Bugatti Tourbillon y los neumáticos que son pieza clave de la nueva era del hipercoche de Molsheim

El equipo de desarrollo de Bugatti viaja a las instalaciones de Michelin en Ladoux para validar el neumático diseñado específicamente para el Tourbillon y su tren motriz híbrido de 1.800 CV

En cualquier automóvil, cuatro pequeñas superficies de contacto entre el caucho y el asfalto son todo lo que media entre la mecánica y la carretera. En el caso del Bugatti Tourbillon y su sistema propulsor híbrido de 1.800 CV, la precisión en esa conexión adquiere una dimensión radicalmente distinta. El proceso de validación de los neumáticos del nuevo hipercoche de Molsheim se ha documentado en el último episodio de la docuserie ‘A New Era’, en el que el equipo de desarrollo se desplaza hasta las instalaciones de pruebas de Michelin en Ladoux, Francia, para identificar la especificación definitiva de un neumático concebido exclusivamente para este modelo.

La visita al centro de Ladoux forma parte de un programa de validación más amplio que ha llevado al Tourbillon desde los circuitos de hielo de Suecia hasta el óvalo de alta velocidad de Nardò, en Italia. Cada fase aporta datos esenciales para afinar el comportamiento del vehículo antes de que arranque la producción en serie.

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Al frente de este proceso se encuentra Miroslav Zrnčević, piloto jefe de pruebas y desarrollo. Su función consiste en coordinar el trabajo de los distintos equipos de ingeniería -dinámica de vehículo, controles, sistemas electrónicos- y traducir las sensaciones de conducción en parámetros técnicos medibles. “Si fuera una cocina, yo sería el catador”, describe Zrnčević sobre su papel en el proyecto.

De múltiples conceptos a tres candidatos

La misión en Ladoux tenía un objetivo claro: determinar la especificación óptima entre una serie de neumáticos desarrollados a medida para el Tourbillon. El proceso arrancó con varios conceptos de cubierta delantera y trasera, que fueron progresivamente refinados mediante evaluaciones cruzadas hasta que se identificó la combinación ideal. Para cuando el equipo llegó a las instalaciones francesas, meses de trabajo de simulación y desarrollo conjunto con Michelin habían reducido el campo a tres juegos de neumáticos de desarrollo específico. Los circuitos especializados de Ladoux permitieron evaluar cada opción en una amplia variedad de escenarios, desde la toma de curvas a alta velocidad hasta las evaluaciones de comportamiento dinámico.

TEST BUGATTI TOURBILLON MICHELIN 8 Motor16
Foto: Bugatti

Para obtener una imagen completa del rendimiento de cada cubierta, el equipo combina mediciones objetivas —datos de agarre y características de manejo— con la retroalimentación subjetiva de los pilotos, que valoran cómo se traducen esas características en la personalidad de conducción del Tourbillon.

La colaboración con Michelin arrancó con el Veyron

El proyecto representa el capítulo más reciente de una alianza entre Bugatti y Michelin que se remonta a los orígenes del Veyron. A lo largo de cada generación de hipercoche, la marca de Molsheim ha trabajado con la firma francesa para evolucionar la tecnología de neumáticos en respuesta a las crecientes exigencias de sus modelos.

El Tourbillon plantea el reto más elevado hasta la fecha. Frente a su predecesor, todos los parámetros de rendimiento -potencia, aceleración, velocidad máxima- han aumentado, lo que ha exigido una solución de neumático enteramente nueva. En lugar de adaptar un producto existente, Bugatti y Michelin han desarrollado conjuntamente unas cubiertas específicas capaces de proporcionar la estabilidad y el rendimiento requeridos en un rango de uso excepcionalmente amplio.

TEST BUGATTI TOURBILLON MICHELIN 2 Motor16
Foto: Bugatti

El proceso de desarrollo implica una cooperación estrecha entre los ingenieros de Bugatti y los diseñadores de neumáticos de Michelin, convirtiendo las impresiones subjetivas desde el volante en objetivos de ingeniería mensurables que se refinan a lo largo del programa.

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El neumático, el componente que define todo lo demás

Para Zrnčević, la importancia del neumático dentro del proceso de desarrollo global no admite comparación con ningún otro componente. Por encima de la sofisticación del tren motriz, el chasis o los sistemas electrónicos del Tourbillon, todo depende en última instancia de esas cuatro superficies de contacto. “El neumático es la parte más importante”, subraya el piloto de pruebas. “Solo hay cuatro pequeñas zonas de contacto entre el coche y el suelo. Lo que ocurre ahí define todo lo demás.”

Uno de los mayores retos del proyecto ha sido el factor tiempo. El desarrollo de los neumáticos tuvo que avanzar en paralelo con la evolución del propio vehículo, lo que obligó a tomar decisiones antes de que todos los sistemas hubieran alcanzado su madurez definitiva. “El coche y sus sistemas están en un nivel de madurez determinado, no necesariamente el óptimo para elegir el neumático, pero hay que hacerlo porque la producción y validación de la cubierta requiere tiempo”, explica Zrnčević.

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TEST BUGATTI TOURBILLON MICHELIN 7 Motor16
Foto: Bugatti

En paralelo al programa de pruebas físicas, el desarrollo del Tourbillon ha dependido en gran medida de la simulación. Los ingenieros trabajaron durante más de tres años en entornos virtuales antes de llegar a la fase de validación final. Los datos objetivos obtenidos en Ladoux se contrastan con la retroalimentación de los pilotos acumulada durante semanas de pruebas, permitiendo verificar que el comportamiento real del vehículo se corresponde con los objetivos fijados al inicio del proyecto.

No obstante, para Tomislav Šimunić, responsable de Dinámica de Vehículo, la tecnología de simulación no sustituye al factor humano. “Al final, estamos desarrollando coches para personas. No podemos desarrollarlo todo solo con tecnología informática. Necesitamos a los pilotos y ese factor emocional y subjetivo en toda la historia”, afirma Šimunić.

Al término del programa de pruebas de la marca francesa en Ladoux, el equipo alcanzó su objetivo principal. Con la especificación de neumático seleccionada, el desarrollo pudo avanzar hacia su siguiente fase: la calibración de la dirección, los amortiguadores y los sistemas de control en torno al paquete de cubiertas elegido.

Imágenes test Bugatti Tourbillon-Michelin

Fotos: Bugatti