Las baterías de los coches eléctricos van a ser más baratas y durar más kilómetros. Y no hablo de un prototipo de laboratorio: en la planta de Ford en Michigan ya se fabrican celdas LFP con tecnología china que llegarán al mercado a lo grande en 2027.
El gigante del óvalo ha iniciado la producción de baterías de litio-ferrofosfato bajo licencia de CATL, el mayor fabricante mundial de baterías. La promesa es un ahorro del 30% en el coste de las celdas respecto a las de níquel-cobalto-manganeso (NCM) que usaba hasta ahora. Te cuento qué está pasando en Michigan y por qué esto te afecta al bolsillo si estás pensando en comprar un eléctrico.
Qué son las baterías LFP y por qué Ford se ha lanzado a por ellas
Las siglas LFP vienen del litio-ferrofosfato, una química de batería que prescinde del cobalto y del níquel. Eso supone dos ventajas de golpe: un coste de fabricación mucho menor y una vida útil más larga —hasta el doble de ciclos de carga que una batería NCM convencional—. A cambio, la densidad energética es algo más baja, pero Ford confía en que la tecnología ha madurado lo suficiente como para compensar con creces.
Hasta hace poco, el camino natural era montar celdas NCM porque rendían mejor en autonomía pura. Sin embargo, la colaboración con CATL ha convencido a los ingenieros de Dearborn de que la durabilidad y el ahorro en materias primas críticas son la clave para que los eléctricos lleguen a todos los públicos. De hecho, la planta de Míchigan es la primera jugada de Ford en solitario con esta receta.
BlueOval Battery Park: 500 empleados y una factoría cien por cien de Ford
La fábrica se llama BlueOval Battery Park Michigan y es propiedad al 100% de Ford, aunque cuenta con el apoyo técnico de expertos chinos de CATL desplazados a Marshall. Hasta la fecha ya han llegado más de 500 trabajadores y el objetivo es alcanzar los 800 antes de que termine el año, con una meta final de 1.700 empleos estables en Estados Unidos.
Las líneas de producción ya están ensamblando las primeras células prismáticas LFP completas: desde la mezcla de la suspensión hasta el envejecimiento y la inspección final. La marca asegura que las celdas ‘D-Sample’ están en la fase de pruebas y validaciones definitivas y que la comercialización arrancará antes de que acabe 2026.
Más del 70% de la plantilla actual procede de las ciudades cercanas de Marshall, Albion y Battle Creek. La gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, ha celebrado que el proyecto «trae tecnología de baterías de primera clase y recupera empleo que se había ido al extranjero».
Ford está fabricando baterías en casa, con el respaldo del mayor productor mundial, para abaratar el coche eléctrico y controlar toda la cadena de suministro.

El primer modelo que estrenará estas baterías será una pick-up eléctrica basada en la plataforma EV universal de Ford, prevista para 2027. Aunque el fabricante no ha dado cifras concretas de autonomía, la combinación de un coste un 30% inferior y una mayor resistencia a los ciclos de carga apunta a un vehículo más asequible y con menos degradación de batería con los años.
Eso sí, la apuesta por las LFP no es un capricho: responde a la necesidad de asegurarse un suministro fiable y barato en plena guerra de precios de los eléctricos. Al fabricar sus propias celdas en suelo estadounidense, Ford esquiva aranceles y dependencias externas, a la vez que aprovecha el conocimiento de CATL sin ceder el control de la planta.
Información útil para el conductor
- Modelo confirmado: una camioneta eléctrica (pick-up) sobre la plataforma EV universal de Ford, lanzamiento en 2027.
- Reducción de coste: un 30% más baratas que las baterías NCM anteriores; se espera que ese ahorro se traslade al precio final del vehículo.
- Durabilidad: las celdas LFP soportan el doble de ciclos de carga antes de degradarse, lo que alarga la vida útil de la batería y mejora el valor de reventa.
- Empleo y economía local: la planta de Michigan ya ha creado más de 500 puestos y prevé 1.700 en total, con mano de obra mayoritariamente de la zona de Calhoun.
- Consejo de Motor16.com: si barajas un eléctrico de Ford a medio plazo, la llegada de las LFP en 2027 puede ser un punto de inflexión en precio y fiabilidad; merece la pena esperar a ver cómo se traduce en la gama convencional.


