Quattroruote: el Dieselgate y las políticas de la UE agravan la crisis del automóvil alemán

El canal italiano desentraña la conexión entre el escándalo de 2015, la pérdida de credibilidad del sector y las políticas de Bruselas que hoy ahogan a los fabricantes alemanes.

Quattroruote desentraña en su último análisis la tormenta que azota al automóvil alemán. Lejos de culpar exclusivamente a Ursula von der Leyen o al Pacto Verde, el equipo de Il Bar di Quattro Ruote señala una raíz más profunda: el Dieselgate, el escándalo que en septiembre de 2015 quebró para siempre la credibilidad del sector.

Septiembre de 2015: la gran mancha que lo cambió todo

Los tertulianos —Gianluca, Rosario y Roberto— viajan hasta aquel otoño en el que el Grupo Volkswagen admitió haber trucado las emisiones de óxidos de nitrógeno en el mercado estadounidense. El canal recuerda que Volkswagen se había escudado durante meses en las llamadas “ventanas térmicas” para eludir la normativa, hasta que las autoridades americanas le plantearon un ultimátum: o confesaba el fraude o se le prohibía vender sus coches en Norteamérica. “Aquel momento —explica Roberto— fue un punto de inflexión para toda la industria europea”.

Del engaño al castigo: una credibilidad quebrada

Desde Quattroruote sostienen que el caso Volkswagen no se quedó en una sola marca. En los meses siguientes las investigaciones salpicaron a BMW, FCA y Renault, entre otros. Pero el daño ya estaba hecho: la reputación del diésel quedó dinamitada y, con ella, la confianza de los reguladores. Gianluca subraya que a partir de ahí la política empezó a mirar con lupa cada paso de los fabricantes, preparando el terreno para unas normas de emisiones cada vez más severas.

Publicidad

Rosario añade que la credibilidad perdida explica mucho de lo que ha venido después. Si la industria hubiera sido transparente desde el principio, quizá Bruselas habría negociado plazos más generosos. En lugar de eso, se impuso la certeza de que era necesario un control absoluto. El vídeo remarca que este es un punto que muchos comentarios en redes pasan por alto cuando culpan directamente al Green Deal.

“Toda la industria automovilística europea perdió credibilidad aquel septiembre. Los grandes jefes del motor —desde Vázquez hasta De Meo— señalan ese instante como el inicio de una era en la que la política dejó de fiarse de nosotros”.

— Gianluca, durante el debate en Quattroruote

Von der Leyen, el Green Deal y las multas al CO2

El Pacto Verde Europeo, pilotado por Ursula von der Leyen, llegó en 2020 con la prohibición de vender coches de combustión a partir de 2035 y con objetivos intermedios de emisiones que ya en 2025 están asfixiando a los grupos alemanes. Desde el bar de Quattroruote subrayan que estas normas no surgieron en el vacío: son la respuesta política a un sector que demostró no jugar limpio. Sin el Dieselgate, argumentan, la transición hacia el coche eléctrico se habría diseñado de otra forma, posiblemente con menos rigidez y más colaboración industrial.

A fecha de hoy, 16 de julio de 2026, las multas millonarias por exceder los límites de CO2 ya están sobre la mesa de Volkswagen, BMW y Mercedes-Benz. El canal recuerda que los gigantes alemanes pidieron flexibilidad, pero recibieron la negativa frontal de la Comisión. “La factura de aquella mentira de 2015 —dice Roberto— la estamos pagando ahora, con pérdidas de empleo y fábricas en jaque”.

La tormenta perfecta: ¿qué le espera al motor alemán?

Para el equipo de Quattroruote, la crisis actual no es fruto de un único factor. Se trata de una tormenta perfecta donde confluyen tres vectores: la desconfianza regulatoria heredada del escándalo, la velocidad del Green Deal y la agresiva competencia china en el segmento eléctrico. La conclusión del debate es que el automóvil alemán está pagando caro haber perdido la credibilidad hace más de una década. Ahora la pregunta es si podrá reconstruirla antes de que sea demasiado tarde.

Resulta llamativo que, incluso dentro del propio sector, muchos ejecutivos reconozcan —según relatan los tertulianos— que aquella fue “la frontera” que transformó definitivamente a los políticos en adversarios. El análisis cierra con una reflexión incómoda: mientras la opinión pública debate si la culpa es de von der Leyen, los fabricantes asumen en privado que el origen de todos sus males está en aquel septiembre de 2015.

Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de Quattroruote en YouTube.

Publicidad
Youtube video