El «System Porsche» fue una tecnología innovadora desarrollada por la compañía alemana Porsche que revolucionó los modelos de automóviles producidos por Seat, una marca española de automóviles, especialmente conocida por sus legendarios Ibiza y Málaga. Esta colaboración entre Porsche y Seat permitió a la marca española mejorar significativamente el rendimiento y la calidad de sus vehículos.
El sistema, inicialmente implementado en el SEAT Ronda, abarcaba varios aspectos clave del diseño y la ingeniería de los automóviles. Entre las características más destacadas del System Porsche se encontraban mejoras en la aerodinámica, la suspensión, la gestión del motor y la eficiencia en el consumo de combustible.
La creación de un estándar automotriz

En términos de aerodinámica, el System Porsche ayudó a optimizar la forma y el diseño de los vehículos, reduciendo la resistencia al aire y mejorando así la eficiencia en la conducción y el consumo de combustible. Además, la suspensión mejorada proporcionaba un manejo más ágil y estable, lo que aumentaba la seguridad y el confort de conducción.
En lo que respecta a la gestión del motor, el System Porsche introdujo tecnologías avanzadas de control y ajuste que optimizaban el rendimiento del motor, mejorando la potencia, la respuesta y la eficiencia del combustible.
La implementación exitosa del System Porsche en los modelos Ibiza y Málaga de Seat no solo mejoró la reputación de la marca española en términos de rendimiento y calidad, sino que también estableció un nuevo estándar en la industria automotriz europea de la época. Esta colaboración destacó la importancia de la innovación y la tecnología en la evolución continua de los vehículos automotores, y consolidó la posición de Seat como un competidor relevante en el mercado de automóviles compactos y de gama media.
Nada fue posible sin el Ronda y su batalla legal

El SEAT Ronda ocupa un lugar destacado en la historia de la emblemática marca española. Marcó un hito al ser el primer modelo desarrollado tras la partida de FIAT y fue el epicentro de una disputa que desencadenó lo que se conoce como «El acto de guerra entre Fiat y SEAT». Este conflicto surgió cuando la marca italiana denunció a SEAT por supuestamente infringir una cláusula contractual, la cual estipulaba que SEAT podría comercializar el Ronda siempre y cuando modificara al menos una décima parte del vehículo en comparación con la versión italiana.
Sin embargo, tras un proceso legal que llegó hasta la Corte de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional de París, el 24 de noviembre de 1982, SEAT obtuvo la victoria y pudo continuar la producción del Ronda sin restricciones. En 1984, SEAT presentó una nueva gama del Ronda que incorporaba importantes mejoras, incluyendo una nueva transmisión y una nueva familia de motores, destacando entre ellos el motor System Porsche, fruto de una estrecha colaboración con la renombrada casa alemana.
El SEAT Ronda se convirtió así en el primer vehículo de la marca en albergar un motor Porsche, manteniendo sus características de practicidad y economía propias de un coche familiar, pero ahora con tecnología de vanguardia. Esta incorporación no solo reforzó la posición del Ronda en el mercado, sino que también destacó su papel como líder en la gama de vehículos SEAT.
Las características técnicas de los motores System Porsche.
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Estos motores se ofrecían con dos niveles de cilindrada: 1.2 y 1.5 litros de combustión rápida y máximo aprovechamiento energético, con un bajo consumo y alto rendimiento. El motor 1.2 tenía una potencia de 63 CV y un par máximo de 94 Nm a 3.000 rpm. El motor 1.5 tenía una potencia de 85 CV y un par máximo de 128 Nm a 3.200 rpm.
Ambos motores eran de cuatro cilindros en línea, con dos válvulas por cilindro, inyección electrónica Bosch LE-Jetronic y encendido electrónico transistorizado. Los motores System Porsche se montaban en posición transversal delantera y se acoplaban a una caja de cambios manual de cinco velocidades.
Estos motores se distinguían por su fiabilidad, suavidad de funcionamiento y facilidad de mantenimiento. Llevaban una inscripción en la culata que ponía “System Porsche” y eran motores de poca potencia, nada de bóxers. Estos motores se fabricaban en la planta de Martorell, bajo la supervisión y el control de calidad de Porsche.
Tecnología: Los nuevos controles electrónicos

La colaboración entre SEAT y Porsche durante un período de cuatro años dio como resultado un motor revolucionario, repleto de innovaciones tecnológicas que se aplicaron por primera vez en un automóvil de producción en serie diseñado para el tráfico urbano, con características propias de la mecánica de competición. Expertos de la época describieron este logro como un avance técnico notable.
El motor SEAT System Porsche fue diseñado para maximizar la eficiencia energética y garantizar una durabilidad significativamente superior a la de los motores convencionales.
El sistema de encendido de los nuevos modelos adoptó un enfoque vanguardista. Se reemplazaron los tradicionales platinos y condensador por un impulsor de ‘efecto Hall’ y un módulo electrónico, lo que simplificaba las labores de mantenimiento. Además, al eliminar los platinos, levas y condensador, se reducían drásticamente las posibilidades de fallos en el sistema de encendido, permitiendo una afinación constante y una disminución en el consumo de combustible.



















































































































































































