Range Rover Sport Electric 800V: la arquitectura que carga a más de 250 kW y ofrece 700 CV

La plataforma modular MLA de 800 voltios permite recargas ultrarrápidas y una autonomía estimada superior a 500 km WLTP. El segundo eléctrico de Land Rover se mostró como prototipo en Goodwood, con hasta 700 CV y un sistema de tracción 4x4 de respuesta inmediata.

La arquitectura de 800 voltios del nuevo Range Rover Sport Electric permite cargas ultrarrápidas de más de 250 kW, suficientes para alcanzar el 80% de la batería en menos de 30 minutos. Una cifra que, combinada con una potencia de hasta 700 CV y una autonomía estimada de más de 500 km WLTP, sitúa al segundo eléctrico de Land Rover como una alternativa de altas prestaciones en el segmento todoterreno premium.

Presentado como prototipo durante el Festival de la Velocidad de Goodwood, el Range Rover Sport Electric comparte la plataforma modular MLA con las versiones de combustión e híbridas enchufables. El fabricante británico mostró el modelo prácticamente sin camuflaje y confirmó que se ofrecerá con dos o tres motores eléctricos, según versiones, y un sofisticado sistema de tracción 4×4 de respuesta casi instantánea.

Arquitectura de 800V: la clave de la carga ultrarrápida

El sistema eléctrico de 800V no es solo un número. Esta arquitectura reduce las pérdidas por calor y permite manejar corrientes de carga más elevadas sin necesidad de un cableado excesivamente grueso. En términos prácticos, el Range Rover Sport Electric podrá conectarse a cargadores de corriente continua de alta potencia y reponer la energía necesaria para recorrer más de 400 km en poco más de 20 minutos, siempre que la infraestructura lo permita.

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Aunque Land Rover no ha desvelado la capacidad exacta de la batería, los datos técnicos presentados en Goodwood apuntan a 118 kWh de capacidad, la misma que equipará el Range Rover Electric de mayor tamaño. Esta cifra, unida a la eficiencia del sistema de 800V, permitiría homologar más de 500 km en ciclo WLTP, una autonomía que, como en todo eléctrico, se reducirá en uso real, especialmente fuera del asfalto.

Ficha técnica esencial

  • Capacidad de batería: Estimada en 118 kWh (basada en la plataforma MLA y el Range Rover Electric).
  • Autonomía WLTP: Más de 500 km (estimación preliminar; cifra oficial pendiente de homologación).
  • Carga DC máxima: Superior a 250 kW, lo que posibilita recargas del 10 al 80 % en menos de 30 minutos.
  • Arquitectura eléctrica: 800V, con inversores de carburo de silicio (SiC) para mayor eficiencia.
  • Potencia máxima: Hasta 700 CV en versión con tres motores eléctricos.
  • Llegada al mercado: Se esperan más detalles a finales de 2026, sin fecha de lanzamiento confirmada.

El Range Rover Sport Electric no renuncia a las capacidades off-road que definen a la marca. La respuesta del sistema de tracción 4×4 eléctrico —con un reparto del par 100 veces más rápido que en un modelo de combustión— se mide en apenas 50 milisegundos. Esto se traduce en un control de la motricidad casi instantáneo sobre cualquier superficie, sin las inercias de un diferencial mecánico.

El paso a los 800 voltios no solo acorta las paradas en el cargador: reduce el peso del cableado y la generación de calor, dos variables clave en un todoterreno de altas prestaciones.

Tres motores y un sistema 4×4 de respuesta inmediata

Las versiones de acceso a la gama eléctrica contarán con dos motores eléctricos y 550 CV, suficiente para mover con soltura las más de dos toneladas y media del conjunto. Para quienes busquen las máximas prestaciones, la configuración de tres motores eleva la potencia hasta los 700 CV, una cifra que permitirá aceleraciones fulgurantes y una capacidad de tracción superior en condiciones adversas.

El secreto no está solo en la potencia bruta, sino en la gestión electrónica del par en cada rueda. Al eliminar los retardos mecánicos, el sistema es capaz de anticiparse a la pérdida de adherencia y redistribuir la fuerza motriz en milisegundos, algo que los ingenieros de Land Rover califican como “el sistema 4×4 más avanzado de la historia de la marca”. Resta por ver cómo se comportará en las exigentes pruebas todoterreno que caracterizan a la gama Range Rover.

Qué implica este eléctrico para el comprador de Range Rover

El Range Rover Sport Electric llegará con la promesa de mantener el refinamiento y la capacidad de sus hermanos de combustión, pero con una factura energética mucho menor y un acceso a las zonas de bajas emisiones sin restricciones. Sin embargo, el peso adicional de las baterías y la autonomía real fuera del asfalto son dos incógnitas que aún deben despejarse antes de su comercialización.

En cuanto al precio, la diferencia entre un Range Rover Sport de combustión y el futuro eléctrico se situará, según las primeras estimaciones, en el entorno de los 51.000 euros respecto a la versión de acceso. Todavía no hay una fecha de lanzamiento confirmada; el fabricante ha anunciado que dará a conocer los detalles definitivos a finales de este mismo año. Antes deberíamos ver llegar al Range Rover Electric, cuyas reservas superan las 62.000 unidades.

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