Ramón Ledesma fue, entre los años 2004 y 2012, subdirector general de Normativa y Recursos de la Dirección General de Tráfico (DGT). Bajo su cargo se inauguró uno de los proyectos más efectivos para reducir las infracciones en carretera: el carné por puntos. Este sistema se inauguró en 2006 y consiguió concienciar a los conductores de la necesidad de mantener un comportamiento ejemplar en la carretera.
Baja su mandato también se creó el centro de tratamiento automatizado de denuncias en León. Aunque ya está fuera de los organismos oficiales de tráfico, sigue ligado al mundo de la seguridad vial, y desde su experiencia considera que es prioritaria una reforma de la DGT.
La siniestralidad en las carreteras sigue en aumento
Ramón Ledesma sigue concienciando de la importancia de cumplir las normas en carretera desde su posición como consejero asesor de Pons Seguridad Vial. El número de fallecidos en accidentes de tráfico aumentó un 4%, un incremento que preocupa mucho a este experto en seguridad vial.
Ledesma considera que “La siniestralidad de la carretera en España ha entrado en modo tarifa plana donde romper la tendencia no va a ser fácil”, es decir que hay unas cifras de accidentes instauradas que difícilmente se van a poder reducir con los medios y la estrategias actuales. El antiguo director General de la DGT considera que una reformulación de el ministerio de movilidad y la jefatura de Tráfico podrían ayudar a romper esta tendencia.

Considera que hay que crear una nueva agencia que absorba a la DGT
En opinión de Ramón Ledesma, el hecho de que la Dirección General de Tráfico se englobe dentro del Ministerio del Interior, ostentando un rango de centro administrativo y no político, colocan a la DGT en “una posición muy complicada para abordar los retos de la próxima década”.
Según este experto: “es una anomalía que el organismo que sabe y está preparado para que la Movilidad no esté en el Ministerio de Movilidad”, considera que resulta más estridente aún que la DGT “no tenga la máxima posición decisoria” para regular los retos que están por venir.

La DGT necesita estar en las altas esferas para poder tomar decisiones trascendentales
Entre esos retos que afectan a la seguridad vial Ledesma destaca cuatro: “la regulación del vehículo conectado, las restricciones circulatorias derivadas de las zonas de bajas emisiones, el pago por uso de las infraestructuras o mayores consecuencias sobre los conductores por el uso del móvil”.
Asevera que las decisiones en todos estos campos solo pueden ser dirigidas desde las más altas esferas, y para ello la DGT debe estar presente en todas ellas. Por eso la solución organizacional que propone Ledesma es la creación de la Agencia Estatal de Movilidad, con rango de Secretaría General, en el ámbito del Ministerio de Movilidad.

“La DGT empieza a dar síntomas de agotamiento”
Este exmiembro de la DGT, que ahora dirige Pere Navarro, considera que el trabajo que ha realizado la DGT, después de ser creada en los años 60 dentro del Ministerio del Interior para regular y ordenar la circulación, “ha cumplido su función hasta ahora, pero empieza a dar síntomas de agotamiento, fundamentalmente derivado de su posición institucional”. Ledesma también se atreve a dar algunas claves que el implementaría en las Ley de Tráfico para intentar reducir esas preocupantes cifras de siniestralidad.

Reducción en 5km/h del límite para perder puntos
Ramón Ledesma, en nombre de Pons Seguridad Vial, propone bajar 5 km/h el límite para perder puntos en las vías interurbanas. La norma actual es muy benevolente con la pérdida de puntos que afecta a los excesos de velocidad. Solo se sustraen puntos del carnet a los conductores que superan la velocidad en 20 km/h en ciudad, y en 30 km/h en carretera.
Esta reducción conllevaría que se pierdan puntos a partir de 146 km/h, en vez de en los 151 km/h actuales en el caso de autovías y autopistas (donde el límite genérico son 120 km/h). En carreteras secundarias, si está medida se llevara a cabo se colocaría en 115 km/h la detracción de puntos en las carreteras secundarias, (donde no se pueda pasar de 90).

Polémica medida para los conductores que usan el móvil al volante
Otro de las infracciones que más preocupa a este asesor es la utilización del móvil al volante. Para ello propone una medida que sería muy polémica entre los conductores, pero que en cambio adorarían las compañía aseguradoras.
Ledesma plantea la inclusión del derecho de repetición en la Ley del Seguro cuando los conductores vayan utilizando el móvil al volante. Es decir, que si se demuestra que el conductor sufrió un accidente por la imprudencia de ir utilizando su teléfono, el infractor tenga que sufragar los gastos ocasionados a su aseguradora, algo similar a lo que ocurre con los conductores ebrios. También sugiere que se rebaje el límite de velocidad en 20 km/h en caso de incidencia o la generalización de los pasos de peatones elevados para que disminuyan los atropellos.














































































































