El fabricante chino Chery acelera su expansión en Europa con una hoja de ruta que sitúa a Italia como próxima parada. La marca ha presentado un plan de crecimiento que aspira a cerrar 2026 con 687 puntos de venta y asistencia en 20 países y a dar el salto a 1.143 instalaciones en 27 mercados durante 2027. El objetivo declarado: atender a unas 100.000 familias europeas.
La estrategia se articula en torno a la filosofía For EU. For Family, un manifiesto que la compañía resume en tres ejes —espacio, seguridad y tecnología— y que se apoya en una gama electrificada con soluciones híbridas enchufables, híbridas convencionales y cien por cien eléctricas. El anuncio, realizado en el marco del salón de París, marca el pistoletazo de salida de una ofensiva que hasta ahora se había movido con cautela en el continente.
Una red de concesionarios que se duplica en un año
El salto que plantea Chery no es menor. Pasar de 687 a 1.143 puntos de venta y asistencia en apenas doce meses implica multiplicar por más de uno y medio la estructura comercial en un mercado donde los fabricantes chinos compiten con marcas europeas asentadas desde hace décadas. La compañía quiere cubrir casi todo el mapa: de 20 países a 27, prácticamente la totalidad de la Unión Europea más algunos mercados vecinos.
La lógica comercial es clara. Chery no aspira solo a vender coches, sino a captar familias enteras con un SUV espacioso, garantía y servicio posventa a mano. En un mercado europeo donde la desconfianza hacia las marcas chinas se combate con red física y respaldo, apostar por el concesionario tradicional —y no solo por la venta digital— marca diferencias frente a rivales que llegaron antes con menos estructura.
Europa ya no es un mercado de prueba para las marcas chinas, sino el tablero donde se decide si aspiran a ser globales o quedan en proveedores de nicho.
Los Tiggo 8 y Tiggo 9 abren fuego en Italia en noviembre
Italia vivirá su desembarco real en noviembre, cuando los concesionarios empiecen a entregar los SUV Tiggo 8 y Tiggo 9, ambos híbridos enchufables y construidos sobre la arquitectura Super Hybrid. Son los dos modelos llamados a hacer de punta de lanza en el país transalpino y a medir la acogida real del público italiano.
El Tiggo 9 llega con un argumento de resistencia poco habitual en un folleto comercial. La marca lo sometió a un desafío de seguridad en aguas del mar Negro, en Rumanía, donde el SUV superó pruebas de aguante supervisadas por ingenieros independientes. Según los datos difundidos por la compañía, la batería de alta tensión mantuvo su aislamiento eléctrico tras 24 horas sumergida en agua salada, y la estructura del bajos permaneció intacta tras un impacto frontal rígido.
La firma presenta también el Chery Q, un SUV compacto que se convierte en el primer eléctrico nativo de la marca. Está pensado para la movilidad urbana de un público joven o como segundo coche familiar, y su llegada a Italia está prevista para 2027. Con él, la compañía completa una oferta que va del híbrido enchufable al cien por cien eléctrico.
Qué significa este movimiento para el mercado español
Italia va por delante de España en esta fase del calendario de Chery, pero el mensaje que llega al comprador español es el mismo. La marca china no se conforma con colocar unidades sueltas: construye una estructura de venta y posventa para competir de tú a tú con las marcas europeas consolidadas. Cuando esa red esté madura en los grandes mercados del continente, la presión competitiva acabará notándose también en los concesionarios españoles.
La lógica es la de siempre en el automóvil: quien controla la red, controla la relación con el cliente. Los fabricantes chinos han aprendido que un precio atractivo no basta si no hay un taller cerca y una garantía creíble. Por eso Chery multiplica instalaciones antes de inundar el mercado de modelos, una lección que otras marcas asiáticas tardaron años en interiorizar.
Para el conductor español, la consecuencia práctica es doble. Más competencia suele traducirse en mejores precios y más equipamiento de serie, pero conviene revisar la letra pequeña de garantías, recambios y valor de reventa antes de comprar. En un país donde el coche es el segundo desembolso más importante de muchas familias, ese detalle pesa tanto como la etiqueta del escaparate.
El próximo hito será el Chery International User Summit 2026, donde la marca reunirá a clientes de todo el mundo bajo el lema Together. For Family. Será la puesta de largo de su discurso europeo justo antes de que la red de concesionarios afronte su prueba de fuego: vender y sostener el servicio en 27 países a la vez.

