La Bushwakka Kamelback 4 nace para quienes buscan una forma de viajar que combine aventura real y comodidad sin recurrir a remolques ni accesorios aparatosos. Basada en un Toyota Land Cruiser Serie 79 de doble cabina, esta camper sustituye por completo la parte trasera del pick‑up de la casa japonesa por un módulo de aluminio diseñado desde cero para expediciones largas y terrenos exigentes. No es una célula desmontable ni un añadido atornillado: es una transformación integral que convierte al incombustible Land Cruiser en un vehículo autónomo, robusto y preparado para vivir varios días lejos de cualquier infraestructura. Su planteamiento se sitúa justo entre el camping tradicional y la exploración pura, ofreciendo un equilibrio muy atractivo para quienes quieren ir más allá sin renunciar a cierta comodidad.
La principal evolución respecto al modelo anterior está en su capacidad para alojar a cuatro personas. La Bushwakka Kamelback 4 incorpora un techo elevable que esconde una segunda cama, sumándose a la zona de descanso inferior plegable. Esto permite que una familia o un pequeño grupo viaje y duerma con espacio suficiente, algo poco habitual en campers compactas basadas en todoterrenos. El acceso mediante una puerta trasera de altura completa facilita moverse de pie en el interior, y una vez desplegado el campamento, el techo se eleva, las camas se preparan en segundos y el toldo de 180 grados crea una zona exterior protegida que amplía notablemente el espacio habitable. El resultado es un refugio móvil sorprendentemente versátil para su tamaño.
La obra de Bushwakka cuesta más de 28.000 euros al cambio… sin contar el coche
En el apartado práctico, Bushwakka ha integrado una cocina totalmente equipada para cuatro personas, con vajilla, cubertería, estufa de gas portátil de dos fuegos y espacio para un frigorífico de hasta 90 litros. El sistema de agua caliente se alimenta de un depósito de 90 litros, aunque también puede conectarse a una fuente externa para conservar las reservas internas. Entre los elementos opcionales destaca una cabina de ducha abatible de un metro por un metro, con techo, desagüe e iluminación LED, además de accesorios como baca, extensiones de escalera o mesa plegable. La autonomía eléctrica está garantizada gracias a un sistema de baterías de litio con inversor, múltiples tomas de corriente, iluminación LED y la posibilidad de montar paneles solares de 380 W en el techo, lo que permite mantener todos los sistemas funcionando durante días.
La estructura de la camper está fabricada en aluminio de calidad marina y se monta directamente sobre el chasis del Land Cruiser, con compartimentos sellados y herrajes reforzados pensados para soportar condiciones extremas. Todo ello convierte a la Kamelback 4 de la compañía sudafricana en una opción seria para quienes buscan un vehículo capaz de adentrarse en terrenos complicados sin comprometer la seguridad ni la autonomía. Su precio ronda los 547.000 rands sudafricanos (unos 28.750 euros) sin incluir el vehículo donante, una cifra elevada pero coherente con lo que ofrece y, desde luego, más razonable que enfrentarse a un rescate en mitad de una zona remota por viajar con un vehículo inadecuado.


