Circular con los neumáticos por debajo de 1,6 milímetros de dibujo puede costarte una multa de 200 euros y, además, no pasarás la ITV. Con las temperaturas del asfalto que en verano superan los 60 grados centígrados, la presión interna aumenta y la banda de rodadura se desgasta más rápido, lo que multiplica el riesgo de reventón.
El calor extremo no solo incrementa la presión de inflado —el aire se expande— sino que altera las propiedades del caucho y acelera el desgaste. Por eso, revisar los neumáticos en verano no es una opción: es la medida más barata para evitar un susto y una sanción.
¿Por qué el calor pone al límite a los neumáticos?
En pleno verano, el asfalto puede alcanzar una temperatura el doble de la ambiental. Cuando los neumáticos ruedan sobre él, su temperatura de trabajo se dispara. El resultado inmediato es un aumento de la presión interna porque el aire del interior se expande, lo que reduce la superficie de contacto con la carretera y la adherencia. A mayor presión, menor pisada y más distancia de frenado.
Además, las altas temperaturas alteran los compuestos de caucho y aceleran el desgaste de la banda de rodadura, sobre todo en trayectos largos o a velocidad alta. Según los fabricantes de neumáticos, si a ello se suma una presión inferior a la recomendada, una carga excesiva o daños no detectados, el riesgo de fallo estructural se multiplica: el temido reventón puede aparecer en el momento menos esperado.
Checklist rápida
| # | Qué revisar | Detalle clave |
|---|---|---|
| 1 | Presión en frío | Medir una vez al mes, con los neumáticos fríos y ajustar según las cifras del manual del coche (no las del flanco del neumático). |
| 2 | Profundidad del dibujo | El mínimo legal en toda la banda es de 1,6 milímetros. Una moneda de un euro introducida en el surco no debe dejar ver el borde dorado. |
| 3 | Daños visibles | Busca cortes, abultamientos, desgaste irregular o signos de envejecimiento. Si los detectas, acude a un profesional. |
La multa de 200 euros y el suspenso en la ITV
El Reglamento General de Circulación y la DGT son claros: circular con los neumáticos por debajo de la profundidad mínima de 1,6 milímetros es una infracción grave. La sanción asciende a 200 euros —100 euros si se paga en los primeros 20 días— y, además, te expones a que los agentes inmovilicen el vehículo si consideran que hay peligro para la seguridad.
En la ITV el criterio es más exigente: un neumático con el dibujo en el límite legal se califica como defecto grave y obliga a repetir la inspección. El año pasado, según los informes de la Inspección Técnica de Vehículos, los defectos en los neumáticos figuraron entre las causas más frecuentes de rechazo en las estaciones de toda España. No revisarlos antes de pasar la ITV es uno de los errores más caros que puedes cometer: tocará abonar la tarifa otra vez y, si te paran en carretera, la multa se suma al susto.

Cómo revisarlos en casa y cuándo ir al taller
La buena noticia es que comprobar el estado de los neumáticos te llevará menos de cinco minutos y no necesitas herramientas complicadas. Eso sí, hazlo siempre con las ruedas en frío: después de circular, el aire caliente falsea la lectura de presión.
El procedimiento es sencillo:
- Presión: usa un manómetro —los hay de bolsillo por menos de 10 euros— y ajusta cada rueda al valor recomendado por el fabricante del coche. Esa tabla suele estar en la tapa del depósito de combustible o en el marco de la puerta del conductor. No te fíes de la cifra del flanco: esa es la presión máxima, no la óptima.
- Profundidad del dibujo: un medidor específico cuesta poco y es muy preciso; en su defecto, la moneda de un euro es un truco fiable. Introduce la moneda en el surco principal: si el borde dorado queda oculto, la profundidad supera los 2,8 milímetros, margen de sobra. Si asoma, el dibujo está cerca del límite de 1,6 milímetros y debes plantearte el cambio inmediato.
- Inspección visual: pasa la mano por la banda de rodadura y los flancos buscando cortes, deformaciones o testigos de desgaste. Cualquier bulto o grieta exige pasar por el taller.
En cuanto a la alineación y el equilibrado, déjalos en manos de un profesional. Un volante que vibra o un coche que tiende a irse hacia un lado son síntomas de que algo no va bien. Acudir a un taller de confianza te costará entre 50 y 80 euros por eje, pero te ahorrará un desgaste prematuro.
El neumático es el único punto de contacto con el asfalto: mantener la presión correcta y el dibujo por encima del mínimo legal no solo evita multas, reduce la distancia de frenado y te protege en una frenada de emergencia.
🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento
- Lo que debes revisar: presión en frío cada mes, profundidad del dibujo (mínimo 1,6 milímetros) y daños visibles en banda y flancos.
- Cómo hacerlo: con el coche parado y los neumáticos fríos, usa un manómetro y un medidor de profundidad; la inspección visual puedes hacerla tú mismo, pero ante cualquier deformación, visita un taller de confianza.
- Cuánto cuesta: la multa por neumáticos gastados alcanza 200 euros (100 euros con pronto pago). Revisarlos a tiempo no cuesta nada; una alineación o cambio de cubiertas oscila entre 50 y 150 euros por eje según el modelo.


