Cada año, miles de conductores sufren una subida inesperada en su prima de seguro por un error al rellenar el parte amistoso. Un cruce de datos incorrecto o una firma precipitada pueden traducirse en que el próximo recibo llegue hasta un 30 % más caro. La buena noticia es que con unos minutos de atención y unos pasos claros, puedes evitar ese disgusto.
Rellena cada campo sin dejar dudas
La DGT recomienda rellenar el documento con calma y letra clara. Estos son los puntos que no pueden fallar:
- Datos del conductor y del vehículo. Anota nombre, DNI, matrícula, marca y modelo de ambos coches implicados, así como el nombre de la compañía aseguradora y el número de póliza. Un número de póliza incompleto o equivocado ralentiza la tramitación y puede generar malentendidos.
- Circunstancias del accidente. Marca con claridad las casillas del croquis (adelantamiento, cambio de carril, semáforo…). Si tienes dudas, añade una breve descripción en el apartado de observaciones. La DGT insiste en la utilidad de dibujar un esquema manual, aunque el propio parte ya incluya casillas, para reflejar con precisión la posición de los vehículos.
- Testigos y firma. Si hay testigos, incluye sus datos de contacto. Firma el documento solo cuando estés de acuerdo con la versión de los hechos. Si discrepas, no firmes; escribe ‘disconforme’ en el apartado de observaciones y entrega una copia a tu aseguradora explicando tu versión.
Firma con cabeza: así influye en tu bonus malus
El bonus malus —el sistema que premia a los conductores sin siniestros con descuentos y penaliza a quienes los sufren— está directamente relacionado con lo que declares en el parte. Si firmas asumiendo la culpa, la aseguradora aplicará el siniestro a tu cuenta y perderás un escalón en el sistema de bonificaciones. En la siguiente renovación, tu prima puede aumentar entre 100 y 400 euros, dependiendo de la compañía y de tu historial anterior.
Cuando el accidente no es responsabilidad tuya, el parte sigue siendo útil para dejar constancia de lo ocurrido, pero conviene que la otra parte asuma su responsabilidad por escrito. Si hay conflicto sobre quién tuvo la culpa, mejor no firmar y escribir ‘disconforme’. De ese modo tu aseguradora podrá defender tu versión sin que un documento firmado te perjudique.
Lo que debes saber antes de entregar el parte a la aseguradora
Una vez rellenado, dispones de siete días para entregarlo a tu compañía. Aprovecha ese plazo para revisar los datos, tomar fotos de los daños y, si es posible, enviar un croquis adicional dibujado a mano. Las compañías cruzan la información de ambos partes; si hay discrepancias, la peritación se alarga y la resolución puede demorarse meses.
Además, recuerda que el parte amistoso es un documento de declaración de hechos, no una aceptación de pago. La aseguradora valora después si procede indemnizar. Por eso, ser preciso y no firmar a ciegas protege tu bolsillo a largo plazo, sobre todo si cuentas con muchos años de bonificación.
La firma en el parte amistoso convierte una declaración de buena fe en un compromiso que puede costar cientos de euros en la siguiente renovación: si tienes dudas, escribe ‘disconforme’.
📌 El seguro al detalle
- Qué ofrece este conocimiento: una guía práctica para rellenar el parte amistoso sin errores, proteger tu bonus malus y evitar subidas innecesarias de prima.
- A quién va dirigido: a cualquier conductor de coche que haya sufrido un golpe leve y quiera saber cómo gestionar el trámite sin perjudicar su bolsillo.
- Cuánto cuesta: no es un producto comercial, pero una firma precipitada puede elevar tu prima anual entre 100 y 400 euros, según la aseguradora y el historial de siniestros.


