El desinterés por el carnet de conducir, cada día mas acentuado en los jóvenes, e incluso adquirir un vehículo, interviene como uno de los factores principales en las medidas de subvención, que algunas comunidades autónomas aplican, para incentivar este proceso y la empleabilidad de las nuevas generaciones.
Un caldo de cultivo desmotivador

En el escenario económico actual, si hay un sector de la población que lo sufre de manera especial, por lo que de implicación tiene en su futuro, son los jóvenes. Paro juvenil elevado, incertidumbre laboral, sueldos bajos y los altos costes de la vida, para emprenderla de manera independiente, conforman el caldo de cultivo para una desmotivada juventud, que por otra parte esta inmersa en la capacitación tecnológica mas desarrollada de la historia y que les confiere aptitudes que se están desaprovechando.
Tanto es así que, por una parte la transformación del mundo laboral, desde la aportación de las nuevas formas de trabajar, gracias a la red e internet(teletrabajo, redes sociales), y de otra, la concienciación medioambiental, ponen en la mente de un porcentaje muy alto de jóvenes, la posibilidad de renunciar al carnet de conducir, apoyándose en vehículos de sostenibilidad plausible, para desarrollar sus actividades y renunciando así a la importancia de este permiso, en un curriculum vitae, para acceder a muchos puestos de trabajo.
Un permiso demasiado caro

Obtener el carnet de conducir resulta para la mayoría de los jóvenes un gasto mas que extraordinario. Las tasas a la administración y los gastos de autoescuela pueden llegar a los 1.000 euros de media, dependiendo del tiempo de practicas o de las veces que lo intenten, por suspender en una primera ocasión.
Todo esto, y por que no decirlo, la falta cada día mas evidente de conductores que puedan satisfacer la demanda del sector publico/privado de profesionales, es la causa por la que algunas comunidades autónomas han decidido subvencionar los gastos de obtención del carnet, especialmente para jóvenes, siempre en edad de inserción laboral.
Varias comunidades autónomas quieren mejorar la empleabilidad de los jóvenes y facilitar el pago del permiso de conducir a través de subvenciones directas o préstamos que facilitan el desembolso económico que supone pagar el permiso.
En la comunidad de Galicia

La Xunta es uno de los órganos autonómicos más activos en esta línea de subvenciones. La última convocatoria cerró en octubre del año pasado con un presupuesto de 761.000 euros y subvenciones de 400 euros para el permiso B, 650 euros para el C de camión y 1.300 euros para el D de autobús. Se presentaron más de 3.500 jóvenes y todo parece apuntar a que habrá una cuarta convocatoria este año.
Los requisitos para disfrutar de estas ayudas eran tener más 18 años, sin límite máximo de edad, estar empadronado en la comunidad autónoma desde hace un año e inscritos en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil.
Ayudas al carnet de conducir en Cantabria y Valladolid
El Gobierno cántabro también concede ayudas a la obtención del carnet de forma anual. La última convocatoria acabó el verano pasado y se subvencionaron los permisos A2, A, B, B + E, C1, C1 + E, C, C + E, D1, D1 + E, D, D + E, LCM. Es decir, también de moto y remolque. Las ayudan fueron de 200 euros para cada solicitante y se repartieron un total de 100.000 euros el año pasado.
La Diputación de Valladolid publicó el año pasado una línea de ayudas para mujeres residentes en municipios de la provincia con menos de 20.000 habitantes. Eran de hasta un máximo de 400 euros para el permiso B para servicio público de transporte, un máximo de 700 euros para el carnet tipo B general y hasta los 1.500 euros de ayuda para la obtención de los tipos C y D.
Los préstamos para el carnet de La Rioja

La Rioja no concede ayudas directas, pero sí da préstamos sin intereses para que los jóvenes puedan pagar más cómodamente el carnet. Hay que tener entre 18 y 30 años, estar empadronado desde hace mínimo 5 años en La Rioja, tener el Carné Joven y presentarse a la obtención del carnet de conducir por primera vez.
El préstamo podrá ser de hasta 2.000 euros en el caso del permiso de conducción B (turismos y motos de hasta 125 cc) y de hasta 3.000 euros para los permisos profesionales de conducción. El plazo máximo de amortización es de 36 meses, sin intereses.





















































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