suficientemente los movimientos de carrocería. El resultado es un comportamiento eficaz para rutas largas y firmes irregulares, si bien no invita a atacar un tramo sinuoso a un ritmo elevado. Quienes busquen un tacto más directo o reacciones más vivas encontrarán propuestas más adecuadas en el mercado, pero para viajes en familia con plena comodidad este Mitsubishi Outlander tiene pocas alternativas a su altura.
El sistema propulsor ofrece cuatro modos de funcionamiento: eléctrico (predeterminado), híbrido, mantenimiento de carga y carga activa de la batería. Además, hay siete programas de conducción —Eco, Normal, Power, Asfalto, Grava, Nieve y Barro— que modifican la respuesta del sistema híbrido, la dirección, los frenos y el sistema de tracción total. La frenada regenerativa tiene cinco niveles de intensidad mediante levas al volante, más un botón en consola para la máxima retención; no llega a detener completamente el vehículo, pero frena hasta unos 10 km/h y hace muy cómoda la conducción urbana.


En cuanto al consumo, con la batería cargada el gasto de carburante es prácticamente nulo en circulación normal, mientras que el consumo eléctrico se sitúa en torno a los 25 kWh/100 km. Sin carga, el consumo de gasolina se mueve entre 8 y 10 l/100 km, una cifra un tanto elevada.
El habitáculo del Mitsubishi Outlander sorprende gratamente. El salpicadero tiene un diseño solvente, ni especialmente moderno ni anticuado, con buena calidad percibida tanto en materiales como en acabados. Los mandos físicos del climatizador, los botones del volante sin superficies táctiles y la ruleta de acceso rápido a menús del sistema multimedia conforman una ergonomía muy bien resuelta. Los menús de la instrumentación son numerosos y en ocasiones requieren varios pasos para llegar a la función deseada, pero las pantallas ofrecen excelente visibilidad en cualquier condición de luz.
Las plazas traseras destacan por su generosidad en longitud, anchura y altura, con puertas que abren en un ángulo muy amplio y asientos ligeramente elevados para mejorar la visión al exterior. El respaldo tiene ajuste de inclinación, hay climatizador independiente para las plazas traseras, los asientos de los extremos están calefactados y hay cortinillas laterales retráctiles. El maletero tiene 495 litros de capacidad (490 con el subwoofer Yamaha), con buenas proporciones.
La calefacción se obtiene mediante bomba de calor. En consola y maletero hay sendos enchufes Schuko de 1.500 W. La garantía es de ocho años o 160.000 km, un aspecto que le da ventaja sobre muchos rivales, aparte del hecho de que la tecnología empleada en este automóvil está ampliamente probada.



El Mitsubishi Outlander se ofrece en cuatro niveles de equipamiento: Motion, Kaiteki, Kaiteki+ y First Edition, más la serie especial Black Edition con detalles de carrocería y llantas en negro de 20 pulgadas. El Motion incluye llantas de 18 pulgadas, tapicería de tela y cuatro cámaras exteriores. El Kaiteki añade llantas de 20 pulgadas, cuero sintético, faros adaptativos, head-up display, portón eléctrico y asientos y volante calefactables.
El Kaiteki+ (la unidad probada) incorpora cuero natural, techo panorámico practicable de 93 × 70 cm, asientos eléctricos con memoria y ventilación, y el sistema de sonido Yamaha Ultimate de 12 altavoces. El First Edition suma cuero semianilina, tapizado del techo en negro y función masaje en los asientos delanteros.
Las claves del Mitsubishi Outlander PHEV
- El Mitsubishi Outlander PHEV combina 306 CV, tracción total y cinco plazas en un SUV de 4,72 metros.
- La autonomía eléctrica homologada es de hasta 86 km, con cifras reales cercanas y alcanzables en uso cotidiano.
- El funcionamiento del sistema híbrido es excepcionalmente silencioso y suave.
- La recarga rápida en CC admite 50 kW, pero usa el conector CHAdeMO, ya muy escaso en los cargadores españoles.
- La ergonomía del habitáculo es un punto fuerte, con mandos físicos bien posicionados y una excelente calidad percibida en el nivel Kaiteki+.
- Las plazas traseras del Mitsubishi Outlander son muy espaciosas
- La promoción vigente permite acceder al Outlander PHEV Motion desde 29.500 euros financiando, frente a los 45.750 del precio de catálogo.
Fotos de la prueba del Mitsubishi Outlander PHEV








