El BMW Speedtop, una de las creaciones más exclusivas de la marca bávara en los últimos años, ha sido fotografiado prácticamente al descubierto durante una nueva fase de pruebas. Es la primera vez que nos lo encontramos rodando, tras conocer su prototipo, y ya lo hemos visto sin apenas camuflaje, en lo que parecer ser una unidad muy cercana a la de producción.
Este espectacular shooting brake, basado en la Serie 8 y presentado recientemente en el Concorso d’Eleganza Villa d’Este, llegará a producción en una serie limitada de tan solo 70 unidades; por supuesto, todas ellas ya adjudicadas a sus futuros propietarios.
Aunque la firma bávara lo mostró inicialmente como un concept car, la firma alemana confirmó poco después su fabricación en serie muy limitada. El elevado precio, que se sitúa por encima de los 500.000 euros (de hecho, más cerca de 600.000 euros), no ha sido un obstáculo para los coleccionistas, que han agotado toda la producción incluso antes del inicio de las entregas. En los últimos años hemos conocido otras creaciones de este tipo, como el 3.0 CSL creado para celebrar el 50 aniversario del departamento de vehículos deportivos M.
Foto: SHProshots
En el apartado mecánico, BMW únicamente ha confirmado que el Speedtop utilizará el motor V8 más potente disponible actualmente en su gama. Todo apunta al conocido bloque 4.4 litros V8 biturbo empleado en otros modelos de altas prestaciones de la marca, con una potencia de 625 CV y asociado a una transmisión automática de ocho velocidades y un sistema de tracción total.
Las últimas imágenes espía muestran al Speedtop circulando con un nivel mínimo de camuflaje. Únicamente el techo permanece parcialmente cubierto, permitiendo apreciar con claridad unas líneas que se mantienen prácticamente idénticas a las del prototipo original.
En la parte frontal destacan los estilizados grupos ópticos y la característica parrilla de doble riñón, acompañada por molduras brillantes y elementos horizontales que se repiten en las entradas de aire. El largo capó, el parabrisas muy inclinado y la suave caída del techo refuerzan la elegante silueta de shooting brake.
Foto: SHProshots
El perfil mantiene detalles exclusivos como el marco metálico que rodea la superficie acristalada y que integra los tiradores de las puertas. Las fotografías también revelan unas llantas de diseño específico que podrían corresponder ya a la configuración definitiva del modelo de producción. La zaga presenta ligeras modificaciones respecto al concept, incluyendo sensores de aparcamiento y pequeños ajustes en el paragolpes.
Por desgracia, no ha sido posible captar imágenes del habitáculo, aunque todo apunta a que tomará como base el interior de la Serie 8. Eso sí, BMW elevará notablemente el nivel de exclusividad mediante materiales de máxima calidad, una ejecución artesanal y detalles específicos, entre ellos revestimientos de cuero adicionales para el techo y la zona de carga.
Con esta configuración, el exclusivo shooting brake debería ofrecer unas prestaciones muy similares a las del BMW Skytop, incluyendo una aceleración de 0 a 100 km/h en torno a los 3,3 segundos.
El BMW Speedtop representa una de las propuestas más singulares de la marca en la era moderna: una combinación de diseño artesanal, producción ultralimitada y mecánica de altas prestaciones destinada a convertirse en una auténtica pieza de colección desde el mismo momento de su lanzamiento.
La Bushwakka Kamelback 4 nace para quienes buscan una forma de viajar que combine aventura real y comodidad sin recurrir a remolques ni accesorios aparatosos. Basada en un Toyota Land Cruiser Serie 79 de doble cabina, esta camper sustituye por completo la parte trasera del pick‑up de la casa japonesa por un módulo de aluminio diseñado desde cero para expediciones largas y terrenos exigentes. No es una célula desmontable ni un añadido atornillado: es una transformación integral que convierte al incombustible Land Cruiser en un vehículo autónomo, robusto y preparado para vivir varios días lejos de cualquier infraestructura. Su planteamiento se sitúa justo entre el camping tradicional y la exploración pura, ofreciendo un equilibrio muy atractivo para quienes quieren ir más allá sin renunciar a cierta comodidad.
La principal evolución respecto al modelo anterior está en su capacidad para alojar a cuatro personas. La Bushwakka Kamelback 4 incorpora un techo elevable que esconde una segunda cama, sumándose a la zona de descanso inferior plegable. Esto permite que una familia o un pequeño grupo viaje y duerma con espacio suficiente, algo poco habitual en campers compactas basadas en todoterrenos. El acceso mediante una puerta trasera de altura completa facilita moverse de pie en el interior, y una vez desplegado el campamento, el techo se eleva, las camas se preparan en segundos y el toldo de 180 grados crea una zona exterior protegida que amplía notablemente el espacio habitable. El resultado es un refugio móvil sorprendentemente versátil para su tamaño.
La obra de Bushwakka cuesta más de 28.000 euros al cambio… sin contar el coche
En el apartado práctico, Bushwakka ha integrado una cocina totalmente equipada para cuatro personas, con vajilla, cubertería, estufa de gas portátil de dos fuegos y espacio para un frigorífico de hasta 90 litros. El sistema de agua caliente se alimenta de un depósito de 90 litros, aunque también puede conectarse a una fuente externa para conservar las reservas internas. Entre los elementos opcionales destaca una cabina de ducha abatible de un metro por un metro, con techo, desagüe e iluminación LED, además de accesorios como baca, extensiones de escalera o mesa plegable. La autonomía eléctrica está garantizada gracias a un sistema de baterías de litio con inversor, múltiples tomas de corriente, iluminación LED y la posibilidad de montar paneles solares de 380 W en el techo, lo que permite mantener todos los sistemas funcionando durante días.
La estructura de la camper está fabricada en aluminio de calidad marina y se monta directamente sobre el chasis del Land Cruiser, con compartimentos sellados y herrajes reforzados pensados para soportar condiciones extremas. Todo ello convierte a la Kamelback 4 de la compañía sudafricana en una opción seria para quienes buscan un vehículo capaz de adentrarse en terrenos complicados sin comprometer la seguridad ni la autonomía. Su precio ronda los 547.000 rands sudafricanos (unos 28.750 euros) sin incluir el vehículo donante, una cifra elevada pero coherente con lo que ofrece y, desde luego, más razonable que enfrentarse a un rescate en mitad de una zona remota por viajar con un vehículo inadecuado.
En cualquier automóvil, cuatro pequeñas superficies de contacto entre el caucho y el asfalto son todo lo que media entre la mecánica y la carretera. En el caso del Bugatti Tourbillon y su sistema propulsor híbrido de 1.800 CV, la precisión en esa conexión adquiere una dimensión radicalmente distinta. El proceso de validación de los neumáticos del nuevo hipercoche de Molsheim se ha documentado en el último episodio de la docuserie ‘A New Era’, en el que el equipo de desarrollo se desplaza hasta las instalaciones de pruebas de Michelin en Ladoux, Francia, para identificar la especificación definitiva de un neumático concebido exclusivamente para este modelo.
La visita al centro de Ladoux forma parte de un programa de validación más amplio que ha llevado al Tourbillon desde los circuitos de hielo de Suecia hasta el óvalo de alta velocidad de Nardò, en Italia. Cada fase aporta datos esenciales para afinar el comportamiento del vehículo antes de que arranque la producción en serie.
Al frente de este proceso se encuentra Miroslav Zrnčević, piloto jefe de pruebas y desarrollo. Su función consiste en coordinar el trabajo de los distintos equipos de ingeniería -dinámica de vehículo, controles, sistemas electrónicos- y traducir las sensaciones de conducción en parámetros técnicos medibles. “Si fuera una cocina, yo sería el catador”, describe Zrnčević sobre su papel en el proyecto.
De múltiples conceptos a tres candidatos
La misión en Ladoux tenía un objetivo claro: determinar la especificación óptima entre una serie de neumáticos desarrollados a medida para el Tourbillon. El proceso arrancó con varios conceptos de cubierta delantera y trasera, que fueron progresivamente refinados mediante evaluaciones cruzadas hasta que se identificó la combinación ideal. Para cuando el equipo llegó a las instalaciones francesas, meses de trabajo de simulación y desarrollo conjunto con Michelin habían reducido el campo a tres juegos de neumáticos de desarrollo específico. Los circuitos especializados de Ladoux permitieron evaluar cada opción en una amplia variedad de escenarios, desde la toma de curvas a alta velocidad hasta las evaluaciones de comportamiento dinámico.
Foto: Bugatti
Para obtener una imagen completa del rendimiento de cada cubierta, el equipo combina mediciones objetivas —datos de agarre y características de manejo— con la retroalimentación subjetiva de los pilotos, que valoran cómo se traducen esas características en la personalidad de conducción del Tourbillon.
La colaboración con Michelin arrancó con el Veyron
El proyecto representa el capítulo más reciente de una alianza entre Bugatti y Michelin que se remonta a los orígenes del Veyron. A lo largo de cada generación de hipercoche, la marca de Molsheim ha trabajado con la firma francesa para evolucionar la tecnología de neumáticos en respuesta a las crecientes exigencias de sus modelos.
El Tourbillon plantea el reto más elevado hasta la fecha. Frente a su predecesor, todos los parámetros de rendimiento -potencia, aceleración, velocidad máxima- han aumentado, lo que ha exigido una solución de neumático enteramente nueva. En lugar de adaptar un producto existente, Bugatti y Michelin han desarrollado conjuntamente unas cubiertas específicas capaces de proporcionar la estabilidad y el rendimiento requeridos en un rango de uso excepcionalmente amplio.
Foto: Bugatti
El proceso de desarrollo implica una cooperación estrecha entre los ingenieros de Bugatti y los diseñadores de neumáticos de Michelin, convirtiendo las impresiones subjetivas desde el volante en objetivos de ingeniería mensurables que se refinan a lo largo del programa.
El neumático, el componente que define todo lo demás
Para Zrnčević, la importancia del neumático dentro del proceso de desarrollo global no admite comparación con ningún otro componente. Por encima de la sofisticación del tren motriz, el chasis o los sistemas electrónicos del Tourbillon, todo depende en última instancia de esas cuatro superficies de contacto. “El neumático es la parte más importante”, subraya el piloto de pruebas. “Solo hay cuatro pequeñas zonas de contacto entre el coche y el suelo. Lo que ocurre ahí define todo lo demás.”
Uno de los mayores retos del proyecto ha sido el factor tiempo. El desarrollo de los neumáticos tuvo que avanzar en paralelo con la evolución del propio vehículo, lo que obligó a tomar decisiones antes de que todos los sistemas hubieran alcanzado su madurez definitiva. “El coche y sus sistemas están en un nivel de madurez determinado, no necesariamente el óptimo para elegir el neumático, pero hay que hacerlo porque la producción y validación de la cubierta requiere tiempo”, explica Zrnčević.
Foto: Bugatti
En paralelo al programa de pruebas físicas, el desarrollo del Tourbillon ha dependido en gran medida de la simulación. Los ingenieros trabajaron durante más de tres años en entornos virtuales antes de llegar a la fase de validación final. Los datos objetivos obtenidos en Ladoux se contrastan con la retroalimentación de los pilotos acumulada durante semanas de pruebas, permitiendo verificar que el comportamiento real del vehículo se corresponde con los objetivos fijados al inicio del proyecto.
No obstante, para Tomislav Šimunić, responsable de Dinámica de Vehículo, la tecnología de simulación no sustituye al factor humano. “Al final, estamos desarrollando coches para personas. No podemos desarrollarlo todo solo con tecnología informática. Necesitamos a los pilotos y ese factor emocional y subjetivo en toda la historia”, afirma Šimunić.
Al término del programa de pruebas de la marca francesa en Ladoux, el equipo alcanzó su objetivo principal. Con la especificación de neumático seleccionada, el desarrollo pudo avanzar hacia su siguiente fase: la calibración de la dirección, los amortiguadores y los sistemas de control en torno al paquete de cubiertas elegido.
Los diez años en activo que estuvo el deportivo de Sant’Agata Bolognese dieron para lanzar al mercado un gran número de versiones a todos los niveles, pero el primer Lamborghini Huracán llegó con el apellido LP 610-4. Es decir, con motor ‘Longitudinale Posteriore’ de 610 CV y con tracción total. Pues bien, esa cifra de potencia del carismático 5.2 V10 atmosférico ahora queda eclipsada por lo que ofrece este aparentemente inofensivo CUPRA Formentor. Aunque para ir calentando motores, ya te aviso que bajo su capó delantero se esconde un propulsor que se merece todos los respetos. Al igual que el utilizado por el extinto Huracán.
Y es que en el panorama automovilístico hay motores que no se jubilan: se celebran. Y el cinco cilindros de la firma de los cuatro aros, uno de los propulsores más emblemáticos de la historia reciente y que acaba de cumplir sus 50 primaveras, desgraciadamente está a punto de despedirse de Europa. Pero antes de marcharse, los especialistas de ABT Sportsline —el preparador alemán con más tradición en el universo Audi— quieren rendirle un homenaje a la altura: un auténtico “funeral vikingo” que da como resultado la versión más potente jamás creada de este 2.5 TFSI.
ABT no ha elegido un RS 3 para su proyecto y se ha decantado por un Formentor
Foto: ABT Sportsline
Curiosamente el especialista alemán no ha escogido el camino que todos esperaríamos al elegir un Audi RS 3, el último modelo de los cuatro aros en utilizar ese 2.5 TFSI, para homenajear su adiós, sino que en su lugar se la ha jugado con el particular CUPRA Formentor VZ5, una bestia que usa ese corazón con cinco cilindros, aunque originalmente ‘descafeinado’ si lo comparamos con lo que entrega bajo el capó del modelo alemán.
Precisamente debajo del capó de este ABT CUPRA Formentor VZ5 635 (ya te puedes imaginar el significado de estos tres últimos dígitos) es donde sucede prácticamente toda la magia del proyecto firmado por ABT Sportsline, quien ha instalado en el 2.5 TFSI un nuevo turbocompresor, un gran intercooler de alto rendimiento, una gestión electrónica recalibrada y un sistema de inyección de agua‑etanol denominado IWI (Indirect Water Injection). Este sistema, gestionado por una unidad de control específica y monitorizado desde la app myABT, permite un efecto de refrigeración interna que mantiene el rendimiento incluso bajo cargas extremas.
El 2.5 TFSI ha pasado de 390 a 635 CV y de 480 a 700 Nm
Foto: ABT Sportsline
Pero lo más interesante de todo esto es que ahora el ilustre corazón de cinco cilindros es capaz de proporcionar unos escalofriantes 635 CV de potencia, además de 700 Nm de par motor. Dicho con otras cifras, son 245 CV adicionales, así como 220 Nm extra si lo comparamos con lo que ofrece un CUPRA Formentor VZ5 recién salido de fábrica.
Con semejantes números está claro que las prestaciones originales van a quedar eclipsadas. Ahora bien, el especialista alemán solo ha confirmado que la velocidad punta de su ABT CUPRA Formentor VZ5 635 es de 300 km/h, 20 km/h más que uno normal, que demanda 4,2 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h. Tiempo que debería rebajarse de forma notable, aunque por el momento se mantiene en secreto. Como también se mantiene un posible refuerzo de la transmisión DSG de 7 velocidades o del sistema de tracción a las cuatro ruedas que equipa este fascinante SUV de altas prestaciones.
Este ABT CUPRA Formentor VZ5 635 no solo conlleva mejoras mecánicas
Foto: ABT Sportsline
Este ABT CUPRA Formentor VZ5 635 se convierte en el punto culminante de un camino que el especialista alemán inició allá por el año 2021 con una preparación que alcanzaba los 365 CV para el propulsor 2.0 TFSI de cuatro cilindros. En 2022 llegó la versión de 450 CV sobre un VZ5, y ahora, en 2026, el preparador firma su obra culmen. De hecho, supera incluso al Audi RS3‑R preparado por ellos mismos, que se quedaba en 510 CV con el mismo motor de base. Una demostración de hasta dónde puede llegar este emblemático bloque cuando cae en las manos adecuadas.
Pero la potencia no es el único ingrediente de este ABT CUPRA Formentor VZ5 635 . El chasis también ha sido revisado con la llegada de barras estabilizadoras deportivas y de una suspensión coilover con compresión y extensión ajustables de forma independiente. ABT Sportsline asegura que el coche se ha desarrollado pensando en el circuito de Nürburgring, pero sin sacrificar la usabilidad diaria. Es decir, un coche capaz de atacar curvas con enorme precisión sin convertirse en un suplicio en ciudad.
Solo se van a fabricar 30 unidades que se venderán en los concesionarios CUPRA
Foto: ABT Sportsline
Estéticamente, el ABT CUPRA Formentor VZ5 635 luce como lo que es: una edición especial. Es por ello que incorpora fibra de carbono en el splitter delantero y el difusor trasero, una extensión en negro brillante para el alerón del techo y llantas de 20 pulgadas también en color negro brillante. Pero tampoco es nada exuberante. En el interior, los cambios también son sutiles pero exclusivos, como demuestra el botón de arranque ABT, el bordado VZ5 635, las alfombrillas específicas y la inscripción “1 de 30” grabada en el embellecedor de las salidas de ventilación.
Y es que el especialista alemán tan solo fabricará 30 unidades de este salvaje ABT CUPRA Formentor VZ5 635, todas destinadas a Alemania, Suiza y Austria, que curiosamente se van a comercializar a través de la red oficial de CUPRA. El precio no se ha revelado, pero está claro que no será un coche para todos, también en el terreno económico. Es más bien, un tributo mecánico a un motor que ha marcado una era.
Cinco claves del ABT CUPRA Formentor VZ5 635
El cinco cilindros definitivo: 635 CV y 700 Nm, la versión más potente jamás creada.
Tecnología IWI: refrigeración interna para mantener el rendimiento.
Chasis afinado: suspensión coilover ajustable y barras estabilizadoras deportivas.
Edición ultralimitada: exclusividad total para tres mercados europeos.
Homenaje a un icono: un adiós por todo lo alto al mítico 2.5 TFSI.
El Centro Técnico de Nissan Europa, con sede en Cranfield (Reino Unido), encabeza el denominado Proyecto SUITE -Smart Use of Integrated Technology for EVs-, una iniciativa de investigación dotada con 10 millones de libras esterlinas (11,5 millones de euros) y respaldada por el Gobierno británico a través de su programa Drive35, gestionado conjuntamente por el Departamento de Negocios y Comercio, el Advanced Propulsion Centre (APC) UK y la agencia de innovación Innovate UK. Es un ejemplo de la implicación con la movilidad eléctrica de una compañía que apostó desde hace años con el Leaf por esta tecnologia.
El objetivo de este proyecto es desarrollar tecnologías capaces de reducir los costes de carga de los vehículos eléctricos. Para ello, el desarrollo que tendrá una duración de tres años, integra a un consorcio de diez entidades del ámbito empresarial y académico, entre las que figuran Oxford PV, Ricardo, la Universidad de Oxford, la Universidad de Nottingham, la Universidad de Newcastle, el University College London y la Universidad de Bristol, entre otras. Además de la reducción de costes, lo que se pretende es optimizar el consumo energético doméstico y mejorar la integración de los vehículos eléctricos con la red eléctrica general.
Para conseguirlo hay una gran parte tecnológica que Nissan está integrando en los prototipos de desarrollo. El núcleo del Proyecto SUITE se articula en torno a cinco desarrollos tecnológicos que se integrarán de forma conjunta en el Nissan LEAF de fabricación británica, utilizado como banco de pruebas.
El nuevo Nissan Leaf es el modelo que sirve de prototipo al proyecto de Nissan en Reino Unido. Foto: Nissan
Ecosistema energético con la tecnología de Nissan
El primero consiste en paneles solares en tándem integrados en la carrocería, capaces de recargar la batería del vehículo mediante energía renovable y reducir así la dependencia de la red eléctrica. El segundo pilar tecnológico es un Sistema Inteligente de Gestión de Carga (ICMS) que administra el consumo eléctrico del propietario, minimiza su factura energética y permite devolver energía sobrante a la red cuando el vehículo permanece estacionado.
La tercera tecnología es un Dispositivo de Carga Automatizado bidireccional (ACD) orientado a la conexión Vehicle to Grid (V2G), que posibilita la carga manos libres y optimiza el intercambio energético con la red en condiciones de uso real. A estos se añade un inversor de tracción de alta eficiencia basado en nitruro de galio (GaN) con controles potenciados por inteligencia artificial, un semiconductor que permite a los motores eléctricos utilizar la energía con mayor eficiencia y a menor coste. El quinto elemento del proyecto consiste precisamente en la integración de todas estas soluciones en un único paquete listo para su validación y demostración en entornos reales.
Este proyecto trata de adelantar el futuro de cómo serán las tecnologías que integren los nuevos modelos eléctricos y cómo la industria del automóvil puede contribuir a la creación de un ecosistema energético mejor. Así lo explica David Moss, vicepresidente senior de Investigación y Desarrollo de Nissan para la región AMIEO -África, Oriente Medio, India, Europa y Oceanía-, que ha señalado que el proyecto representa “un paso importante hacia la próxima generación de tecnologías energéticas integradas para vehículos eléctricos” y subrayó que los avances obtenidos “refuerzan el papel del Reino Unido en la construcción de un ecosistema energético más inteligente y resiliente”.
Por su parte, Ian Constance, CEO del Advanced Propulsion Centre UK, calificó las subvenciones DRIVE35 como “una inversión en las personas, habilidades y empresas que definirán el futuro del transporte limpio”, destacando que el conjunto de proyectos financiados tiene como objetivo construir “los cimientos de una industria automovilística competitiva, resiliente y sostenible”.
La marca japonesa, que ha sido una de las principales impulsoras de la movilidad eléctrica desde hace años quiere dar un paso más con la llegada de su nueva generación de modelos. El nuevo Leaf o el nuevo Juke van a ser clave en la estrategia de la firma de cara a la reducción de emisiones.
Este Suzuki Landy siempre ha sido considerado un modelo bastante peculiar dentro del catálogo de la marca nipona en su país natal. No porque sea extravagante, sino porque, en realidad, Suzuki no fabrica su propio monovolumen. Y es que para dar vida a esta criatura, utiliza una técnica que en Europa han replicado con modelos como los Swace o Across y que no es otra que llamar a las puertas de Toyota. No en vano este Landy es el alma gemela de los conocidos Toyota Noah y Toyota Voxy, dos auténticos referentes del segmento monovolumen en Japón.
Ahora, este Landy acaba de recibir una actualización importante que sigue muy de cerca los pasos de sus hermanos, adoptando mejoras en diseño, equipamiento y mecánica, aunque manteniendo algunas diferencias clave que la distinguen dentro de la gama.
La novedad más relevante es que este Suzuki Landy pasa a estar disponible exclusivamente con una mecánica híbrida, dejando atrás el motor de gasolina de 2.0 litros utilizado hasta la fecha. Además, incorpora una nueva configuración de ocho plazas, amplía su equipamiento de serie y estrena un kit de carrocería más deportivo. Eso sí, no hereda el avanzado sistema de infoentretenimiento de los Noah y Voxy, una de las principales diferencias entre ellas.
Suzuki se ha fichado en el exterior de las versiones altas de Toyota
Foto: Suzuki
Aunque sigue siendo un claro ejemplo de reetiquetado con todas las letras, este nuevo Suzuki Landy presenta numerosos cambios visibles respecto a la generación anterior, lanzada en 2022. En lugar de adoptar el diseño más sencillo del Toyota Noah de acceso, aquí se ha optado por el frontal más vistoso y deportivo de las versiones superiores de Toyota. Esto incluye un parachoques más voluminoso, una parrilla apilada que ocupa buena parte del frontal y un kit de carrocería que aporta una presencia más contundente.
Las diferencias exclusivas de Suzuki se pueden contar con los dedos de una mano: un inserto del color de la carrocería en la parrilla y, por supuesto, los emblemas propios de la marca japonesa. La paleta de colores también es discreta, con tres tonos en escala de grises: Blanco Perla Platino Mica, Gris Metálico y Negro Neutro. Una apuesta sobria para un modelo que prioriza la funcionalidad sobre la extravagancia.
A pesar de estos cambios en el diseño exterior, las dimensiones no se han visto afectadas, de manera que estamos hablando de un monovolumen que mide 4.695 milímetros de largo, 1.730 milímetros de ancho y 1.845 milímetros de alto. También hay que destacar que se sustenta sobre la conocida arquitectura TNGA, que le permite disfrutar de una distancia entre ejes de 2.850 milímetros.
Interior más versátil y con mejoras para el conductor
Foto: Suzuki
En el habitáculo de este Suzuki Landy, la novedad más destacada es la llegada de la configuración de ocho asientos (2+3+3), que se suma a la tradicional de siete plazas (2+2+3). Esta opción amplía su versatilidad y lo posiciona como una alternativa más práctica para familias numerosas o servicios de transporte.
El conductor también encuentra mejoras como nuevos materiales acolchados en el tablero y una nueva pantalla de 7 pulgadas en el panel de instrumentos. Sin embargo, aquí aparece una de las diferencias más notables respecto a sus hermanos de Toyota. El Suzuki Landy no incorpora el cuadro digital de 12,3 pulgadas ni las pantallas táctiles de 8 o 10,25 pulgadas que sí están disponibles en los Noah y Voxy.
El Suzuki Landy ahora se ofrece solo con mecánica híbrida
Foto: Suzuki
La actualización elimina el propulsor de gasolina de 2.0 litros utilizado hasta la fecha, dejando como única opción una mecánica híbrida autorrecargable bastante conocida, porque combina un motor atmosférico de 1.8 litros y capaz de generar 98 CV de potencia y 142 Nm, con uno o con dos máquinas eléctricas. En el primer caso inyecta 70 kW (95 CV) y 185 Nm para ser todo ello enviado a sus dos ruedas delanteras por medio de un cambio automático de tipo CVT.
En el segundo caso, además se coloca una segunda máquina eléctrica en el eje trasera que añade 30 kW (41 CV) y 84 Nm. Hablamos de la variante E-Four, que cuenta con tracción a las cuatro ruedas y que además incorpora un nuevo modo “Snow Extra” pensado para mejorar la tracción en superficies nevadas, una función especialmente útil en las regiones más frías de Japón.
Suzuki no detalla retoques en el chasis, aunque es probable que adopte las mejoras introducidas recientemente por Toyota en sus hermanos, como una mayor comodidad de marcha gracias a nuevos amortiguadores y soportes de goma, así como una reducción del ruido y las vibraciones que llegan por cuenta de mejores materiales aislantes.
Un precio más alto que el de su hermano firmado por Toyota
Foto: Suzuki
Este actualizado Suzuki Landy ya se ha puesto a la venta en Japón con un precio de partida de 3.845.600 yenes (20.675 euros). Eso es lo que cuesta un Hybrid G con tracción delantera y una configuración de ocho asientos, porque quien desee siete plazas deberá elevar su presupuestos hasta los 3.876.600 yenes (20.845 euros). Esta configuración interior es la única disponible en la versión Hybrid G E-Four, cuyo precio es de 4.161.300 yenes (22.375 euros).
Como detalle a tener en cuenta es que el precio de partida de este Suzuki Landy está por encima del que tiene su alma gemela en Japón, porque allí un Toyota Noah arranca en 3.261.500 yenes (17.535 euros). Y esa diferencia notable puede influir en la decisión de compra de los usuarios más sensibles al presupuesto.
Cinco claves del Suzuki Landy 2026
Solo híbrida: desaparece el motor de gasolina y se apuesta por un sistema autorrecargable.
Ocho plazas: nueva opción para familias grandes o transporte de pasajeros.
Diseño más deportivo: frontal y kit de carrocería heredados de las versiones altas de Toyota.
Equipamiento limitado: sin el avanzado infoentretenimiento de los Noah y Voxy.
Precio superior: cuesta más que el modelo Toyota del que deriva.
Subaru Europa y Orbea acaban de firmar una alianza que nace de una convicción compartida: las mejores experiencias comienzan donde terminan los caminos y la naturaleza es protagonista. Dos marcas con raíces profundas en la exploración al aire libre, la tecnología y el rendimiento se unen así para conectar con una comunidad de aventureros cada vez más activa, más consciente y más enamorada de la naturaleza.
Un encuentro de valores, no solo de marcas
Foto: Subaru
Subaru lleva décadas ganándose la confianza de quienes necesitan un vehículo fiable que llegue donde otros no lo hacen: montañas, bosques, caminos remotos. Orbea, referente del ciclismo con más de un siglo de historia, fabrica bicicletas para quienes quieren explorar más allá de sus límites y hacerlo con respeto por el entorno.
El punto de encuentro que une a Orbea y Subaru es claro: aventura, durabilidad, rendimiento y un profundo respeto por el medio ambiente y la naturaleza. Ambas marcas comparten además la convicción de que la tecnología debe acercar a las personas a la naturaleza, no alejarlas de ella.
Movilidad sostenible
Foto: Subaru
La alianza llega en un momento clave para Subaru, inmersa en su transformación hacia la movilidad de cero emisiones con nuevos lanzamientos eléctricos en toda Europa. Unirse a Orbea no es una casualidad: representa la extensión lógica de ese compromiso, sumando la energía limpia del pedal humano a la electrificación del automóvil.
El acuerdo se traducirá en presencia activa sobre el terreno: Subaru apoyará a dos de los principales equipos internacionales de ciclismo de montaña de Orbea, incluyendo la competición de descenso de élite, una disciplina donde cada segundo al límite exige la misma fiabilidad que la marca japonesa pone en sus vehículos.
La apuesta de Subaru tiene sello español
Carlos Olaso, director general de Subaru España
Para Carlos Olaso, director general de la marca en España, el acuerdo tiene un significado especial: «Estamos especialmente orgullosos de esta alianza con Orbea, una de las marcas españolas más reconocidas y admiradas internacionalmente. Compartimos pasión por la innovación, la excelencia y los productos del más alto nivel. Eso hace de esta colaboración una oportunidad única de crecimiento conjunto».
Una marca japonesa y una marca vasca. El todoterreno y la bicicleta. El motor eléctrico y las piernas. A veces, las mejores rutas se recorren en compañía.
Hyundai ha presentado la nueva generación del i20 con un giro estético que acerca el modelo a los crossover. El concepto «Art of Steel» introduce una carrocería con plásticos en los pasos de rueda, pilares en negro, silueta elevada y una línea de techo plana que abandona el perfil hatchback clásico. El frontal estrena la firma lumínica «H-Architecture», una banda horizontal continua de LED que reinterpreta el logotipo de la marca y conecta visualmente los grupos ópticos delanteros con los traseros. Las llantas son de aleación de 17 pulgadas en las versiones superiores, y la paleta de colores se amplía a ocho opciones, con el nuevo Gris Lumina exclusivo del acabado X Line. Las dimensiones se mantienen próximas a la generación actual, con 4.130 mm de longitud y 2.580 mm de distancia entre ejes, con un maletero de 346 litros ampliables hasta 1.152 litros.
En el interior, el nuevo i20 adopta un panel digital compuesto por dos pantallas de 12,3 pulgadas que integran cuadro de instrumentos y sistema multimedia. El volante incorpora la «H» en código Morse y paletas smartshift, mientras los asientos se tapízan en cuero bicolor. De serie en toda la gama figuran la conectividad Bluelink, la carga inalámbrica, el espejado sin cables con Apple CarPlay y Android Auto, y la tecnología OTA para actualizaciones remotas del software. El habitáculo ofrece un espacio posterior de 917 mm entre asientos para los tres ocupantes de la segunda fila.
El nuevo Hyundai i20 debuta en Brasil
Foto: Hyundai
El debut mundial del modelo coreano ha tenido lugar en Brasil, donde el modelo se comercializa con dos motores de tres cilindros Kappa de 998 cc compatibles con gasolina y etanol: un bloque atmosférico de hasta 80 CV y un turbo de 115 CV, ambos disponibles con caja manual, el segundo también con automática. En materia de seguridad, el paquete SmartSense incluye frenada autónoma de emergencia, control de crucero adaptativo con Stop & Go, asistente de mantenimiento de carril y detector de punto ciego en las versiones superiores.
La variante europea llegará con modificaciones específicas en diseño, propulsión y suspensión. La electrificación ligera figura como la opción más probable para el mercado del viejo continente, donde el modelo podría incorporar además un acabado N Line. Hyundai apunta a finales de 2026 o principios de 2027 como horizonte para su presentación, cuando relevará a la actual generación fabricada en Turquía desde 2020.
El mercado de coches de alto rendimiento vive una fiebre que asusta. En apenas unos años, nombres legendarios han visto cómo sus etiquetas se duplicaban o triplicaban. El Capri, un coche familiar reconvertido en objeto de deseo, ya ronda las 70.000 libras. Y el Ferrari Challenge ha pasado de 200.000 a medio millón de libras en cuestión de meses, un despropósito que nos deja sin aliento. Para quienes aún sueñan con un deportivo que no les arruine, el canal JayEmm on Cars ha elaborado una lista de cinco modelos que se mantienen sorprendentemente estables, coches que todavía puedes disfrutar a precios razonables y que, con un poco de suerte, podrían revalorizarse en los próximos años.
Nissan GT-R R35: el cazasubmarinos que se negó a inflarse
JayEmm comienza con una confesión: cuando llegó el R35, no le convencía. Conducirlo cambió su percepción. Ahora sostiene que es un coche de experiencia analógica, con una banda sonora adictiva y una estampa que ha envejecido con dignidad. A pesar de su larga producción, no abunda tanto como se cree, y las primeras unidades de 2009 ya se pueden encontrar por unas 35.000 libras. Con 40.000 libras puedes acceder a un ejemplar muy cuidado y sin modificaciones, una cifra que JayEmm considera una ganga para un coche de sus prestaciones.
En el extremo opuesto aparece el Nismo, un animal mucho más exclusivo. No llegó a ser barato ni cuando era nuevo, pero las mejoras técnicas, muchas de ellas no publicitadas, justifican los precios que hoy oscilan entre 120.000 y 200.000 libras según la generación. Para el creador del canal, si hay un coche que aguantará su valor, es este. Y como alternativa para presupuestos más ajustados, menciona al Nissan 370Z y a toda la saga 350-370, a menudo olvidados o menospreciados, pero muy divertidos y disponibles desde apenas unos miles de libras. “Son coches fáciles de convivir, más prácticos que un Boxster o un 911 de precio equivalente”, asegura.
Lotus Emira: el último baile analógico de Hethel
El Lotus Emira sigue en producción, pero su variante manual con motor V6 Toyota está a punto de jubilarse. JayEmm lo interpreta como el canto del cisne de una estirpe. Aunque no le enamoran los asientos, el volante demasiado grueso ni el sistema multimedia, reconoce que es un coche que lo perdona todo con su estética exótica y su chasis de aluminio encolado. Por unas 55.000 libras, un Emira luce y se conduce como pocos superdeportivos, siempre que estés dispuesto a lidiar con el soporte postventa de Lotus, que según el analista “es absolutamente inútil incluso con coches que todavía se fabrican”.
Pese a esos lunares, el creador de JayEmm on Cars defiende que para las carreteras británicas no hay mejor herramienta que un Lotus, y apunta que la futura versión con motor V8 (probablemente bautizada como Esprit) será considerablemente más cara. Mientras, la edición especial Jim Clark ya se fue a 125.000 libras por un coche que, en esencia, es igual que uno de segunda mano de 60.000. Así que el Emira con cambio manual se perfila como una jugada maestra para quien busque un deportivo puro sin hipotecar la casa.
Lexus LC 500: la berlina que pone en jaque a los GT europeos
Si lo que te frena del Lotus es la fiabilidad, JayEmm tiene la respuesta en Lexus. Y dentro de la marca japonesa, ningún modelo le merece más elogios que el LC 500. Con su motor V8 atmosférico de 5 litros o la opción híbrida V6, este cupé se ofrece desde unas 50.000 libras para el V8, alcanzando las 100.000 en versiones descapotables y últimas unidades. Su diseño puede no ser la perfección, pero su interior es uno de los más especiales que vas a encontrar, con detalles heredados del legendario LFA, como los diales que giran mecánicamente, cuero por todas partes y un ensamblaje típico de Lexus.
«Si alguna vez tuviera que desprenderme de mi F12, es muy probable que lo sustituya por un Lexus LC 500.»
— JayEmm on Cars
No es una afirmación ligera, viniendo de alguien que ha probado todos los superdeportivos que se le ponen por delante. JayEmm va más allá y asegura que si tuviera que desprenderse de su Ferrari F12, probablemente lo sustituiría por un LC 500, porque cada vez que se sienta en uno no siente que haya bajado de categoría. Una declaración de intenciones para un coche que, a día de hoy, sigue siendo una de las compras más sensatas para quien quiera pasión sin dramas.
McLaren 650S: el secreto mejor guardado de los exóticos asequibles
No se puede acusar a JayEmm de tibio cuando habla de McLaren. Defiende que cada modelo fabricado hasta la fecha es una obra de ingeniería increíble, con su chasis de fibra de carbono, su motor V8 biturbo y unas líneas que roban miradas. El 12C ha madurado estéticamente, el 570S ofrece una conducción más afilada y el 600LT ya se ha disparado de precio. Pero el punto dulce es el 650S, disponible por debajo de las 100.000 libras y con un tacto de conducción mucho más pulido que el 12C. Incluso el 720S ronda las 120.000-130.000 libras, cifras que lo sitúan muy por debajo de cualquier Ferrari equivalente.
El creador del canal subraya que para igualar las prestaciones de un 650S habría que gastar al menos 60.000 libras más en un Ferrari 488, y sospecha que el McLaren podría ser más barato de mantener a largo plazo. Menciona componentes del Ferrari, como los turbos, con precios desorbitados, mientras que el McLaren, aunque no exento de complejidades, ofrece una relación coste-diversión que pocos igualan. Si tuviera que comprar un McLaren mañana, JayEmm iría a por el 650S sin dudarlo.
Maserati GranTurismo: el italiano que cabe en la familia
Para cerrar el quinteto, JayEmm rescata al Maserati GranTurismo, un coche que estuvo a la venta durante más de una década y que hoy se puede encontrar desde 10.000 a 20.000 libras en su versión más modesta. Con un presupuesto de 30.000 a 40.000 libras se accede a unidades muy cuidadas, e incluso al espectacular MC Stradale por un poco más. El consejo clave es no descartar las variantes con la caja manual automatizada MC Shift: el presentador insiste en que, lejos de ser un defecto, esa transmisión de un solo embrague aporta una emoción pura que el cambio ZF convencional no consigue, ideal para quienes busquen sensaciones intensas.
El GranTurismo es un coche asombrosamente practico, con cuatro plazas reales y un maletero generoso, todo ello envuelto en una carrocería que rivaliza en elegancia con la de los superdeportivos más cotizados. JayEmm advierte de algunos problemas conocidos, los mismos que afectan a otros Maserati de la época, pero sostiene que la combinación de sonido, estilo y versatilidad no tiene rival en su franja de precio. “Es el tipo de coche que los no petrolheads ignoran, y que se puede comprar por el precio de un Ford”, sentencia.
El análisis de JayEmm on Cars pone sobre la mesa una realidad a menudo ocultada por la espuma del mercado: todavía existen deportivos capaces de emocionar sin vaciar la cuenta corriente. Desde el musculoso Nissan GT-R hasta el elegante Maserati GT, estos cinco modelos demuestran que el encarecimiento generalizado aún deja margen para la ilusión. La pregunta es si el comprador actual sabrá reconocer el valor de estas alternativas antes de que, como ha sucedido con tantos otros, sus precios se disparen sin remedio.
Moto Guzzi ha patentado un sistema híbrido que combina su motor V-Twin Compact Block de 1042 cc con un propulsor eléctrico colocado sobre la transmisión. El objetivo es recuperar el par de los antiguos motores de 1380 cc, desaparecidos en 2020, y cumplir con la estricta normativa Euro 5+ sin perder el alma de sus cruisers transversales.
La base: un V-Twin de 1042 cc y un motor eléctrico en el lugar del alternador
El corazón del sistema es el propulsor de refrigeración líquida que ya equipan la V100 Mandello y la Stelvio. Moto Guzzi ha diseñado una arquitectura muy compacta: el motor eléctrico se sitúa justo detrás de la ‘V’ que forman los cilindros, ocupando el espacio que tradicionalmente correspondía al alternador. Esta ubicación estratégica permite conectar el motor eléctrico directamente al eje de entrada de la caja de cambios de seis marchas, funcionando de manera solidaria con el cigüeñal.
Una de las claves mecánicas es que el embrague se aloja al final de un eje largo que sale del cigüeñal. Esta solución, ya presente en la V100 Mandello, permite acceder al embrague sin necesidad de separar el motor de la transmisión, una ventaja enorme en mantenimiento. La patente revela que el conjunto híbrido no supera en volumen a los antiguos motores de 1.4 litros, pero entrega un par superior desde bajas revoluciones gracias al apoyo eléctrico.
Modos de conducción: eléctrico, híbrido y cambios automatizados
La versatilidad del sistema es notable. En modo puramente eléctrico, el motor de combustión se desacopla por completo de la transmisión, permitiendo una circulación silenciosa y libre de emisiones. Para simplificar el funcionamiento en ciudad, la caja de cambios se bloquea en una relación fija —preferentemente segunda o tercera marcha— y todo el empuje lo gestiona el motor eléctrico.
El verdadero potencial aparece cuando ambos motores cooperan. En modo híbrido, el propulsor eléctrico asiste al bloque naftero para suavizar los cambios de marcha mediante un sistema de sincronización electrónica de revoluciones. Los documentos de patentes también sugieren que Moto Guzzi contempla cambios de marcha automatizados, lo que anticipa una experiencia de conducción más refinada y una adaptación perfecta a las exigencias de la movilidad actual.
El control de la entrega de par resulta especialmente interesante para el segmento cruiser: el motor eléctrico rellena los huecos de par en bajos y medios regímenes, recuperando las sensaciones de los antiguos 1380 cc sin disparar el consumo ni las emisiones.
Moto Guzzi consigue con este híbrido el par de un 1.4 litros sin renunciar a la Euro 5+ y sin alterar la arquitectura que define a sus cruiser.
Qué significa este sistema híbrido para el futuro de las cruiser italianas
La retirada de los motores de 1380 cc en 2020 dejó un vacío en la gama de Moto Guzzi que ni la V100 Mandello ni la Stelvio han cubierto emocionalmente. Con este sistema híbrido, la firma de Mandello del Lario puede volver a ofrecer una cruiser de gran par sin tener que homologar un motor de gran cilindrada que difícilmente superaría la Euro 5+.
La integración del motor eléctrico en la transmisión, justo donde iba el alternador, es un alarde de ingeniería que mantiene la compacidad y la estética tradicional de la marca. Además, la posibilidad de circular en modo eléctrico por ciudad o de beneficiarse de la asistencia al cambio en carretera sitúa a Moto Guzzi en una posición privilegiada frente a otras marcas que electrifican sus motos con soluciones más intrusivas.
De confirmarse la producción, las futuras cruiser híbridas de Moto Guzzi podrían llegar a los concesionarios españoles en un par de años, combinando el sonido y el carácter del V-Twin transversal con la eficiencia que exigen las normativas europeas. No es solo una patente: es una declaración de intenciones.
Tu Mecánico de Confianza
La ubicación del motor eléctrico en el lugar del alternador simplifica el acceso para revisiones, un detalle que cualquier mecánico agradecerá. La transmisión por eje largo heredada de la V100 Mandello permite desmontar el embrague sin separar motor y transmisión, reduciendo horas de taller. Si alguna vez llega una Guzzi híbrida a tu garaje, esa arquitectura se traducirá en mantenimientos más rápidos y económicos en el apartado térmico. El sistema eléctrico, al estar encapsulado sobre la caja de cambios, requerirá un manejo específico, pero la base mecánica sigue siendo la de toda la vida.
La ZXMoto 820 RR, la deportiva china que ha revolucionado el Mundial de Supersport, tiene ya precio en su primera venta fuera de China: 15.490 dólares en Uruguay. Eso, según analistas del sector en España, apunta a un precio de salida de alrededor de 8.000 euros cuando la marca decida lanzarla aquí, un coste que la situaría como una alternativa directa a la Yamaha R9 con 15 CV más sobre el papel.
Un motor tricilíndrico que supera a la Yamaha R9
El corazón de la 820 RR es un propulsor tricilíndrico de 819 cc, refrigerado por líquido, que entrega 135 CV de potencia máxima y mueve un peso en vacío de 191 kilogramos. Esta mecánica busca combinar un buen par en medios con una respuesta progresiva en la zona alta del cuentavueltas, una receta típica de las tres cilindros.
En el apartado electrónico no se queda corta: incluye ABS de doble canal, control de tracción sensible a la inclinación y control de crucero, equipamientos que hasta hace poco estaban reservados a motos de mayor cilindrada y precio. Sobre el papel, la 820 RR declara 135 CV, mientras que la Yamaha R9 se conforma con 120 CV; los 15 CV extra y el precio estimado de 8.000 euros frente a los cerca de 13.000 de la japonesa colocan a la china en una posición muy agresiva.
La familia 820 RR: desde la estándar hasta la bestia de circuito
ZXMoto no se conforma con una única versión. La gama arranca con la 820 RR estándar y se completa con dos escalones más radicales. La 820 RR-R reduce peso hasta los 186 kg y escala la potencia a 145 CV gracias a componentes de fibra de carbono y aluminio forjado.
La cima la ocupa la 820 RR-RS, una variante monoplaza exclusiva para circuito que alcanza los 150 CV y apenas 175 kg en báscula. Monta suspensiones Öhlins totalmente regulables, pinzas Brembo de especificación racing y un escape de titanio firmado por Akrapovič. Una configuración que la emparenta más con las máquinas del WorldSSP que con una deportiva de calle.
Con 135 CV y 191 kg, la 820 RR se planta en la mesa de las supersport con mejores números que la Yamaha R9 y a un precio que, de confirmarse, la convierte en la opción más rompedora del segmento.
¿Qué supone la llegada de ZXMoto al mercado español?
La presencia de marcas chinas en el segmento deportivo premium ha ido ganando tracción. ZXMoto logró victorias en el WorldSSP con esta misma moto, un aval de rendimiento que pocos fabricantes noveles pueden exhibir. La preventa en Uruguay a 15.490 dólares funciona como un primer indicador; si la estrategia se replica en Europa, los 8.000 euros estimados por los analistas convertirían a la 820 RR en el rival más incómodo de la R9, la Panigale V2 y otras supersport consolidadas.
Ahora bien, los precios en España dependerán de la red de distribución, los aranceles y el coste de la homologación europea. Por el momento, la marca no ha confirmado fecha ni precio oficial para nuestro mercado, aunque la expansión internacional parece imparable.
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La configuración tricilíndrica de la 820 RR tiene una ventaja mecánica interesante: ofrece un par más aprovechable en carretera abierta que un cuatro cilindros y menos vibraciones que un bicilíndrico. Es el mismo enfoque que popularizó Yamaha con su motor CP3, pero llevado a una cilindrada mayor. Ojo con el mantenimiento: un motor de alta potencia específica requiere seguimiento riguroso de los intervalos de revisión, sobre todo si se usa en circuito. Y un apunte histórico: Triumph lleva décadas demostrando que los tres cilindros pueden ser divertidos y fiables a partes iguales.
AEMET ha activado el aviso naranja por fuertes vientos en la costa gallega y rachas de hasta 90 km/h en puntos del Cantábrico. Para los motoristas, esto se traduce en un riesgo real de ser derribados por el viento lateral en autovías y carreteras secundarias. Si puedes, evita hoy coger la moto; si no, reduce velocidad y mantén una distancia de seguridad ampliada, especialmente en zonas expuestas.
Una Aprilia SXV 550 convertida en una deportiva ultraligera se subasta en California por solo 3.300 euros, un precio que incluye componentes de primera línea y un motor bicilíndrico reconstruido con menos de 3.200 kilómetros. La moto es un ejercicio de ingeniería que parte de una supermoto radical de los años 2000 y la transforma en un misil para carreteras de curvas.
De supermoto de pista a deportiva de asfalto
La base es una Aprilia SXV 550 de 2007, un modelo que en origen entregaba 70 CV para apenas 128 kg en orden de marcha, una relación peso/potencia de vértigo pensada para tramos de circuito. El propietario actual compró la unidad hace más de diez años en Los Ángeles y decidió romper con la estética alta y desgarbada de la supermoto. Le instaló un carenado completo, con ópticas y un juego de carenados extra que entran en el lote, y adoptó una posición de conducción mucho más acoplada y agresiva.
El cambio de concepto es total: de asiento estrecho y manillar ancho a una postura deportiva pura, con la tija superior firmada por Attack Performance y pedalines retrasados que completan la transformación. El escape Arrow con salida doble bajo el colín le da el sonido que esperas de una auténtica moto de carreras.
Componentes de alta gama y mecánica puesta a punto
No se ha escatimado en la parte ciclo: llantas forjadas Carrozzeria, discos BrakeTech con pinzas Brembo y latiguillos metálicos Galfer garantizan una frenada a la altura de los 70 CV del motor. Los neumáticos Pirelli Diablo Supercorsa V3, montados en la última revisión de 2023, llevan apenas 160 kilómetros. La bomba de combustible es nueva, igual que el filtro de aire y la batería; el mantenimiento de la cadena y el cambio de aceite de motor y transmisión se hicieron al mismo tiempo.
Una supermoto de 70 CV llevada al extremo de una deportiva, con componentes que en un montaje profesional costarían el doble.
El motor se reconstruyó por completo, solucionando los problemas de sellado que lastraron las primeras unidades, y desde entonces ha recorrido menos de 3.220 kilómetros. Para controlar las reducciones agresivas, el dueño le adaptó un embrague antirrebote moderno, un detalle de finura técnica que habla de su conocimiento sobre el modelo.
¿Vale la pena? Nuestra opinión
En Motor16 llevamos años probando motos radicales y sabemos que una preparación así puede ser un quebradero de cabeza si no está hecha con cabeza. Esta unidad, sin embargo, viene con documentación en regla (registro de California válido hasta marzo de 2027) y un historial de mantenimiento creíble. El precio actual de 3.300 euros es una ganga: solo las llantas Carrozzeria y el escape Arrow ya suman más de dos mil euros en el mercado de segunda mano.
Eso sí, hay que recordar que la SXV 550 original nunca fue una moto de turismo. Su motor de competición exige calentamiento antes de apretar y cambios de aceite muy frecuentes. Las unidades posteriores a 2008 resolvieron los problemas de estanqueidad, pero esta tiene el bloque rehecho, así que el riesgo se reduce. Si estás dispuesto a asumir el mantenimiento de una verdadera deportiva de culto, es una oportunidad única.
En un mercado donde una Aprilia RS 660 de segunda mano ronda los 8.000 euros, esta mezcla de supermoto y carenado ofrece prestaciones superiores por menos de la mitad. La clave está en que no es una moto estándar; es una pieza de coleccionista funcional.
Ficha técnica de la Aprilia SXV 550 original
Motor: bicilíndrico en V a 77°, 549 cc, refrigeración líquida
Potencia: 70 CV a 9.500 rpm
Peso en seco: 128 kg
Chasis: doble viga de aluminio
Frenos: disco delantero 320 mm, trasero 240 mm (original)
Una preparación cuidadosa, con componentes de primera y un motor en perfecto estado, la convierten en una compra muy recomendable para el motero que busca algo distinto. El precio es ridículo para lo que ofrece, pero el mantenimiento de competición la aleja del aprobado general.
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Si estás pensando en pujar por una moto modificada como esta Aprilia SXV 550, ten en cuenta estos tres puntos:
Documentación y trazabilidad: exige el historial de mantenimiento completo y comprueba que la modificación no afecta a la homologación en tu país. En España, una transformación tan radical puede requerir una inspección técnica extraordinaria.
Motor reconstruido: no es un problema, pero sí una garantía si se hizo por un profesional. Pide la factura del trabajo y verifica que se hayan cambiado los retenes y juntas problemáticos del modelo (especialmente los del eje de equilibrado y la bomba de agua).
Componentes de freno y suspensiones: los elementos sustituidos deben tener un mantenimiento al día. Las pinzas Brembo necesitan líquido DOT4 cambiado cada año, y las llantas forjadas, un equilibrado cuidadoso con neumáticos nuevos. Revisa que no haya fisuras en el carenado, que es obra artesanal.
Un ahorro medio estimado si compras esta moto con todos los extras frente a prepararla tú mismo podría superar los 4.000 euros, pero el verdadero valor está en tener una máquina única con alma de competición.
La condena de 603 millones de dólares a Jilin Province Detiannuo Safety Technology (DTN) no es solo una cifra récord: es la primera vez que la justicia estadounidense pone precio —y precedente— al boom de los airbags falsificados que se cuelan en los talleres de reparación. El jurado de Florida responsabiliza a este fabricante chino por la muerte de Destiny Byassee, una joven de 22 años cuyo airbag falsificado estalló como una granada de fragmentación en un accidente menor.
El caso conmociona a la industria por la magnitud de la indemnización y por el mecanismo del desastre. Byassee conducía un Chevrolet Malibu que, tras un primer siniestro, recibió en su reparación un inflador DTN60DB en lugar de la pieza original. Cuando un nuevo choque activó el sistema, los fragmentos metálicos perforaron el cuello de la conductora. La hemorragia fue letal. La víctima era madre de dos hijos.
El jurado que castigó a un gigante invisible
El veredicto desglosa 243 millones en daños compensatorios y 360 millones en daños punitivos. La segunda cifra busca escarmentar al fabricante, que ni siquiera envió representantes al juicio. DTN contrató abogados, negó los hechos y se limitó a ignorar el proceso. Los abogados de la familia aseguran que intentarán embargar activos de la compañía, aunque cobrar la totalidad de los 603 millones plantea serias dudas jurídicas y prácticas.
La lectura industrial va más allá del drama personal. Los infladores DTN cuestan diez veces menos que las piezas homologadas y circulan por los canales de posventa estadounidenses con una facilidad alarmante. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA) vincula estos mismos componentes con al menos diez muertes y dos heridos graves en Estados Unidos. La agencia ha emitido alertas urgentes a talleres y profesionales para que extremen el control de procedencia de cualquier airbag de sustitución.
El caso recuerda inevitablemente al escándalo Takata, pero con una diferencia esencial: aquí no hablamos de un defecto de fabricación de un proveedor oficial, sino de piezas falsificadas, de ínfima calidad, que se introdujeron en la cadena de reparación de vehículos usados. El inflador DTN60DB no falla por un error de diseño; la falsificación del producto es el fallo.
No es un fallo de fabricación: es falsificación pura que se comercia a diez veces menos precio que la pieza original.
La mayoría de los talleres independientes que instalan airbags de sustitución, no revisan la procedencia de las piezas con el rigor que exige un elemento pirotécnico. La importación de infladores chinos de bajo coste se ha disparado en paralelo a la reposición de airbags defectuosos Takata, creando un caldo de cultivo perfecto para la falsificación.
La cadena de reparación, el eslabón más débil
Los distribuidores que suministran componentes a las compañías de seguros y a los talleres de terceros rara vez están sometidos a los mismos controles que los concesionarios oficiales. Un airbag falso puede pasar por varias manos antes de instalarse en un coche siniestrado que vuelve a circular. La NHTSA calcula que los infladores DTN entraron en el país camuflados como repuestos genéricos, sin pasar los test de conformidad que marca la regulación federal.
Para los fabricantes de equipos originales (OEM) la sentencia es una victoria amarga. Reforzará los argumentos de quienes piden trazabilidad obligatoria de todos los componentes de seguridad durante toda la vida útil del vehículo, algo que Europa podría incorporar a medio plazo. En paralelo, abre la puerta a demandas colectivas más amplias contra importadores que sabían —o debían saber— la baja calidad de lo que vendían.
Análisis de Impacto Motor16
Dato de mercado: El coste medio de un airbag original de un Chevrolet Malibu ronda los 800 dólares. Los infladores DTN se ofrecían a menos de 80. Una diferencia que explica la tentación comercial y, al mismo tiempo, la magnitud del riesgo.
El rumor: Varias aseguradoras estadounidenses ya estudian restringir las pólizas a los talleres que no certifiquen el origen de los airbags de sustitución. La medida, de cuajar, encarecerá las reparaciones y podría exportarse a la Unión Europea.
Veredicto Motor16: La condena a DTN marca un antes y un después, pero el verdadero cambio llegará cuando los reguladores exijan a las aseguradoras y a los talleres la misma responsabilidad que a los fabricantes. Los 603 millones son una cifra disuasoria; la impunidad en la cadena de suministro, en cambio, sigue intacta mientras no se audite cada eslabón de la posventa.
El próximo capítulo se escribirá cuando la familia de Byassee intente ejecutar la sentencia, pero el sector ya ha tomado nota: los airbags falsos no son un nicho exótico, sino una amenaza sistémica que la globalización low-cost ha convertido en rutina.
Las baterías de los coches eléctricos van a ser más baratas y durar más kilómetros. Y no hablo de un prototipo de laboratorio: en la planta de Ford en Michigan ya se fabrican celdas LFP con tecnología china que llegarán al mercado a lo grande en 2027.
El gigante del óvalo ha iniciado la producción de baterías de litio-ferrofosfato bajo licencia de CATL, el mayor fabricante mundial de baterías. La promesa es un ahorro del 30% en el coste de las celdas respecto a las de níquel-cobalto-manganeso (NCM) que usaba hasta ahora. Te cuento qué está pasando en Michigan y por qué esto te afecta al bolsillo si estás pensando en comprar un eléctrico.
Qué son las baterías LFP y por qué Ford se ha lanzado a por ellas
Las siglas LFP vienen del litio-ferrofosfato, una química de batería que prescinde del cobalto y del níquel. Eso supone dos ventajas de golpe: un coste de fabricación mucho menor y una vida útil más larga —hasta el doble de ciclos de carga que una batería NCM convencional—. A cambio, la densidad energética es algo más baja, pero Ford confía en que la tecnología ha madurado lo suficiente como para compensar con creces.
Hasta hace poco, el camino natural era montar celdas NCM porque rendían mejor en autonomía pura. Sin embargo, la colaboración con CATL ha convencido a los ingenieros de Dearborn de que la durabilidad y el ahorro en materias primas críticas son la clave para que los eléctricos lleguen a todos los públicos. De hecho, la planta de Míchigan es la primera jugada de Ford en solitario con esta receta.
BlueOval Battery Park: 500 empleados y una factoría cien por cien de Ford
La fábrica se llama BlueOval Battery Park Michigan y es propiedad al 100% de Ford, aunque cuenta con el apoyo técnico de expertos chinos de CATL desplazados a Marshall. Hasta la fecha ya han llegado más de 500 trabajadores y el objetivo es alcanzar los 800 antes de que termine el año, con una meta final de 1.700 empleos estables en Estados Unidos.
Las líneas de producción ya están ensamblando las primeras células prismáticas LFP completas: desde la mezcla de la suspensión hasta el envejecimiento y la inspección final. La marca asegura que las celdas ‘D-Sample’ están en la fase de pruebas y validaciones definitivas y que la comercialización arrancará antes de que acabe 2026.
Más del 70% de la plantilla actual procede de las ciudades cercanas de Marshall, Albion y Battle Creek. La gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, ha celebrado que el proyecto «trae tecnología de baterías de primera clase y recupera empleo que se había ido al extranjero».
Ford está fabricando baterías en casa, con el respaldo del mayor productor mundial, para abaratar el coche eléctrico y controlar toda la cadena de suministro.
El primer modelo que estrenará estas baterías será una pick-up eléctrica basada en la plataforma EV universal de Ford, prevista para 2027. Aunque el fabricante no ha dado cifras concretas de autonomía, la combinación de un coste un 30% inferior y una mayor resistencia a los ciclos de carga apunta a un vehículo más asequible y con menos degradación de batería con los años.
Eso sí, la apuesta por las LFP no es un capricho: responde a la necesidad de asegurarse un suministro fiable y barato en plena guerra de precios de los eléctricos. Al fabricar sus propias celdas en suelo estadounidense, Ford esquiva aranceles y dependencias externas, a la vez que aprovecha el conocimiento de CATL sin ceder el control de la planta.
Información útil para el conductor
Modelo confirmado: una camioneta eléctrica (pick-up) sobre la plataforma EV universal de Ford, lanzamiento en 2027.
Reducción de coste: un 30% más baratas que las baterías NCM anteriores; se espera que ese ahorro se traslade al precio final del vehículo.
Durabilidad: las celdas LFP soportan el doble de ciclos de carga antes de degradarse, lo que alarga la vida útil de la batería y mejora el valor de reventa.
Empleo y economía local: la planta de Michigan ya ha creado más de 500 puestos y prevé 1.700 en total, con mano de obra mayoritariamente de la zona de Calhoun.
Consejo de Motor16.com: si barajas un eléctrico de Ford a medio plazo, la llegada de las LFP en 2027 puede ser un punto de inflexión en precio y fiabilidad; merece la pena esperar a ver cómo se traduce en la gama convencional.
El gigante chino Changan, que apenas lleva cuatro meses vendiendo coches en España, ha confirmado su intención de construir una planta de producción en nuestro país. Un movimiento que podría cambiar el mapa automovilístico español y abaratar los precios de sus modelos al evitar los aranceles de importación.
Changan pone sus ojos en España: las claves del plan
La noticia saltó durante la presentación del Deepal S05 PHEV, el nuevo híbrido enchufable de la marca. Según recoge La Tribuna de Automoción, Ethan Yin, director adjunto ejecutivo de la división europea de Changan, fue tajante: «Todos los constructores chinos están buscando la oportunidad de fabricar aquí, definitivamente Changan es uno de ellos».
Aunque todavía no hay una decisión definitiva, el interés es serio. La empresa acaba de inaugurar su mayor sede del sur de Europa en Alcobendas (Madrid), un espacio que albergará tanto al equipo español como a personal chino encargado de gestionar asuntos europeos. Un paso que muchos interpretan como el preludio de una inversión industrial de calado.
Las cifras comerciales respaldan la apuesta. En sus primeros cuatro meses de actividad en el mercado español, Changan ha matriculado 1.500 unidades de sus dos modelos cien por cien eléctricos, el Deepal S05 y el Deepal S07. El objetivo para 2026 es alcanzar los 6.000 vehículos vendidos, un volumen que justificaría la producción local.
Para ello, la marca está ampliando su red: cuenta ya con 65 concesionarios y prevé llegar a 100 antes de que termine el año, un despliegue pensado para dar cobertura a la creciente demanda de coches eléctricos e híbridos enchufables chinos, cada vez más competitivos en precio y equipamiento.
España, imán para los fabricantes chinos: las razones y los competidores
El interés de Changan no es un caso aislado. En los últimos meses, varios gigantes asiáticos han anunciado planes de producción en España. Chery ya fabrica en las instalaciones de EBRO en Barcelona; Geely negocia hacerse con parte de la planta de Ford en Almussafes; Leapmotor se apoya en Stellantis; y SAIC ha confirmado que construirá una factoría para MG en Galicia. A esta lista se suma BYD, que busca emplazamiento para su tercera fábrica europea.
España se ha convertido en el destino preferido de los fabricantes chinos por su industria auxiliar, el bajo coste de la energía y una posición logística estratégica.
En este contexto, la posible llegada de Changan refuerza una tendencia imparable. Los bajos costes energéticos, fruto del amplio despliegue de renovables, y una red de proveedores ya asentada tras décadas de producción automovilística, hacen de España una plataforma ideal para ensamblar vehículos destinados a toda Europa.
Aunque Changan es conocida por ser la matriz de AVATR y por sus joint ventures con Ford y Mazda, no está claro que vaya a aprovechar esas alianzas en su expansión europea. Ford, con varias plantas en la región, opera algunas por debajo de su capacidad, lo que abre la puerta a fórmulas de colaboración que ya explora Geely en Almussafes.
Oferta multienergía y expansión comercial: lo que veremos en los concesionarios
Changan apuesta por una gama variada para conquistar Europa. A los eléctricos puros Deepal S05 y S07 se ha sumado el S05 PHEV híbrido enchufable, y más adelante está prevista la llegada de versiones térmicas. Un enfoque multitecnológico que recuerda al de Geely y que responde a una demanda europea todavía dividida entre diésel, gasolina e híbridos.
La red de distribución juega un papel clave. Los 100 concesionarios previstos para finales de año permitirán a la marca estar presente en los principales núcleos urbanos, acercando al comprador español modelos con precios que ya hoy compiten con los generalistas tradicionales. Si la fabricación local se confirma, los precios podrían reducirse aún más al eliminar los aranceles y los costes logísticos del transporte marítimo.
La nueva sede de Alcobendas, que concentra la operativa del sur de Europa, es la punta de lanza de esta estrategia. La mitad del espacio está ocupado por el equipo local de Changan España, mientras que el resto lo gestionan ejecutivos chinos que coordinan el negocio en toda la región. Una estructura que facilita la toma de decisiones y, según fuentes del sector, acelera la maduración del proyecto industrial.
Información útil para el conductor
Cifra clave: 1.500 unidades vendidas en cuatro meses, con una previsión de 6.000 para 2026.
Impacto en el comprador: si la producción local se materializa, los precios de los modelos Changan podrían bajar entre un 5% y un 8% al suprimir aranceles y gastos de envío.
Competidores que también producirán aquí: Chery, Geely, Leapmotor, SAIC (MG) y posiblemente BYD, lo que aumentará la oferta y la competencia en todos los segmentos.
Lectura de Motor16: la llegada de fábricas chinas a España es una oportunidad para el comprador, pero conviene seguir con atención las políticas de recall y la disponibilidad de piezas de recambio a largo plazo.
Curiosidad: en 2023, España ya era el segundo productor europeo de vehículos, solo por detrás de Alemania, y la inversión china podría consolidar aún más ese liderazgo.
Te gusta el oro. Te gusta el carbono. Y te gusta que te miren. Ruroc acaba de lanzar el AT4.0 CARBON Gold Chrome, una edición limitada a 200 unidades en todo el mundo que combina ambos lujos en un casco integral con homologación ECE 22-06.
La firma británica, conocida por sus diseños llamativos y su apuesta por la seguridad sin concesiones, sube de nivel con este acabado cromo dorado. El precio, unos 590 euros al cambio actual, ya deja claro que no es un casco para cualquiera. Pero no se trata solo de apariencia: bajo la pintura hay un casco de fibra de carbono real con tecnología de protección a la altura de los mejores del mercado.
Un casco de carbono con más de lo que se ve a simple vista
El AT4.0 CARBON toma como base una calota de carbono ultraligera y añade la protección de impactos RHEON, un material viscoelástico que absorbe la energía de forma progresiva. El cierre es el magnético Fidlock, rápido y seguro incluso con guantes. Y para los que no pueden vivir sin música o comunicación, el casco viene preparado para integrar el sistema de audio Shockwave o cualquier intercomunicador Cardo.
El interior es desmontable, lavable y transpirable, como se espera en un casco de esta categoría. Pero la verdadera estrella es el exterior.
El proceso de pintura: artesanía con nanopartículas
Lo que ves no es pintura dorada cualquiera. La clave está en el proceso de nanopintura a mano que que Ruroc ha desarrollado durante años. Requiere ocho etapas diferentes, aplicadas por técnicos especializados en condiciones ambientales controladas, para conseguir ese efecto espejo que refleja la luz como oro líquido.
Según la marca, lograr un acabado cromo sobre una superficie no metálica requiere talento, paciencia y condiciones de pintura perfectas. El resultado es un efecto visual impactante que varía según la luz, pasando de un dorado intenso a un plateado casi líquido.
No es un casco para pasar desapercibido: su acabado cromo dorado convierte cada salida en un desfile.
Análisis Motor16: exclusividad con cabeza
Por 590 euros entras en territorio de cascos de carbono de gama alta: AGV, Shoei o Arai ofrecen modelos con prestaciones sobradas y pesos similares. Pero ninguna de esas marcas te da un acabado cromo dorado limitado a 200 unidades. Aquí la exclusividad es el verdadero valor añadido.
La homologación ECE 22-06 es el estándar europeo más reciente, así que en protección no te la juegas. El carbono y el RHEON trabajan bien en laboratorio. Sin embargo, el acabado cromo puede ser delicado: un rayón se notará más que en un casco negro mate. Si lo compras, asume que es para usarlo con mimo.
Para quien busca un casco de diario, esta edición es probablemente caprichosa. Pero para el coleccionista o el motero que disfruta llegando a la cafetería con un casco que nadie más tiene, el Gold Chrome es imbatible.
Score Motor16: 9/10
Protección: 9/10 — Carbono, RHEON y ECE 22-06 de última generación.
Diseño y acabado: 10/10 — Cromo dorado único y numerado, en nivel de artesanía.
Confort y tecnología: 8/10 — Buen interior, cierre magnético y preparado para audio, pero peso competitivo.
Exclusividad: 10/10 — 200 unidades mundiales, numeradas y con sello.
Relación calidad‑precio: 8/10 — No es barato, pero la combinación de carbono y exclusividad lo justifica.
Nota: 9/10 — Un casco para lucir y coleccionar, con la seguridad al día. Solo apto para moteros con personalidad.
Tu Mecánico de Confianza: conserva tu inversión como el primer día
Un casco de carbono con este acabado necesita más cuidados que uno convencional. Aquí van tres consejos esenciales para que tu Gold Chrome se mantenga impecable:
Limpieza suave y sin disolventes: usa productos específicos para fibra de carbono y nunca limpia metales abrasivos. Una gamuza de microfibra ligeramente humedecida basta para el día a día.
Almacenamiento inteligente: guarda el casco en su bolsa acolchada y evita la exposición prolongada al sol. El calor excesivo puede degradar la resina del carbono y amarillear el acabado.
Vigila la caducidad interna: aunque el carbono aguanta décadas, la espuma de protección se degrada con el tiempo. Revisa la fecha de fabricación y considera sustituir el casco cada cinco años.
Consulta con un profesional si tienes dudas sobre el estado estructural tras cualquier impacto. Más información en la web oficial de Ruroc.
Hay una frustración muy concreta que solo entiendes cuando una avería eléctrica en la moto se vuelve intermitente. La moto funciona de maravilla durante una semana, y de repente te deja tirado en un área de servicio sin explicación. Cambias el regulador, vuelve a pasar. Compras un kit de estátor y trescientos euros después estás igual. La mayoría de los motoristas ignora un paso clave: leer el esquema eléctrico antes de soltar un solo euro.
Por qué las averías eléctricas en la moto son tan frustrantes
Las motos vibran constantemente, y esa vibración afloja conectores, agrieta soldaduras y desgasta el cableado contra el chasis en puntos que jamás mirarías. Para colmo, casi todos los modelos utilizan puntos de masa compartidos: una sola conexión corroída puede provocar síntomas en sistemas que no tienen nada que ver entre sí — un faro que parpadea, un ralentí inestable y una carga baja pueden venir del mismo tornillo. Las averías intermitentes lo empeoran todo: el fallo solo aparece con el motor caliente, al pasar un bache o sin motivo aparente. Así es imposible reproducirlo a la carta, y acabas adivinando. Adivinar sale caro.
Sin los valores exactos que da el fabricante —voltaje a un régimen concreto, resistencia del estátor en frío, ubicación de las masas— no estás diagnosticando nada.
El enfoque típico (y por qué falla)
El método más habitual es lo que podríamos llamar ‘disparar a todo con el cañón de las piezas’. La moto se para y la batería da bien, así que buscas en un foro. Alguien con el mismo modelo y los mismos síntomas dice que era el rectificador-regulador. Lo compras y la moto va bien… durante quince días. Luego otra vez igual. Otro del foro asegura que era el estátor, así que toca estátor. Y el ciclo se repite. Sin la documentación específica de tu moto no sabes qué tensión debe dar el sistema de carga a 3.000 rpm, qué resistencia debe tener la bobina del estátor a temperatura ambiente ni dónde están los puntos de masa de ese circuito. Sin esas cifras, no estás diagnosticando: estás jugando a la lotería.
Procedimiento en 3 pasos clave
Paso
Acción
Detalle clave
1
Consigue el esquema eléctrico correcto
Solo vale el manual de taller oficial del año y modelo exactos. Los diagramas de foros pueden no cuadrar con tu versión.
2
Mide con el multímetro empezando por el estátor
Comprueba la tensión AC a un régimen concreto según el manual. Si está en especificación, el estátor no es el culpable.
3
Localiza y revisa los puntos de masa
Usa el esquema para identificarlos, mide resistencia entre masa y borne negativo de la batería. Debe ser casi cero; si no, lija la conexión.
Cómo leer el esquema y dar con la avería sin gastar un euro
Antes de tocar un solo conector, busca el diagrama del circuito de carga de tu moto. Síguelo desde el estátor, pasando por el rectificador-regulador hasta la batería, y de ahí a los consumos. Apunta cada punto de masa que aparezca. Ahora coge el multímetro y empieza en la fuente. El manual te dirá qué tensión alterna debe entregar el estátor por encima de ciertas rpm. Si está dentro de rango, te acabas de ahorrar el kit de reconstrucción. Pasa a la salida del rectificador y mide tensión continua en bornes de batería con el motor a unas 3.000 rpm. La mayoría de sistemas deben dar entre 13,5 y 14,8 V. Por debajo, el sistema no carga; por encima de 15,5 V, el regulador está friendo la batería.
Y luego llega el paso que casi nadie hace: comprobar las masas. Un punto de masa corroído puede hacer que la lectura de carga parezca baja sin que el estátor ni el rectificador tengan nada malo. Sigue el esquema hasta la masa principal del circuito, localízala físicamente y mide resistencia entre ese punto y el negativo de la batería. Cero o casi cero es lo que buscas. Cualquier valor más alto significa que has encontrado el fallo, y se arregla con lija y cinco minutos. Un caso real: el dueño de una Kawasaki ZX-6 se pasó meses cambiando componentes de carga, incluido el estátor, y el fallo seguía. La masa principal entre el motor y el chasis tenía un punto de contacto corroído bajo la cabeza del tornillo, invisible por fuera. Siguiendo el esquema desde el principio lo habría encontrado en una tarde.
Por qué el manual de taller es la mejor inversión
La documentación de fábrica —manuales descargables con esquemas completos, ubicaciones de conectores, mapas de masa y valores de prueba— te da la misma información que maneja el técnico del concesionario. Para motos con carburador o más de quince años, que muchos talleres oficiales ya ni tocan, es la única opción real. Tener el esquema correcto de tu año y modelo elimina la adivinación y convierte lo que parece magia negra en un problema con solución lógica.
Tu Mecánico de Confianza
Herramienta imprescindible: un multímetro digital básico (20-30 euros) basta para el 90 % de las comprobaciones.
Ahorro estimado: el brico evita cambiar piezas innecesarias. Un kit de estátor y regulador ronda entre 150 y 400 euros; el mantenimiento de masas cuesta cero.
Dato curioso: el caso del Kawasaki ZX-6 no es una excepción. En motos con más de diez años, la corrosión en los puntos de masa es la causa más frecuente de falsos fallos de carga, según talleres independientes.
Seguridad: si no tienes experiencia con electricidad, limítate a las mediciones básicas y deja las reparaciones internas del alternador a un profesional.
Los híbridos enchufables chinos podrían costar hasta un 35% más si Bruselas activa los nuevos aranceles que ya tiene sobre la mesa. La Comisión Europea estudia ampliar las tasas compensatorias a los PHEV fabricados en China, una medida que pondría en la diana a gigantes como BYD, Chery y SAIC (MG). Te lo cuento.
Qué se está cociendo en Bruselas y a quién afecta
Según adelantó el diario alemán Handelsblatt y recoge Forococheselectricos, la Comisión Europea ya tendría preparado el mecanismo legal para imponer aranceles adicionales a los híbridos enchufables procedentes del gigante asiático. La decisión final depende del respaldo de una mayoría de Estados miembros, pero las fuentes consultadas apuntan a que el proceso está muy avanzado.
Las marcas que más notarían el golpe son las que han apostado fuerte por electrificar sin renunciar al motor de combustión. Hablamos de BYD y su Dolphin G DM-i, un modelo diseñado expresamente para el mercado europeo, y de los próximos lanzamientos de Chery y MG (SAIC). De hecho, cualquier PHEV ensamblado en China y enviado a Europa se vería afectado, independientemente de que la marca sea china o no.
Es la primera vez que Bruselas señala directamente a los híbridos enchufables. Hasta ahora, los aranceles compensatorios se ceñían a los eléctricos puros, activados en 2024 tras una investigación sobre las ayudas estatales. Ampliar el cerco a los PHEV es un movimiento estratégico. Y tiene su lógica.
Los híbridos enchufables chinos están arañando cuota de mercado en Europa con una combinación que duele: precios ajustados, buena tecnología y una etiqueta CERO que en ciudades como Madrid o Barcelona se traduce en ventajas de circulación. Un sobrecoste de hasta el 35% cambiaría las cuentas por completo.
Un sobrecoste de hasta el 35% borraría de un plumazo la principal ventaja competitiva de los PHEV chinos: el precio.
Por qué ahora y qué tiene que ver la geopolítica
El calendario no es casual. Este mismo 19 de junio, horas antes de que se filtrara la noticia, los líderes de la UE debatieron sobre la necesidad de reducir la dependencia económica de China. No solo hablaban de coches. La preocupación se extiende a las tierras raras y otras materias primas críticas para la transición energética.
Europa se ha visto sorprendida por la velocidad de los fabricantes chinos. Han pasado de ser una amenaza teórica a colocar modelos competitivos en los concesionarios en muy poco tiempo. Y Bruselas quiere proteger a sus constructores, que todavía están haciendo los deberes de la electrificación con los costes laborales y regulatorios europeos.
Eso sí, la medida no está exenta de riesgos. Encarcar los PHEV chinos puede ralentizar la renovación del parque móvil justo cuando la UE necesita que entren más coches limpios para cumplir con los objetivos de emisiones. Es la misma tensión que ya vimos con los eléctricos puros.
El impacto en el concesionario y en tu bolsillo
Te pongo un ejemplo con números. Si un BYD Dolphin G DM-i llegase con un precio de salida de 30.000 euros, un arancel del 35% lo dispararía hasta los 40.500 euros. En esa franja, empieza a competir con modelos europeos consolidados y pierde el factor “chollo tecnológico” que ha sido su mejor gancho.
Lo mismo aplica a los futuros PHEV de Chery o SAIC. Si el arancel se materializa, es muy probable que veamos un frenazo en los planes de expansión de estas marcas, que habían puesto a Europa en el centro de su estrategia global. Algunos analistas ya especulan con que podrían acelerar la construcción de fábricas en el continente para esquivar las tasas, pero eso requiere tiempo e inversión.
No hay detalles aún sobre el porcentaje exacto ni sobre la fecha de entrada en vigor. Dependerá de la negociación política entre los Estados miembros. Pero la señal es clara: Bruselas está dispuesta a usar todas las herramientas de su arsenal comercial para equilibrar la balanza.
Información útil para el conductor
Propuesta en estudio: aranceles adicionales a los PHEV fabricados en China, ampliando los existentes para eléctricos puros desde 2024.
Sobrecoste estimado: hasta un 35% sobre el precio de importación, según las fuentes comunitarias citadas por Handelsblatt.
Marcas en la diana: BYD, Chery, Geely y SAIC (MG), entre otras.
Consejo de Motor16.com: si estás valorando la compra de un PHEV chino, sigue de cerca las noticias de las próximas semanas. Un anuncio oficial podría encarecer la unidad en espera o paralizar pedidos.
Curiosidad: los aranceles a los eléctricos puros chinos se aprobaron en octubre de 2024 tras una investigación sobre subsidios. Las marcas afectadas llevan meses reconfigurando sus cadenas de suministro para esquivarlos.
Que Toyota y Nissan tengan que disculparse por la calidad de sus propios coches no es una anécdota de servicio posventa: es el síntoma de un desajuste industrial con consecuencias para la gran partida que se juega entre el libre comercio y el proteccionismo. Las dos marcas japonesas han empezado a incluir avisos explícitos en los pedidos del Tundra, el Highlander y el Murano fabricados en Estados Unidos y exportados a Japón, alertando a sus clientes de que el acabado puede no estar a la altura de los estándares domésticos. Pintura fina, variaciones de color, marcas de pulido, abolladuras, ampollas en la laca, suciedad en la superficie pintada, restos de sellador y desalineaciones de paneles figuran en la letra pequeña. La excusa oficial, repetida en la documentación comercial, es que se trata de un “acabado para mercados de ultramar”.
El dato no es menor. Durante décadas, la industria japonesa construyó su prestigio sobre la obsesión por la calidad, un estándar que el consumidor japonés ha interiorizado hasta convertirlo en exigencia de serie. Ahora, la necesidad de aumentar las importaciones de vehículos ensamblados en Estados Unidos, fruto de las presiones comerciales entre Washington y Tokio, obliga a los fabricantes a colocar en sus concesionarios modelos con un nivel de terminación que ellos mismos califican de inferior. El diferencial de calidad, en otras palabras, es el precio de un peaje geopolítico.
La letra pequeña que pocos leen
El desglose de Toyota para los compradores del Tundra (ensamblado en Texas) y del Highlander (Indianápolis) es demoledor: no solo avisa de posibles manchas de pulido o abolladuras, sino que llega a mencionar el “thin paint” y la “paint blistering” (ampollas de pintura). A renglón seguido insiste en que nada de eso afecta al rendimiento o la funcionalidad del vehículo, pero resulta difícil imaginar un argumentario de ventas que comience pidiendo disculpas por el barniz. Nissan, en el caso del Murano fabricado en Tennessee, añade que el coche está “terminado para mercados de ultramar” y que pueden detectarse “pequeñas cantidades de suciedad sobre la superficie pintada”, restos de sellante y “ligeros desajustes, como escalones o diferencias de nivel entre paneles”.
La comparación con los estándares japoneses es inevitable. Allí, un panel con un desajuste de décimas de milímetro suele ser motivo de rechazo en la fábrica. Por eso estas advertencias tienen tanto impacto: no se trata de un defecto puntual, sino de un reconocimiento de que la cadena de producción estadounidense aplica márgenes de tolerancia diferentes, perfectamente legales al otro lado del Pacífico, pero insuficientes para el ojo del consumidor nipón.
Las razones del desajuste de calidad
¿Por qué una misma marca obtiene resultados tan dispares a ambos lados del Atlántico? La respuesta no está en la tecnología, sino en la filosofía de control de proveedores y en la cultura de planta. Las fábricas japonesas integran en el propio proceso de montaje sistemas de inspección casi artesanales, con personal entrenado para detectar imperfecciones que las máquinas pasan por alto. En las plantas norteamericanas, donde el coste laboral y la rotación son mayores, el listón se ajusta a lo que el regulador y el cliente local consideran aceptable. Y, hasta ahora, el mercado estadounidense no penalizaba estas pequeñas licencias.
El problema surge cuando esos mismos vehículos se exportan a un país donde la calidad de pintura es un factor de decisión. Las marcas lo saben y por eso han optado por la transparencia radical antes que por la ocultación. Eso sí, la transparencia tiene un precio: mina décadas de posicionamiento premium construido precisamente sobre la idea de que un Toyota o un Nissan no entiende de geografías cuando hablamos de perfección.
Las marcas japonesas están aceptando un daño reputacional a cambio de cumplir con las exigencias comerciales de Washington, una cesión que habla más de las reglas del juego que de la capacidad industrial.
¿Qué gana y qué pierde la industria?
Para Estados Unidos, la operación es un éxito diplomático con letra pequeña: consigue abrir el mercado japonés a sus exportaciones, pero expone al mundo que el “HECHO EN USA” no siempre equivale a “calidad global”. Para las marcas japonesas, la maniobra es un ejercicio de pragmatismo defensivo: evitan aranceles y mantienen buena sintonía con la Administración estadounidense, aunque a costa de vender coches con advertencias que ningún departamento de marketing desearía incluir. Y para los proveedores de componentes y pintura, supone el riesgo de que la brecha de calidad se convierta en un argumento para rediseñar cadenas de suministro regionales más herméticas.
En el fondo, el episodio recuerda que la globalización del automóvil no basta con ensamblar coches en distintos continentes: la uniformidad de estándares sigue siendo la gran asignatura pendiente. Toyota y Nissan han preferido contar la verdad antes que dejar que la descubran sus clientes en el primer lavado. Y eso, en un sector donde el prestigio se mide en micras, es un gesto que tendrá consecuencias más allá de la carrocería.
Análisis de Impacto Motor16
Dato de mercado: Las exportaciones de vehículos fabricados en EE.UU. a Japón crecen de forma significativa desde 2025, impulsadas por los acuerdos arancelarios.
El rumor del sector: Circula en ámbitos industriales la posibilidad de que Mazda y Subaru, con plantas también en Estados Unidos, empiecen a incluir advertencias similares en sus modelos destinados a Japón.
Veredicto Motor16: La doble vara de medir en calidad es un lastre reputacional que las marcas japonesas asumen con pragmatismo, pero que anticipa una fragmentación de estándares difícil de revertir mientras las presiones comerciales manden más que la excelencia de producto.
El CEO de Jaguar Land Rover, PB Balaji, plantea un objetivo que redefine la estrategia industrial del grupo británico: quiere que la filial estadounidense facture tanto como todo el negocio global actual. Para conseguirlo, JLR está negociando con Stellantis la producción local de un nuevo Defender sobre una plataforma probablemente compartida con Jeep. La jugada sortea el arancel del 15 % que grava las importaciones de vehículos y convierte una barrera comercial en una palanca de crecimiento.
Estados Unidos es ya el mayor mercado de JLR, con más de un tercio de las matriculaciones globales del grupo. Sin embargo, la ambición de Balaji va mucho más allá: en la última presentación a inversores, el ejecutivo defendió que la operación norteamericana alcance un volumen de facturación equiparable al que hoy genera toda la compañía en el resto del mundo. No es una declaración retórica; implica multiplicar por tres o por cuatro la actividad actual en Norteamérica en un plazo de pocos ejercicios.
El camino más realista pasa por tejer alianzas industriales. En mayo de 2026, JLR y Stellantis firmaron un memorando de entendimiento no vinculante para explorar oportunidades conjuntas en la región. El texto, deliberadamente abierto, habla de «explorar nuevas oportunidades dirigidas a los clientes norteamericanos» y sitúa a la marca Defender —ya con identidad propia dentro del grupo— como el vehículo prioritario de la colaboración.
La baza de Stellantis es doble: tiene capacidad de producción ociosa en varias plantas estadounidenses y cuenta con la plataforma de Jeep, una arquitectura pensada para todoterrenos con fuerte demanda local. Montar un Defender sobre esa base permitiría a JLR saltarse los largos plazos de desarrollo de una plataforma específica y, sobre todo, evitar el arancel del 15 % que encarece cada unidad importada desde la fábrica de Nitra, en Eslovaquia, donde hoy se ensambla el modelo.
La fórmula no es nueva en la industria, pero sí es inusual entre dos fabricantes que compiten en el segmento premium del todoterreno. El riesgo de canibalización entre un Defender ‘americanizado’ y los Jeep de gama alta es evidente. Stellantis, sin embargo, parece dispuesto a asumirlo a cambio de rentabilizar sus líneas y obtener retorno de una plataforma amortizada. Para JLR, la oportunidad es aún mayor: Defender se transformaría en una marca con oferta específica para su mercado núcleo, sin depender de las tensiones arancelarias ni de las divisas.
JLR no va a reinventar el Defender desde cero para Estados Unidos; va a pedirle a Stellantis las llaves de la fábrica para no pagar el 15 % de arancel.
Stellantis como socio: plataformas, fábricas y el fantasma del solapamiento con Jeep
El fabricante ánglo-indio necesita un camino rápido hacia la producción local, y Stellantis le ofrece la alfombra industrial. Con más de 30 plantas en Norteamérica y una capacidad instalada que no está al 100 %, el grupo que dirige Carlos Tavares puede encajar un nuevo modelo sin grandes inversiones estructurales. La clave es si la plataforma Jeep —presumiblemente la del Wagoneer o Grand Cherokee— es compatible con el posicionamiento y los atributos que Defender exige en un mercado donde la tradición off-road pesa más que la sofisticación británica.
El memorando menciona tanto un SUV como un pickup. Una camioneta Defender sobre base Jeep reconfiguraría la oferta en un país donde las pickups representan un porcentaje desproporcionado del mercado premium. En 2025, casi uno de cada cinco vehículos de más de 60.000 dólares matriculados en EE.UU. fue una camioneta; Defender carece de un producto así y Jeep ha dejado huecos tras la retirada del Gladiator en algunos niveles de acabado. La confluencia de intereses es innegable, aunque la letra pequeña del acuerdo —propiedad intelectual, reparto de márgenes y control de marca— será la que defina si la alianza pasa del borrador al taller.
Dos matices templan el optimismo. Primero, el memorando es no vinculante, una declaración de intenciones habitual en el sector que a menudo se disuelve cuando las ingenierías empiezan a trabajar. Segundo, compartir plataforma con Jeep expone a JLR a una dilución de imagen si el comprador percibe el Defender como un Jeep remarcado, un fenómeno que ya lastró intentos anteriores de sinergias entre grupos distintos. La historia reciente de alianzas industriales en el automóvil recuerda que lo técnico suele ser lo más fácil; lo comercial, lo más áspero.
Análisis de Impacto Motor16
Mercado: JLR necesita duplicar o triplicar su volumen en EE.UU. para cumplir el objetivo de Balaji. Con 130.000-140.000 unidades vendidas en Norteamérica en 2025, la brecha hasta alcanzar la facturación del resto del mundo exige un modelo de alto volumen y producción local, sin el castigo arancelario. La plataforma compartida con Stellantis es la opción más rápida, aunque no la única.
Rumor: Fuentes del sector, no confirmadas oficialmente, apuntan a que el nuevo Defender americano llegaría en dos carrocerías (SUV y pickup) para 2028, aprovechando la actualización de la línea de Jeep en la planta de Warren (Michigan).
Veredicto: La jugada es audaz y lógica al mismo tiempo. JLR reduce riesgos financieros al no invertir en una plataforma propia para un mercado que aún tiene que demostrar hasta dónde crece. Stellantis gana ocupación de fábrica y un socio que pague por su tecnología. El verdadero desafío no será la ingeniería, sino la percepción del cliente: si un Defender fabricado en Michigan con alma Jeep convence al mismo público que hoy paga un sobreprecio por el producto eslovaco.