sábado, 13 agosto 2022

Kia EV6 GT-Line RWD. Kilovatios con cuerpo y alma

En los más de 14 años que que llevo probando coches en Motor16 jamás me había enfrentado a una prueba tan fácil de afrontar como la de este EV. Pero este sensacional eléctrico, que en algunos aspectos me ha recordado a otra de las maravillas de la firma coreana como es el Stinger, es más que un Ioniq 5 con un envoltorio distinto, el cual gustará más o menos, pero que a nadie deja indiferente. Como al igual deja su impronta al pisar la calle, hasta el punto de preguntarnos perplejos: ¿es un Kia?

Con todas las de la ley. Pero no es un Kia cualquiera, es el mejor y el más avanzado Kia de toda la historia.

Sorprende que una marca tan 'joven' como Kia tenga el vehículo eléctrico tan por la mano. Sólo hay que ver lo verdaderamente bien que van sus ya conocidos e-Soul y e-Niro. Pero el EV6 va un paso más allá. Mejor dicho, va una maratón por delante de sus hermanos eléctricos, porque para comenzar nace de una sofisticada plataforma E-GMP, la cual será empleada por otros siete de los once nuevos eléctricos que Kia lanzará de aquí a 2026. Eso son palabras mayores, además de una garantía de peso para quienes se plateen su compra a día de hoy.

Esta E-GMP es perfecta porque para comenzar emplea la tecnología de 800 voltios -el doble de la tensión a la que trabajan la mayoría de los eléctricos-, ofreciendo recargas de hasta 350 kW. Y no porque éste sea un GT-Line de batería 'gorda'. Ni mucho menos. Todos los EV6, desde su versión de acceso, son capaces de recargar kilovatios como si lo hubiéramos enchufado directamente a la central de Almaraz. A esa potencia sus baterías pasan del 10 al 80% en 18 minutos; o lo que es igual, cada 270 segundos recupera para viajar 100 kilómetros. Pero claro, todo tiene un pero, que en esta ocasión se llama España. ¿Cuántos puntos de recarga conoces que suministren esa potencia? Pues toca esperar para sacar el máximo jugo al EV6. Si bien a la hora de viajar supondrá una clara ventaja frente a sus rivales cuando la infraestructura esté al nivel tecnológico del que presume este Kia EV6.

Precio atractivo

Conocidos parte de sus entrañas nos subimos a este Kia EV6 GT-Line RWD, una versión que tiene un precio de 55.050 euros. Un regalo no es, pero si tienes en cuenta las ayudas del plan MOVES III y los descuentos hablamos de 43.300 euros. En otras palabras, 950 euros por encima del Sorento más asequible. Pero si te decantas por un Air con esta misma mecánica y ya perfectamente equipado, ahorras 4.700 euros -son 38.600 euros-. Para pensarlo, porque dar el salto al eléctrico cada vez tiene menos peros en temas monetarios.

Si por fuera parece una nave espacial, dentro no desentona, con un salpicadero donde presiden dos pantallas de 12,3 pulgadas y donde los botones físicos se reducen a la mínima expresión. Podría abrumar, pero lo cierto es que te aclimatas a ese interior en segundos. Destacar la perfecta colocación de sus pocos mandos, así como una barra por debajo de los aireadores centrales que con un toque pasa de mostrar los indicadores del climatizador a la navegación y la radio. Ingenio al poder en un habitáculo amplio no, lo siguiente. En él hay 111 botellas de medio litro, pero no las busques, porque están reconvertidas en plásticos para dar el toque 'ecofriendly' y sin ostentar de ello, como hacen algunos rivales, que además muestran poco esmero en sus acabados. Eso no sucede aquí, transmitiendo solidez como si estuviera fabricado de una sola pieza.

La posición de conducción es perfecta. Frente a nosotros tenemos unos relojes digitales cuyos gráficos varían en función del modo de conducción y un head-up display con realidad aumentada, que es de serie. Y yo que mido 1,75 metros de altura, dejo 82 centímetros para las piernas detrás, siete más que en un Audi A8.

Detalles a mejorar serían una bandeja trasera más trabajada que un sencillo estor, que además deja poca altura al maletero: 37 centímetros. Y aquí se acaban los 'peros'.

Este EV6 esconde un motor trasero -por ello libera un maletero de 52 litros delante- y unas baterías con 77,4 kWh de capacidad, la opción ideal para devorar kilómetros, porque perfecto sería el Air, que anuncia 24 kilómetros más de autonomía que este GT-Line -528 y 504 kilómetros respectivamente-, sobre todo por el uso de unos neumáticos menos desmesurados que los 255/45 R20 de nuestro protagonista -se conforma con unos 235/55 R19-.

Un Kia EV6 como único coche en casa

Como todo vehículo eléctrico su suavidad es una de sus cartas de presentación, con un silencio y un agrado que impresionan desde el minuto uno. Tanto el tacto del acelerador, como el del freno, así como su dirección (con 2,7 vueltas entre topes) poco difieren de un vehículo térmico, por lo que la aclimatación a la conducción es inmediata. En ECO esa suavidad se hace más patente porque su acelerador tiene más recorrido y la entrega de sus 168 kW (229 CV) es más progresiva.

Al arrancarlo selecciona el modo de retención 'Level 1', que no le hace pararse en seco cuando quitas gas… o vatios, con tu pie derecho. Con sus levas podemos elegir además los niveles 0 (no hay retención del motor eléctrico), 2, 3, Auto e incluso uno llamado i-Pedal, que permite conducir este EV6 sólo con el acelerador.

Además de ese modo ECO se añade el Normal y el Sport. Este último es una auténtica maravilla, para en primer lugar olvidarte de la autonomía. Sin embargo te permite pasarlo en grande con este EV6 que se comporta como un deportivo. De casi dos toneladas, pero deportivo que sorprende por su agilidad para negociar curvas y curvas a pesar de sus dimensiones -es 9 centímetros más largo que un Kia Ceed Tourer-. Su dirección no es nada lenta, aunque si algo suave, pero ayuda a dirigir su eje delantero con una gran precisión, mientras que el trasero llega a insinuarse con facilidad cuando pisamos el acelerador sin miramientos. Pero en caso de que eso suceda, ahí está la electrónica para socorrernos.

Ese comportamiento extraordinario se entiende mejor si ponemos sobre la mesa un reparto de pesos entre sus ejes de 53:47, una batalla de 2.900 milímetros o un bajo centro de gravedad ayudado porque 477 kilos; los que pesa su batería, están a solo 16 centímetros sobre el asfalto.

Mejoraría con unos frenos más resistentes -las distancias son buenas, pero se agotan rápido si les exiges-, además de con una suspensión que filtre de forma más natural y que sea menos firme, sobre todo en el modo Sport.

Corre que se las pela para tener 'sólo' 229 CV, porque en el 0 a 100 km/h emplea 0,7 segundos menos que un Volkswagen ID.4 con 204 CV, al que también recorta 1,2 segundos para recuperar de 80 a 120 km/h. Y aunque Kia dice que está limitado a 185 km/h, del kilómetro desde parado ya sale a 188 km/h, recorriendolo en apenas 28,5 segundos.

Y vamos al consumo. Los 17,2 kWh/100 km que homologa están en línea con sus rivales y son sencillos de rebajar en uso urbano. También a 90 km/h está por debajo de esa barrera, siempre que no usemos el climatizador, porque este elemento al que ahora no prestas atención porque aprovecha el calor del motor térmico, aquí gasta en torno a 2,5 kWh/100 km -para una temperatura exterior de 12 grados y una interior de 22-. A velocidad legal por autovía prepara algo más de 20 kWh/100 km, de forma que su batería te permitiría recorrer algo así como unos 368 kilómetros sin parar, lo que seguro no sueles hacer todos los días. Pero cuando abunde la carga a 350 kW será otro cantar.

LA CLAVE

Hay bastante de marketing, pero que Rafa Nadal elija un EV6 también tiene su trasfondo personal. Y lo entendemos después de conducirlo, porque no es un eléctrico cualquiera. Atrevido, espacioso, de calidad, prestacional… Lo tiene absolutamente todo para ser tu vehículo definitivo. Hasta por precio.