A partir del 1 de enero del 2025, más de 1,2 millones de vehículos registrados en Madrid perderán el derecho de acceso y aparcamiento en la capital. La medida, relacionada con la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), afectará a los coches sin etiqueta ambiental de la Dirección General de Tráfico (DGT) y ya está generando gran preocupación entre los conductores. Algunas asociaciones, como la de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), están solicitando una moratoria de dos años a fin de evitar el caos que la decisión puede causar, tanto para los propietarios como para las arcas municipales.
Adiós excepción: ¿qué cambia a partir de enero?
Hasta ahora, los vehículos sin etiqueta ambiental podían circular y aparcar en la capital si pagaban el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) al Ayuntamiento de Madrid. Pero esta excepción ya tiene fecha de caducidad: el 31 de diciembre del 2024. A partir de enero, más de un millón de coches, la mayoría de ellos antiguos y sin el distintivo ambiental, no podrán ni siquiera estacionar en las calles de la ciudad.
La situación se debe a la implementación total de la ZBE de Madrid, la más estricta de España. La capital ya restringía la entrada a los vehículos sin etiqueta en muchas zonas, pero ahora el veto será absoluto; y aquellos que ignoren la normativa se enfrentarán a multas de 200 €. La medida ha generado un debate acalorado, ya que afecta a un gran número de ciudadanos, muchos de los cuales dependen de estos vehículos para sus desplazamientos diarios.

La petición de moratoria: ¿por qué dos años más?
Automovilistas Europeos Asociados (AEA) ha sido una de las organizaciones más críticas con la medida. La agrupación ha solicitado al Ayuntamiento de Madrid una moratoria de dos años, pues consideran que la prohibición afectará negativamente tanto a los ciudadanos como a las finanzas municipales. Los propietarios de estos millones de coches, que actualmente pagan el impuesto, se verán obligados a sacar sus coches de la ciudad o enfrentarse a costosas multas.
Desde la AEA señalan que el Ayuntamiento podría perder hasta 32 millones de euros en recaudación fiscal debido a este cambio. Una nueva realidad que será difícil de gestionar a nivel logístico, pues se presume un gran número de infracciones y problemas derivados de la falta de claridad sobre qué vehículos podrán o no circular.

El impacto económico-social de la medida
LA AEA también subraya que en la elaboración de la Ordenanza de Movilidad no se ha previsto debidamente el impacto de la prohibición. Según la asociación, la normativa municipal no cumple con el principio de proporcionalidad, pues afecta gravemente a un sector importante de población madrileña, especialmente a quienes no tienen los medios económicos para comprar un coche más moderno que cumpla con la normativa de la ZBE.
La medida no solo implicará un cambio en la movilidad de Madrid. También podría agravar la brecha entre quienes pueden permitirse un coche nuevo y aquellos que dependen de sus vehículos antiguos. El alto coste de un automóvil nuevo o híbrido, sumado a la incertidumbre económica que enfrentan muchas familias, hace que la petición de una moratoria sea vista como una solución razonable para evitar el colapso en 2025.

¿Qué pasará con la M-40?
Una de las dudas más comunes entre los conductores es si podrán seguir circulando sin etiqueta ambiental por la M-40. La pregunta es razonable. Porque, a pesar de que la carretera atraviesa parte del municipio de Madrid, su titularidad es del Estado, con lo que no está sujeta a las restricciones impuestas por el Ayuntamiento.
Por tanto, los vehículos sin etiqueta podrán seguir circulando por la M-40 sin problema. Pero en el momento en que intenten ingresar a las calles de Madrid, ahí sí quedarán sujetos a la normativa de la ZBE. El matiz es clave solo para aquellos que utilicen la M-40 como vía de paso pero no tengan intención de acceder a la capital.

La necesidad de mejoras en señalización
La AEA también ha señalado como fundamental el refuerzo de la señalización. Con el tiempo, se ha hecho evidente que muchas de las zonas de acceso restringido a la ZBE no están claramente indicadas, y ello genera confusión entre los conductores. La asociación denuncia que esta falta de señalización clara puede llevar a que muchos infrinjan la normativa de manera involuntaria, al no ser conscientes de las restricciones.
Por ello, para evitar estos problemas, han solicitado al Ayuntamiento de Madrid que se realicen mejoras en las señales de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), para que los conductores puedan identificar con claridad las áreas restringidas y las alternativas que pueden tomar. ¿El objetivo? Evitar un caos circulatorio y sanciones innecesarias a partir del 2025.















































































































































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