El vehículo híbrido de batería ya no es la única alternativa en la búsqueda de la movilidad sustentable. Por ello, fabricantes y proveedores trabajan en un sistema de propulsión que combine eficientemente la pila de combustible y el hidrógeno. Con lo anterior ya dicho, el Centro Aeroespacial Alemán (DLR) presentó el IUV (Vehículo interurbano o Interurban Vehicle), capaz de ofrecer una autonomía de 1000 kilómetros.
A continuación, te contaremos en el artículo las características del descubrimiento de los investigadores.
Características del coche

Este IUV es un vehículo eléctrico de cinco metros de largo y dos metros de ancho, con espacio en el interior para cinco pasajeros. El mismo es ideal para los viajes largos de carretera, por lo que su hábitat estará alejado de las calles convencionales. Según los especialistas del DLR, este coche fue diseñado para una «conducción cómoda y sin generar emisiones en distancias de hasta 1.000 km».
Combinación de elementos

Esta innovadora unidad posee una combinación de batería y pila de combustible de hidrógeno. Aunque, el comunicado oficial de la entidad lo denomina «híbrido enchufable de pila de combustible». Entonces, por definición exacta, un híbrido emplea dos sistemas de marcha, mientras que el IUV usa los componentes mencionados anteriormente para mover el rodado, almacenando la energía en vías diferentes. Igualmente, la designación «enchufable» empleada por la DLR, quiere decir que la fuente se puede recargar con cable.
Detalles mecánicos del IUV

Cabe destacar, que la batería de este ejemplar es más grande de las que se implementan habitualmente en un híbrido enchufable. En tanto, su motor de combustión interna posee una capacidad de 48 kWh. Este se encuentra instalada en la parte trasera del coche, mientras que los barriles de hidrógeno, con espacio de 7,5 kg, están alojados en la zona inferior de la carrocería, donde originalmente se ubica la batería en los eléctricos.
Un coche con larga autonomía

Hay que aclarar, que DLR ha proyectado una autonomía de 1.000 kilómetros para su coche. Para ello, diseñó una estructura de gestión de energía de alta efectividad que almacena los hidruros metálicos. Que utiliza parte de la diferencia de presión, entre el tanque de hidrógeno y la celda de combustible. Esta acción es la responsable de que la fuerza del vehículo no proceda totalmente de la batería.
Materiales de construcción ligeros

Entre otras medidas, el Centro de Investigación ha aplicado otros factores para aumentar la agilidad del coche (materiales de construcción ligeros). En vacío, el IUV pesa aproximadamente 1.500 kilogramos, pues la estructura de carrocería tiene solo 250 kg (una cuarte parte por debajo del estándar de híbridos). Todo esto, es posible gracias a la utilización de plásticos reforzados con fibra y aluminios en lugares convenientes, sin necesidad de cables ni peso adicional.
Su diseño final aún no está listo

Asimismo, las imágenes anteriores que pudimos observar sobre el coche son solo una interpretación de como los expertos de DLR podrían imaginar un formato final. Puesto que, el diseño presentado puede sufrir modificaciones tanto en su exterior como en el interior. Además, también han facilitado el desarrollo de componentes y tecnologías clave para realizar mediciones reales en el banco de pruebas para continuar con el perfecto desarrollo.
Antecedentes positivos

Ya a finales del 2020, el DLR exhibió al público el Safe Light Regional Vehicle (SLRV). Un pequeño coche eléctrico biplaza desplazado por una celda de combustible de hidrógeno cuyo diseño lo hacía infalible en las calles. Este, contaba con una plataforma tecnología para movilidad individual, silenciosa y sin emisiones de gases a nivel local. Su peso era menos de la mitad de una tonelada y fue un vehículo especialmente creado para desplazamientos cortos.
¿Cuántos coches eléctricos hay en el Europa?

Conforme a la base de datos de ACEA, que ha publicado su radiografía completa del vehículo europeo, en el continente solo el 0.5% de los coches que se utilizan son eléctricos. Mientras, mundialmente se estima que hay más de 16 millones de este tipo de unidades en las carreteras. Aunque, el número no parezca increíble, en los últimos años ha crecido más del 300%.






























































































