jueves, 7 julio 2022

La transición al vehículo eléctrico ya es inevitable

Más de dos tercios de los 14.000 compradores de vehículos nuevos en Europa que han sido encuestados en el estudio sobre movilidad eléctrica elaborado por la Plataforma para la Electromovilidad se han manifestado dispuestos a comprar un vehículo eléctrico. Según las conclusiones de dicho estudio, los vehículos impulsados por motores alimentados por energía eléctrica se convertirán en el sistema de transporte más demandado en todo el mundo en los próximos años y, en el caso de Europa, a partir de 2025 su presencia en las matriculaciones se verá exponencialmente incrementada.

Las matriculaciones de VE crecerán exponencialmente

Según los resultados de la encuesta elaborada por Element Energy para la citada plataforma que representa a más de 45 organizaciones de la industria, la sociedad civil y las ciudades en el viejo continente, las preferencias de los consumidores están cambiando muy rápidamente y el incremento de las matriculaciones de vehículos eléctricos crecerá exponencialmente a medida que los precios de estos se vayan equiparando a los de los vehículos dotados con motores gasolina o diesel.

El estudio indica que más de dos tercios de los consumidores que han comprado un cocherecientemente pensó en comprar un vehículo eléctrico. Sin embargo, fueron los costes iniciales, básicamente el precio de adquisición del vehículo, lo que les impidió disfrutar finalmente de su decisión inicial, optando finalmente por comprar un vehículo dotado con motor de combustión.

“El cambio hacia la movilidad eléctrica se está produciendo más rápidamente de lo que tanto la industria como especialmente los legisladores esperaban. Por esta razón, ahora todos debemos responder adecuadamente para asegurarnos de satisfacer las demandas de los consumidores. Es nuestra responsabilidad común garantizar en toda Europa, vivan donde vivan los compradores de coches, que estos puedan cambiar su viejo y contaminante vehículo con motor de combustión por un nuevo y sostenible vehículo eléctrico tan pronto como le sea posible”, ha comentado Amelié Pans, presidenta de la Plataforma para la Electromovilidad.

Combustibles sintéticos no son una solución

Por otra parte, y pese a los reiterados esfuerzos de la industria del automóvil por dar una oportunidad al uso de los combustibles sintéticos como una solución intermedia para permitir una transición más lenta y sostenible hacia la electrificación, el estudio ha mostrado como los consumidores rechazarán aquellos automóviles que funcionan mediante el uso de combustibles sintéticos como fuente de energía en favor de los vehículos dotados con motores eléctricos.

Pese a que la nueva generación de combustibles e-fuel no procede de combustibles fósiles, sino que utiliza para su producción fuentes de fabricación renovables y sostenibles, (se obtienen a partir de un proceso químico a partir del hidrógeno), la gran mayoría de los clientes se mantienen a favor del vehículo eléctrico, al tiempo que muestran sus reservas sobre la existencia de este tipo de combustibles, su eficacia y, en especial, su obtención a partir de fuentes de energía neutras para con el medio ambiente.

Para muchos clientes, el elevado costo de los combustibles sintéticos aumentará tanto los costos de funcionamiento de los vehículos pese a brindar a los compradores de automóviles nuevos mayores incentivos para cambiarse a un vehículo eléctrico.

Sin redes de carga, la electrificación fracasará

El informe destaca igualmente la ausencia de redes de carga adecuadas para cubrir el objetivo de descarbonización que los países europeos pretenden al implantar la movilidad eléctrica como modelo de cara al futuro. Las conclusiones del estudio muestran claramente que para el desarrollo de la movilidad eléctrica la adopción de vehículos impulsados por esta tecnología por parte de los consumidores debe estar previamente respaldada por una red de carga. Y, aunque los resultados del informe muestran que aunque hoy el acceso a la red de carga no se perciba como una barrera de entrada para este tipo de vehículos, si el despliegue de las redes públicas de puntos de carga no sigue el ritmo previsto, la transición a la electromovilidad podría verse gravemente socavada.

Por ello, “garantizar la existencia de una sólida red de estaciones de carga en toda Europa, con fácil acceso tanto a puntos de carga públicos como privados, es clave para poder garantizar que todos los ciudadanos puedan tener en un futuro cercano acceso a la electromovilidad y puedan beneficiarse claramente de las ventajas que la misma aporta”, ha declarado la presidenta de la Plataforma para la Electromovilidad, Amelie Pans.