La planta de SAIC en As Pontes supera el filtro de Comercio y abre la vía a fabricar comerciales eléctricos en Galicia. La autorización de inversión extranjera desbloquea la sociedad con la que el grupo pedirá suelo en el Puerto de Ferrol.
La Dirección General de Comercio Internacional e Inversiones, dependiente del Ministerio de Economía, ha concedido la autorización de inversión extranjera (FDI) a nombre de SAIC Motor HK Invest Limited. Con ese permiso, el grupo podrá constituir una sociedad vehículo instrumental y solicitar la concesión de ocupación y actividad en la dársena ferrolana.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: el proyecto condiciona a medio plazo cuántos comerciales eléctricos llegan al mercado español y con qué plazos de entrega, en un segmento que hoy se abastece por importación.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: producción industrial dentro de la UE, más de 300 empleos previstos y efecto tractor sobre proveedores locales. En contra: la autorización como proyecto estratégico no se espera antes del último trimestre de 2027; la concesión portuaria depende de un acuerdo económico con Amper; y no hay modelos, volúmenes ni tarifas confirmadas.
- Datos técnicos clave: inversión inicial de alrededor de 200 millones de euros que se elevará al unir las dos fases; más de 300 puestos de trabajo; producción prevista de vehículos eléctricos e híbridos; sin datos publicados de modelos, capacidades de carga ni precios.
Qué ha autorizado Comercio y qué queda por firmar
La autorización recibida es el primer paso administrativo, no el último. Antes de que SAIC pueda ocupar la parcela del Puerto de Ferrol, Amper —titular actual de la concesión— debe renunciar a ella, y para eso negocia con la Xunta una compensación económica.
En paralelo, el Gobierno gallego mantiene abierta la tramitación ambiental mientras el grupo completa la documentación del proyecto integral. SAIC ha decidido unir las dos fases y acometerlas a la vez: la inversión inicial de la primera fase, de alrededor de 200 millones de euros, se elevará, y el empleo previsto —más de 300 puestos— crecerá también.
El visto bueno de Comercio despeja la inversión, aunque la parcela portuaria, la declaración ambiental y el calendario seguirán marcando los plazos del proyecto.
La Xunta trabaja con la previsión de declarar el proyecto PIE (Proyecto Industrial Estratégico) en el último trimestre de 2027, si no surgen inconvenientes. Alfonso Rueda, presidente autonómico, ha celebrado el visto bueno del Ministerio de Economía con prudencia: quedan trámites y en el procedimiento intervienen dos administraciones. Se declara optimista sobre el cierre.
Sobre el papel, el proyecto contempla la producción de vehículos eléctricos e híbridos del grupo, que la información publicada vincula a la marca MG. En el canal profesional, la marca con la que SAIC cubre el terreno de los comerciales es Maxus.
Por qué importa al profesional: suministro, plazos y precios
Para el gestor de flota, la noticia no es el hormigón. Es la posibilidad de que, a partir de 2028, exista en España un volumen de comerciales eléctricos producido en la UE, con plazos de entrega más cortos y una logística menos expuesta que la importación desde Asia.
Hoy la gama eléctrica que el grupo comercializa en España bajo la marca Maxus llega por vía de importación. Producir en Galicia acortaría la cadena de suministro y el tiempo de reacción ante pedidos de flota, dos variables que en licitaciones y renovaciones anuales pesan tanto como el precio.
Eso sí: la cercanía no garantiza por sí sola un precio mejor. El coste final depende del volumen de producción, del mix de modelos, del contenido local y de los costes energéticos y laborales de la planta, cuatro incógnitas que el proyecto no ha detallado.
Los hitos que conviene vigilar:
- Acuerdo entre Amper y la Xunta: sin compensación no hay renuncia a la concesión, y sin renuncia no hay suelo en el Puerto de Ferrol.
- Autorización ambiental: la Xunta la tramita mientras SAIC cierra la documentación del proyecto integral.
- Declaración como PIE: previsión en el último trimestre de 2027, con el calendario de obra aún por detallar.
Veredicto profesional: a quién le cambia el plan y a quién no
Para quien tenga que renovar furgonetas en 2027, la noticia no cambia nada: no hay modelo, ni versión, ni tarifa, ni fecha de producción confirmada. La decisión se toma con el catálogo que ya está en los concesionarios, importado y con plazos marcados por el transporte marítimo.
La utilidad es otra: sirve para planificar. Una flota que renueve a partir de 2028 puede incorporar al radar la opción de un comercial eléctrico fabricado en España, con lo que eso implica en plazos de entrega y disponibilidad de recambios. En reparto urbano, los criterios que deciden siguen siendo la autonomía en ciclo urbano y la carga útil de cada configuración.
Lo que no conviene dar por hecho: ni modelos, ni volúmenes anuales, ni fecha de arranque de la producción. El proyecto acumula tres dependencias —compensación a Amper, concesión portuaria y autorización ambiental— y ninguna está cerrada. Un retraso en cualquiera de ellas mueve el calendario completo y, con él, la planificación de quien tenga previsto electrificar su flota en 2028. Tampoco hay confirmación sobre la red de proveedores ni sobre el grado de integración local, factores que determinan el coste real por unidad.
El próximo hito que conviene seguir es la declaración como proyecto industrial estratégico. Si se cumple la previsión, el proyecto entrará en fase industrial; hasta entonces, la compra de comerciales eléctricos se sigue decidiendo con el catálogo disponible.

