La finalización del «estado de alarma sanitario» ha puesto fin a las limitaciones de movilidad, por lo que, en principio y a menos que se produzca un rebrote, se puede circular por todo el territorio español sin impedimentos. En otras palabras, las carreteras pueden colapsarse en las fechas habituales de salida y retorno de las vacaciones en el verano, y para reducir los atascos, la DGT castigará con una multa a aquellos que obstaculicen estos carriles especiales.
A continuación, repasaremos los tipos de vías que puedes encontrarte y cómo debes circular por ellos.
Varios tipos de carriles

En primer lugar, hay que saber que existen diferentes sistemas para beneficiar la circulación del tráfico en caso de congestiones. Esencialmente, encontraremos cuatro tipos: carriles en sentido contrario al habitual, carriles adicionales, carriles reversibles y carriles BUS- VAO. Asimismo, cada uno de ellos tienen sus propias normas para utilizarlos correctamente y circular con seguridad en la vía pública.
Carril en sentido contrario al habitual
Se coloca en vías de más de un carril por sentido, y su objetivo es aliviar el tráfico o bien librar un tramo de la carretera cortado por obras. Estos carriles van delimitando por conos y casi siempre se utiliza una señalización para anunciarlos. Hay que aclarar, que solo pueden transitar turismos sin remolque o motocicletas. Excepto, por motivo de obra: en esta situación puede circular cualquier tipo de coche, salvo que se prohíba. Aquí también, los vehículos no puede adelantarse, ni atravesar la línea marcada.
Carriles adicionales

Este carril suele encontrarse en carreteras con doble sentido de circulación, ya que supone agregar una única vía adicional utilizando la superficie del arcén. Esta, también va definida por elementos temporales de señalización, como conos o balizas. Por ende, cualquier coche puede transitar por esta vía, salvo aquellos que están obligados a ir por la calzada en condiciones normales. La velocidad máxima en esta vía es de 80 km/h y la mínima de 60, aunque puede ser inferior si así está establecido previamente.
Carriles reversibles

Estos tipos de carriles no son provisionales, sino que pueden ser bidireccionales de acuerdo a la situación del tráfico. Usualmente, se encuentran en calles urbanas y están delimitadas por líneas dobles discontinúas por ambos lados mediante marcas viales. De igual forma, cualquier coche está apto para circular por la vía, y además el tope de velocidad viene marcada según el tipo de vía. Igualmente, en los carriles reversibles se puede adelantar, siempre que se circule en el mismo sentido.
Carriles BUS-VAO

Los denominados carriles para «Vehículos de Alta Ocupación» (VAO) no son provisionales y se adecuan a las condiciones del tráfico, pudiendo variar su sentido por el horario o el mínimo de pasajeros permitido. Cabe recalcar, que están destinados a vehículos de transporte de pasajeros. Por tanto, a motocicletas, coches y vehículos mixtos o autobuses, se exige que lleven más de un ocupante, aunque esto puede cambiar. En cuanto a la velocidad máxima permitida, rige la misma de la vía en el que se está situado.
Multa por circular indebidamente por estos carriles

En estos carriles se aplica el Reglamento de Circulación (RGC) con base en sus especificaciones concretas, por lo que podemos incurrir en infracciones si no cumplimos con las normas aplicadas. Por ejemplo, si invadimos el carril contiguo, no encendemos las luces o circulamos a una velocidad superior o inferior a la permitida en ellos, lo más probable es que nos hagan una multa.
Diferentes cuantías económicas

Circular en sentido contrario al señalado en los carriles provisionales o reversibles: la ley dispone que «los supuestos de circulación en sentido contrario al estipulado tendrán la consideración de infracciones muy graves». La pena es de 500 euros. Circular por encima de los 80 km/h: sobrepasarse a la velocidad establecida en este tipo de carriles es considerado una infracción grave o muy grave. Esto, puede conllevar o no la resta de puntos, además de la multa económica, que ronda entre los 200 y 500 euros.
Informarse sobre el tráfico, evita problemas

Con las tecnologías que existen actualmente, te sugerimos que planees tu ruta con anticipación usando las aplicaciones de Waze o Google Maps. En tanto, es fundamental que busques una carretera menos cargada, aunque esta sea un poco más larga. Intenta moverte por distribuidores viales en donde puedas mantener una velocidad constante, ya que bajo estas circunstancias el coche rendirá en óptimas condiciones.
























































